Campus logo
Aquae

La Revolución de las Ideas… en el campo

¿Podemos contribuir al desarrollo sostenible desde nuestros suelos y paisajes? Astrid Vargas, bióloga que logro introducir el lince ibérico en el mapa español, afirma que esto si es posible si se pasa de un sistema de monocultivo a un ecosistema productivo. A lo largo de esta entrevista nos explica el nuevo proyecto que desarrolla con CommonLand en Andalucía.

CommonLand es un proyecto que tiene como objetivo revitalizar comunidades y regerenar paisajes a lo largo de todo el mundo. Vivimos en un momento qué mas que nunca necesita de soluciones viables que se basen en necesidades sociales y ecológicas, la ciencia y el espíritu empresarial. Commonland tiene la misión de transformar paisajes degradados en ecosistemas y comunidades prósperos basados ​​en casos comerciales sólidos y alineados con políticas y directrices internacionales.

Astrid Vargas afirma que se trata de un proyecto con un modelo innovador que puede ser la clave para construir un futuro más sostenible en el que se tenga en cuenta la sociedad, la naturaleza y la economía.

¿Qué aporta un proyecto como CommonLand? 

Desde 2013, este proyecto trabaja para construir una prueba de concepto universal que reúna a agricultores, propietarios de tierras, empresarios, comunidades, organizaciones de la naturaleza y legisladores para crear retornos reales de la inversión por hectárea

La biologa española explica que este proyecto tiene diferentes tipo de retornos relacionados entre sí. El primero de ellos es el retorno de capital social: es decir, crear empleo y capacidad dentro de la gente para que desarrollen distintos oficios o profesionales. Retorno en capital natural ya que se trataba en la restauración de los suelos como un organismo vivo.

Por otro lado, también se lleva a cabo la restauración de agua de los acuíferos y de la biodiversidad de la flora y fauna. Y por último, ofrece un retorno económico: potenciar y desarrollar modelos de negocio que sean restaurativos y que tenga en cuenta todos los ámbitos de la sociedad y del medio ambiente.

Además, a través de este proyecto, se pretende cumplir uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcado por la Organización de Naciones Unidas: transformar 100 millones de hectáreas de tierras degradadas en ecosistemas y comunidades prósperos para 2040.