Historias del cambio

Una sociedad inclusiva y accesible para las personas con discapacidad

Reducir las desigualdades es una de las prioridades fijadas para construir un mundo más justo. Las personas con discapacidad son quienes más la sufren en su día a día. En esta Historia del Cambio abordamos la importante labor que realizan desde el Grupo Social ONCE para eliminar cualquier tipo de barrera o obstáculo presente en la sociedad que contribuya al cumplimiento del ODS 10.

Con la vista puesta en la agenda 2030, los Estados Miembros de Naciones Unidas aprobaron una serie de objetivos sostenibles. El ODS 10 dice: “Reducir las desigualdades en y entre los países”.

Las desigualdades son el producto de un desarrollo dispar de la sociedad. Desde la década de los 80, las diferencias entre los que tienen y los que no, no han hecho más que aumentar, así lo afirman desde las Naciones Unidas.

Sin embargo, la desigualdad no solo se da en la esfera económica, también se manifiesta cuando las personas se encuentran con barreras y obstáculos que les impiden desenvolverse con normalidad en el entorno social. Algunas de ellas vienen dadas por cuestiones como el género, la raza o las capacidades de las personas. Y es, en esta última, donde la brecha es insostenible.

La ONU, a través de sus órganos especializados, entiende por discapacidad aquellas personas que presentan una serie de condiciones de salud física, psíquica, intelectual, sensorial u otras restricciones, en su interacción con el entorno, que limitan su capacidad en su participación plena y activa en la sociedad. Por ello, su inclusión en el mundo laboral es más difícil.

Según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas en el mundo viven con alguna discapacidad. Solo en España hay más de 3,8 millones de personas con algún tipo de discapacidad, según datos del CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad). A esta cifra, hay que sumarles sus familias, que, de algún modo, también se ven afectados por sus limitaciones. Ello constituye la mayor minoría del mundo.

En España hay más de 3,8 millones de personas con discapacidad, según el CERMI

Desde 1992, cada 3 de diciembre, se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Una conmemoración que busca promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad a todos los niveles sociales. Este 2021, el lema de esta efeméride es “Un día para todos” y tiene como fin reflejar la aceptación de la discapacidad como parte de la condición humana.

Porque equiparar en condiciones a personas que tienen una discapacidad para que puedan realizar cualquier actividad eliminando cualquier tipo de barrera o obstáculo. Esto es lo que se conoce como inclusión de personas con discapacidad.

Un mundo diferente

Existe una compañía única en el mundo que, como objetivo principal, apuesta por la integración laboral de personas con discapacidad y el turismo accesible. Se trata de la cadena hotelera de ILUNION (la marca de las empresas del Grupo Social ONCE), donde más del 40% de sus empleados tienen alguna discapacidad.

Se han conseguido eliminar las barreras, físicas y mentales con las que a menudo se encuentran las personas con discapacidad. De hecho, en todos sus establecimientos tienen un Certificado Global en Accesibilidad Universal (UNE 170001), que indica que todas las personas, con o sin discapacidad, pueden acceder en las mismas condiciones de usabilidad a sus entornos, productos y servicios. Y lo más importante es que lo realizan desde la normalización y la excelencia.

Por ejemplo, una habitación posee: teléfono adaptado a personas con discapacidad auditiva y visual, escritorio adaptado, espejo inclinado para personas en sillas de ruedas, cortina de ducha elevable automáticamente, alimentos señalizados, información en braille, mostradores adaptados…

 

Personas con discapacidad

Adaptar el entorno de trabajo a las personas con discapacidad resulta fundamental. Y en este sentido, ILUNION ha conseguido que once de los establecimientos de la cadena sean CEE, es decir, Centros Especiales de Empleo, donde más del 70% de los trabajadores son personas con algún tipo de discapacidad. Aquí realizan los ajustes personales o sociales que requieren los trabajadores con el objetivo de realizar un trabajo productivo, garantizando el empleo remunerado y demostrando de ese modo la integración como fuerza de trabajo.

Igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad 

Precisamente, con el Grupo Social ONCE, y a través de su fundación, Aquae trabaja de forma conjunta en el desarrollo de acciones encaminadas a fomentar la no discriminación de las personas con discapacidad, facilitar su accesibilidad y promover la igualdad de oportunidades en el ámbito formativo y su posterior inclusión laboral. Y es que en Fundación Aquae existe un compromiso claro y rotundo para que los principios de equidad, justicia y dignidad de las personas con discapacidad sean una realidad cuanto antes, siempre en línea con los objetivos fijados en la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Para mejorar la incorporación al trabajo, y que ninguna discapacidad sea una barrera para conseguir el objetivo deseado, la Fundación Aquae lleva colaborando, desde 2017, con la Fundación ONCE en su convocatoria de becas “Oportunidad al Talento”. El objetivo es apoyar la formación universitaria, la especialización y la carrera académica de las personas con discapacidad y, de esta forma, promover su inclusión laboral en empleos técnicos y altamente cualificados del sector público y privado.

Paula López, becada por Fundacion Aquae y Fundación ONCE, cuenta su experiencia desde que le diagnosticaron Ataxia de Friedrich

Fundación Aquae y Fundación ONCE concedieron en 2020 una beca “Oportunidad al Talento” a Paula López para continuar sus estudios de bioquímica.

Fruto de esta alianza, Fundación Aquae financia anualmente dos becas para que los estudiantes puedan continuar su formación universitaria y logren seguir creciendo tanto a nivel académico como profesional. Estas becas son una oportunidad para potenciar la educación de calidad y la inclusión entre los jóvenes con discapacidad.

Otras de las cuestiones que unen a Fundación Aquae con este grupo social es el compromiso por la sostenibilidad. De hecho, son la única cadena hotelera que posee el sello QSostenible. Y es que han tomado medidas que les han permitido reducir en un 25% la energía consumida por cada cliente, o casi el 10% de los litros de agua.

Entre sus trabajadores hay historias reales y cotidianas, con las que te podrías, incluso, sentir identificado algún día. Como la de Virginia Roncero, que lleva 11 años trabajando allí. Entró de prácticas, y se quedó. Cuando consiguió la estabilidad laboral, le diagnosticaron esclerosis múltiple y el mundo se le vino encima. Tras mucho tiempo de baja, su temor a perder el empleo fue infundado, ya que, en la compañía no solo apostaron por su continuidad, sino que, cuando se incorporó, le promocionaron a un puesto de mayor responsabilidad. “Esto me provocó un sentimiento de bienestar, me dotó de una fuerza y de una seguridad en mí misma que es lo que necesitaba para volver a resurgir, y es que la mejor terapia es sentirte útil, saber que formas parte de un engranaje y que cuentan contigo”.

Todos los empleados coinciden en que trabajar con gente que tiene algún tipo de discapacidad te hace más fuerte, te hace comprender que hay gente a la que le cuesta todo un poco más. Incluido encontrar un puesto de trabajo.

Las actividades del día a día de las personas con discapacidad, entremezclados con los que no las tienen, son sin duda el mejor ejemplo para lograr reducir las desigualdades, alcanzar esa integración justa y razonable que deseamos todos y que hemos demostrado que se puede conseguir.