Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono

La capa de ozono es una franja de gas que protege la vida en el planeta evitando que las ondas dañinas de la luz ultravioleta lleguen a la atmósfera terrestre. Cada 16 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono en conmemoración de la firma del Protocolo de Montreal, uno de los mayores acuerdos internacionales relativo a la eliminación de las sustancias que destruyen esta capa.

En 1987, y con el apoyo de 161 países, se firmó el Protocolo de Montreal. Este hecho se enmarcó en la Convención de Viena y supuso una alianza internacional para reducir, de forma decisiva, el uso de contaminantes perjudiciales para la capa de ozono.

Tras esta Convención, la Asamblea General de Naciones Unidas designó el 16 de septiembre como el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono. Con esta efeméride, se invitó a todos los Estados a que dedicarán este día a la promoción de actividades relacionadas con los objetivos del Protocolo y sus enmiendas.

Convención para la Protección de la Capa de Ozono

La capa de ozono, que es una capa frágil de gas, protege a la Tierra de la parte nociva de los rayos solares, y por consiguiente, ayuda a preservar la vida en el planeta.

Durante la década de 1970, diversas investigaciones realizadas indicaron que la acción humana estaba destruyendo la capa de ozono y con ella, se exponía al planeta a los efectos nocivos de la radiación ultravioleta.

El uso indiscriminado de aerosoles y productos químicos conocidos como clorofluorocarbonos (CFC)  reducen y convierten las moléculas de ozono en la atmósfera. Algo que llegó al punto de producir un gran agujero de la capa de ozono, ubicado en la Antártida y que supone una gran amenaza para el planeta. 

Los CFC son moléculas estables de carbono, flúor y cloro. Se utilizaron de forma destacada en productos como refrigeradores. Las amenazas asociadas con la reducción del ozono llevaron el tema a la vanguardia de los problemas climáticos globales y una amenaza clara para la salud. Estos problemas obtuvieron promoción a través de organizaciones como la Organización Meteorológica Mundial y las Naciones Unidas.

Éxito de la alianza global

La Convención de Viena fue acordada en la Conferencia de Viena de 1985 y entró en vigor en 1988. Esta proporcionó el marco necesario para crear medidas reglamentarias en la forma del Protocolo de Montreal. En términos de universalidad, es uno de los tratados más exitosos de todos los tiempos.

En 1994 se proclamó el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono. El inicio fue la firma del Protocolo de Montreal

Foto: Comparación del agujero en la capa de ozono sobre la Antártida en 1979 y 2008. La densidad de ozono llegó a su mínimo en el año 2000 y a partir de entonces se ha ido recuperando. Se espera que en pocas décadas vuelva a sus niveles originales. NASA

La firma del Protocolo de Montreal supuso el compromiso de multitud de países para ayudar a eliminar la producción y consumo de estos compuestos.

Si bien no es un acuerdo vinculante, actúa como marco para los esfuerzos internacionales para la preservación de la capa de ozono; sin embargo, no incluye metas de reducción legalmente vinculantes para el uso de CFC, los principales agentes químicos que causan el agotamiento del ozono.

De forma paulatina, y gracias a este acuerdo, se han eliminado más del 99% de los químicos que agotan el ozono. Al disminuir la concentración de los CFC en la atmósfera, el ozono ha ido recuperado poco a poco su lugar. Y de esta forma, se espera que el agujero de la capa de ozono sea historia en unos años.

Las disposiciones del Protocolo de Montreal 

Las disposiciones del tratado incluyen el intercambio internacional de investigaciones climáticas y atmosféricas para promover el conocimiento de los efectos sobre la capa de ozono. El tratado pide la adopción de agencias internacionales para evaluar los efectos nocivos del ozono empobrecido. Además, apoya la promoción de políticas que regulen la producción de sustancias nocivas que influyen en la capa de ozono.

En 1994 se proclamó el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono. El inicio fue la firma del Protocolo de Montreal

Uno de los resultados de la Convención de Viena fue la creación de un panel de expertos atmosféricos gubernamentales. Este panel es conocido como Reunión de Directores de Investigaciones sobre el Ozono.

Este grupo de expertos se encarga de evaluar las investigaciones sobre el agotamiento del ozono y el cambio climático. Con esta evaluación, se elabora un informe para la   la Conferencia de las Partes (COP) con el objetivo de sugerir  nuevas políticas destinadas a limitar las emisiones de CFC. Actualmente, la COP se reúne cada tres años y en 2021 tendrá lugar la COP26 en Glasgow. 

¿Por qué es importante la preservación de la Capa de Ozono?  

Uno de los objetivo del Día Internacional de la Capa de Ozono es poner en valor la función de esta y la importancia de protegerla para cuidar la salud del ser humano, pero también del resto de seres vivos que habitan en la Tierra.

La eliminación de los usos controlados de sustancias que agotan el ozono y las reducciones conexas no solo han ayudado a proteger la capa de ozono para la generación actual y las venideras, sino que también han contribuido enormemente a las iniciativas mundiales dirigidas a hacer frente al cambio climático.

Aunque tendamos a pensar que la destrucción de la capa de ozono no es cosa nuestra, lo cierto es que cada una de las acciones que llevamos a cabo tienen un impacto directo en el planeta. Nuestra forma de consumir o de viajar son solo algunos ejemplos de cuánto perjudicamos a nuestro medio ambiente.

Desde Naciones Unidas recomiendan una serie de cambios en nuestros hábitos con el fin de proteger nuestra salud y la de los ecosistemas. Estas son algunos consejos:

  • Apuesta por el consumo de productos libres de CFC tanto para uso personal como doméstico.
  • Protégete del sol, ya sea con bloqueadores solares o lentes con protección UV. Esto nos ayudará a prevenir enfermedades como el cáncer de piel.
  • Verifica siempre el buen funcionamiento de los electrodomésticos del hogar como la nevera o el aire acondicionado. Es en ellos donde, un mal uso puede llevar a un aumento de emisiones refrigerantes a nuestra atmósfera.
  • Apuesta por el transporte sostenible. Esto no solo ayudará a la preservación de la capa de ozono, también contribuye a frenar el cambio climático reduciendo la contaminación atmosférica.
  • Involúcrate. La concienciación es el primer paso hacia el cambio. Conocer la importancia de mantener nuestro planeta sano permitirá protegerlo de la mejor forma posible.