El coral que se alimenta de… ¡microplásticos!

Que la presencia de microplásticos es una grave realidad para los océanos era algo ya conocido, así que como estaban alterando la cadena trófica de los animales marítimos. Sin embargo, una nueva investigación ha descubierto que los cambios que se están produciendo son mayores al encontrar un coral que prefiere alimentarse de ellos antes que de su alimento natural.

Se trata del coral Astrangia poculata, el cual parece haber cambiado sus hábitos de alimentación y preferir los microplásticos. En teoría, podría ser positivo a la hora de limpiar las aguas, sin embargo, este coral está sufriendo debido a esta ingesta, como otros animales que lo hacen por equivocación al comer pequeños plásticos al confundirlos con alimentos. Además, denota que la cantidad ingente de este material en las aguas oceánicas están produciendo variaciones considerables.

El estudio, publicado por The Royal Society, los científicos investigaban el comportamiento de los corales ante el cambio climático. En especial, se basaron en el estudio del Astrangia poculata, nativo de aguas poco profundas en el océano Atlántico occidental y el Mar Caribe. Las muestras fueron extraídas de la costa de Rhode Island, cerca de la ciudad de Providence, en Estados Unidos. Dada la cercanía a la ciudad, el agua presenta una gran cantidad de plástico. Los investigadores se centraron en los microplásticos y descubrieron que cada pólipo de coral contenía cerca de cien partículas de este elemento.

Una investigación en dos fases

Para llegar a ese registro, llevaron a cabo una investigación en dos fases. En la primera, arrojaron microperlas de plásticos en tanques de coral, esto, es, criados en cautiverio, junto a huevos de camarón, el alimento natural de estos corales. Después, procedieron a su apertura y encontraron que, en los pólipos, la cantidad de plástico doblaba a la de los huevos. Un dato que ponía de relieve la preferencia del coral, a la hora de alimentarse, por los plásticos frente a su comida predilecta.

En una segunda fase, sumergieron en el océano elementos variados de plásticos, formándose sobre ellos un biofilm producido por las bacterias. Este biofilm fue infesctado posteriormente con la bacteria E. coli y alimentaron a los corales criados en cautiverio. Un par de días después, los corales expulsaron estos elementos; sin embargo, murieron debido a varias infecciones.

La conclusión del experimento, por tanto, es que los microplásticos están alterando la cadena alimenticia de los corales, los cuales parecen haberse adaptado a su presencia y modificado sus preferencias alimenticias. Pero, a su vez, muchos están muriendo debido a esa ingesta dadas las infecciones que adquieren a través de los plásticos. Una situación que es muestra particular de una alteración grave del ecosistema marítimo.

Qué son los microplásticos

S piezas de plástico muy pequeñas. Los microplásticos no son un tipo específico de plástico, sino cualquier tipo de fragmento de plástico que tenga menos de 5 mm de longitud. Ingresan a los ecosistemas naturales a partir de una variedad de fuentes, incluidos cosméticos, ropa y procesos industriales.

Actualmente existen dos clasificaciones. Los microplásticos primarios son fragmentos o partículas de plástico que ya tienen un tamaño de 5,0 mm o menos antes de ingresar al medio ambiente. Estos incluyen microfibras de ropa, microperlas y bolitas de plástico. Los microplásticos secundarios son microplásticos que se crean a partir de la degradación de productos plásticos más grandes una vez que ingresan al medio ambiente a través de procesos naturales de meteorización.

Estas fuentes de microplásticos secundarios incluyen botellas de agua y refrescos, redes de pesca y bolsas de plástico. Se reconoce que ambos tipos persisten en el medio ambiente en niveles elevados, particularmente en los ecosistemas acuáticos y marinos.

Además, los plásticos se degradan lentamente. Esto aumenta la probabilidad de que los microplásticos se ingieran, se incorporen y se acumulen en los cuerpos y tejidos de muchos organismos. Los productos químicos tóxicos que provienen tanto del océano como de la escorrentía también pueden biomagnificarse en la cadena alimentaria. El ciclo completo y el movimiento de los microplásticos en el medio ambiente aún no se conocen, pero actualmente se están realizando investigaciones para investigar este problema.