Campus logo

Cooperantes en primera línea de batalla contra la COVID-19

7 de Septiembre de 2020
Los cooperantes se han convertido en una figura clave para combatir la pandemia de la Covid-19
El 8 de septiembre, coincidiendo con la fecha en la que se firmaron los Objetivos de Desarrollo del Mileno en la sede de Naciones Unidas, se celebra el Día del Cooperante. Es un día para reconocer y homenajear a todas aquellas trabajadoras y trabajadores humanitarios que ofrecen protección y asistencia a millones de personas en todo el mundo, tratando de salvar vidas en situaciones de conflicto, emergencia o inseguridad, arriesgando a menudo la suya propia.

Este año, celebramos el Día del Cooperante mientras que se continúa luchando en todo el mundo contra la pandemia de la COVID-19. Por su alcance global y su rápida expansión, se trata de un desafío enormemente complejo que ha puesto en jaque a Gobiernos y organizaciones de todo el mundo. La pandemia nos está haciendo vivir en primera persona las consecuencias que conlleva una tragedia de este tipo y nos ha hecho apreciar, aún más si cabe, el trabajo de los sanitarios, fuerzas de seguridad y demás profesionales y voluntarios que velan por el bienestar de todos.

La necesidad de dar una respuesta inmediata, las dificultades de acceso, la falta de recursos y las restricciones de movilidad han hecho que, en muchos casos, hayan tenido que estar en primera línea las propias comunidades, la sociedad civil y las ONGs locales, poniendo en valor una vez más la figura del cooperante, cuya asistencia está resultando vital durante la pandemia.

Compromiso y riesgo

Por eso, hoy es el día para recordar que, durante 2019, 483 trabajadores humanitarios fueron atacados en un total de 277 incidentes separados: 125 fueron asesinados, 234 heridos y 124 secuestrados, según datos de Naciones Unidas. Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud denunció 1.009 ataques contra trabajadores e instalaciones sanitarias, que resultaron en 199 muertes y 628 heridos. La mayoría de estos ataques ocurrieron en Siria, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, Afganistán, República Centroafricana, Yemen y Malí. El 90% de ellos fueron contra personal nacional.

Pero no debemos olvidar que detrás de cada número hay una historia. Se trata de historias de personas que brindan alimentos a los más vulnerables, que proporcionan espacios seguros para las mujeres y niñas durante los confinamientos, que asisten en los partos o que trabajan en campos de refugiados. Profesionales que continúan prestando, a pesar de las dificultades, asistencia y protección a millones de personas, y que les convierte en agentes clave a la hora de afrontar los desafíos globales.

Fundación Aquae en la Amazonía Peruana

Desde 2014, Fundación Aquae financia el proyecto ‘Agua para la Amazonía Peruana’ de UNICEF, con el objetivo de que la población de las regiones amazónicas de Loreto y Ucayali, en su mayoría indígena, pueda tener acceso a servicios de agua y saneamiento.

Este tipo de infraestructuras, siempre esenciales, son clave para garantizar unas condiciones de higiene adecuadas para evitar la propagación del coronavirus en una región que, por sus características, ha sufrido gravemente las consecuencias de la pandemia y tiene ya de por sí dificultades (de acceso, de medios, de falta de agua potable) que hacen especialmente difícil la lucha frente a la misma. El respaldo y apoyo a un proyecto de este tipo es, sin duda, el mejor reconocimiento y el mayor compromiso que se puede mostrar hacia el trabajo de los cooperantes.

ACERCA DEL AUTOR

Ignacio Domínguez Mateos
Es presidente de UNICEF Comité de Madrid. Licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Salamanca. Desde finales de 2008 trabaja en el departamento de Corporate del despacho americano Latham & Watkins LLP. Forma parte de la Junta Directiva del Club de Harvard de España y miembro del Advisory Board del think tank Global and International Studies Program de la Universidad de Salamanca.