Grandes científicos que superaron su discapacidad

La Semana de la ciencia se presenta este año bajo el lema “Por una ciencia inclusiva”, y aquí os traemos varios ejemplos de científicos y científicas que superaron su discapacidad y siguieron con sus investigaciones para demostrar que, en la ciencia o en cualquier campo, no hay barreras ni límites ante una gran mente y voluntad.

Estos días estamos celebrando la Semana de la ciencia, en torno al 10 de noviembre como Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, que se conmemora este año bajo el lema “Por una ciencia inclusiva”. En este punto la historia contiene numerosos ejemplos de cómo el mundo de la ciencia no entiende de barreras ni límites. Se demuestra a través de grandes científicos y científicas que superaron diversas discapacidades.

Un concepto que hace referencia a la capacidad y voluntad de incluir, a todos y todas, desde todos los puntos de vista: desde la divulgación, para que los contenidos científicos sean accesibles a personas de diferente edad, género, nivel sociocultural y con distintos tipos de discapacidad; y desde el propio mundo científico, que ha de ser representativo de la sociedad y abierto a investigadores y científicos diversos, sin fijarse en nada más que en sus contribuciones.

John Forbes Nash

La esquizofrenia paranoide aguda que padecía el matemático y economista estadounidense John Forbes Nash (1928-2015) no impidió que desarrollase una exitosa carrera. Una carrera que culminó con el Nobel de Economía en 1994.

Su teoría de juegos (luego conocida como “equilibrio de Nash”) supuso una revolución, de la que se encontrarían aplicaciones en diversas áreas.

Su vida y trabajo se dieron a conocer al gran público con la película “Una mente maravillosa”.

Stephen Hawking

Pocos científicos hay tan mundialmente conocidos como el británico Stephen Hawking (1942-2018). Hawking, desde su silla de ruedas y su voz computarizada, dejó un enorme legado en la física y la astronomía, entre otras áreas. Su objetivo fue siempre “penetrar en las profundidades del universo”.

A pesar de librar una larga lucha contra una enfermedad motoneuronal su aportación al mundo es casi inabarcable. Hablamos de sus trabajos sobre la teoría general de la relatividad, el big bang y los agujeros negros. Hoy podemos ver su carrera y vida reflejada también en una película: “La teoría del todo”.

Jordyn Castor

Jordyn Castor nació 15 semanas antes de lo esperado, y sin vista. Desde niña tuvo una curiosidad insaciable por la tecnología y los dispositivos. Ya con 17 años le regalaron un iPad y quedó impresionada por su potencial gracias a las aplicaciones accesibles que incluía.

Así, tras visitar un stand de Apple, esta joven ya era en 2016 (con 22) ingeniera de Accesibilidad en Apple. Allí, forma parte del equipo de desarrolladores de VoiceOver. Una tecnólogia que permite controlar el ordenador sin necesidad de ver la pantalla.

¿Su misión como científica? “Ayudar a que la tecnología sea más accesible a las personas ciegas”.

Hugh Kerr

El estadounidense Hugh Kerr, nacido en 1964, destacaba en alpinismo cuando, por un accidente en la montaña con 17 años, tuvieron que amputarle ambas piernas. Después de una larga rehabilitación, inició una carrera académica que incluye una licenciatura en física, un máster en ingeniería mecánica y un doctorado en biofísica.

Debido a sus investigaciones pioneras en el campo de la biónica, fue galardonado en 2016 con el premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica. El reconocimiento es por desarrollar “las primeras prótesis que logran emular la locomoción humana, permitiendo superar discapacidades como la que él mismo tiene”.

Wanda Díaz-Merced

La puertorriqueña Wanda Díaz-Merced estuvo interesada desde la infancia en las estrellas y el espacio. Perdió la visión a mitad de sus estudios de Física debido a una retinopatía diabética. Una situación que no frenó sus aspiraciones, sino que la llevó a buscar alternativas, para acabar viendo las estrellas… a través de los sonidos.

Conoció un método de estudios científicos conocido como sonificación, que traduce la información en sonidos; lo que no solo permite acceder a la ciencia a las personas no videntes, sino que también aporta más información a la astronomía.

Como dijo la propia Wanda en una charla TED: “La ciencia es para todos, no solo para los científicos. Pertenece a la gente y debe estar disponible para todo el mundo, porque todos somos exploradores naturales.”

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