Billones de estrellas, sí, pero a billones de kilómetros unas de otras. Incontables planetas. ¿Y qué? La mayoría son demasiado fríos, calientes o químicamente inhóspitos como para albergar cualquier forma de vida similar a la terrestre: Infiernos celestiales.
Las leyes de nuestro universo no han permitido un cosmos rebosante de vida: estrellas y planetas apelotonados, la vida rebotando de sistema estelar en sistema estelar, civilizaciones que evolucionan paralelamente, se encuentran, y juntas confeccionan la tan anhelada enciclopedia galáctica.
Con todo, estamos aquí. En nuestra Tierra, el único refugio para la vida conocido. Infierno celestial o enciclopedia galáctica, es cosa nuestra.