Campus logo
Aquae

¿Por qué celebrar el Día sin Bolsas de Plástico?

El 3 de julio se conmemora el Día Internacional sin Bolsas de Plástico. Un día que invita a reflexionar sobre la problemática que sufre el planeta debido al incontrolado uso de este elemento.

Las bolsas de plástico se han convertido en un producto habitual en nuestro día a día, pero su impacto en el medio ambiente es ya un problema a escala global. Esto ha llevado a que diferentes organizaciones a nivel internacional promuevan la celebración de un día que sirva para crear conciencia y reivindique los peligros que alberga el uso incontrolado de este material.

Día Internacional sin Bolsas de Plástico, por un futuro más sostenible

El consumo excesivo de plástico y la mala gestión de estos residuos son una amenaza para nuestra naturaleza y sus ecosistemas. Los mares y océanos son el lugar donde acaban gran parte de estos contaminantes que afectan tanto a la calidad del agua como a la supervivencia de miles de especies que habitan en estos entornos.

Las bolsas de plástico son parte de esas 150 millones de toneladas de residuos plásticos que acaba en mares y océanos cada año. Pese a su uso práctico, su utilización masiva ha provocado que su impacto ambiental sea inasumible para nuestro planeta poniendo en peligro el equilibrio ecológico de este. Y es que cada año se utilizan cerca de 5 billones de bolsas de plástico de las cuales el 70% van a parar al medio ambiente.

La masiva presencia de residuos plásticos en nuestros entornos marinos hace que éstos pasen a formar parte de la alimentación de miles de especies que habitan en las profundidades marinas. De esta forma, el plástico entra directamente en la cadena trófica alternando cada uno de los niveles que la componen casi sin darnos cuenta, incluido el ser humano.  Y es que según datos de Naciones Unidas, 1 de cada 6 peces que consumimos contiene microplásticos en su organismo que una vez ingerimos se introducen en nuestro metabolismo.

El Día Internacional sin Bolsas de Plástico busca reflexionar e impulsar medidas que frenen la producción y consumo irresponsable de este material tan contaminante. A través de la celebración de este día, se pretende animar a la población a replantearse sus hábitos en torno al uso que le dan a las bolsas de plástico a la vez que son conscientes de la importancia de caminar hacia otras acciones cuyo impacto en la naturaleza es significativamente menor.

¿Por qué las bolsas de plástico son tan dañinas? 

Las bolsas de plástico se fabrican gracias al petróleo, un recurso no-renovable cuya transformación tiene un efecto negativo en nuestro medio natural. Este material fósil es el responsable de gran parte de la emisión de gases efecto invernadero, que no hacen más que agravar la crisis climática y sus efectos. Y es que para la producción de las bolsas de plástico se emiten toneladas de estos gases contaminantes que no hacen más que contribuir a la contaminación atmosférica del planeta.

El uso que solemos darle a una bolsa de plástico de media es de 12 minutos. Un tiempo ínfimo que contrasta con el de su degradación, que puede alcanzar entre los 150 a 500 años aproximadamente. Las bolsas de plástico se descomponen muy poco a poco en diminutas partículas, conocidas como microplásticos, y otros aditivos y tóxicos de los que están compuestas. Estos pequeños contaminantes son casi invisibles al ojo humano pero su impacto ya supone un problema ambiental a escala global.

A pesar del situación que provoca el uso de este tipo de productos plásticos, desde Greenpeace, se estima que una persona puede llegar a gastar de media un total de 144 bolsas de plástico al año. Y solo en la Unión Europea, el consumo anual aumenta hasta los 100 mil millones de bolsas. Esta excesiva producción y consumo ha llevado a que científicos de todo el mundo ya alerten de que los plásticos ya no solo propagan por mares y ríos, sino también están presentes en el aire.

¿Qué podemos hacer para frenar esta situación? 

Una de los mensajes que lanzan desde las diferentes organizaciones como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) es que las bolsas biodegradables no son la solución. Con la proliferación del uso de este tipo de bolsas lo que estamos haciendo es trasladar el problema al ámbito de la producción siendo esta mucho más perjudicial para nuestro planeta al agravar aún más nuestra huella ecológica sobre el mismo.

Por el contrario, las bolsas de tela si son una alternativa sostenible cuyo impacto en la naturaleza, tanto en su producción como consumo, es significativamente menor que el de las bolsas de plástico y las biodegradables.

Otra acción que está al alcance de todos es transformar nuestros hábitos hacia otros más sostenibles. Cambiar el usar y tirar por el reciclaje puede contribuir a luchar contra el cambio climático y ayudar a construir un futuro más verde. En esta Máster Class, Déborah Garcia Bello, química y divulgadora científica, da respuesta a qué tipo de bolsa tiene un menor impacto ambiental.

Además, desde Fundación Aquae compartimos 10 acciones sostenibles para restaurar el planeta con motivo del Decenio sobre la Restauración de Ecosistemas que se puso en marcha el pasado Día Mundial del Medio Ambiente. Porque tu también eres parte de la solución.

Y recuerda que esta infografías son de uso libre. Cítanos, como fuente, (www.fundacionaquae.org), y sobre todo ¡Difunde en mensaje!