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Cómo hacer un pozo casero de manera sencilla

Para este experimento necesitaremos: agua, un recipiente, grava, arena, un pulverizador, una malla flexible, colorante, tijeras, un bolígrafo y una cinta adhesiva. Requiere algo más de material que la media de nuestros experimentos, pero merece la pena.

Como parte de nuestra campaña por el Día Mundial del Agua (22 de marzo), con contenidos que puedan enseñarte o entretenerte, en el experimento de esta semana te mostramos cómo hacer un pozo casero. No caigas en el aburrimiento: hay muchas cosas que se pueden hacer en el hogar. Y crear un pozo casero con tus hijos puede ser un plan divertido y original, con el que podréis jugar en familia y ellos aprenderán a construir, valorar un recurso vital como es el agua y aprender. ¿Sabías que las aguas subterráneas son más difíciles de contaminar que las superficiales? ¿Cuál es el tiempo medio de permanencia del agua en ríos y acuíferos? ¿O cómo puedes filtrar el agua contaminada? Muéstraselo con este divertido experimento casero.

Además de cómo hacer un pozo casero, os contamos además los diferentes tipos de pozos que existen.

Tipologías

Pozos excavados

Hasta hace siglos, todos los pozos artificiales eran pozos cavados a mano sin bombas de diversos grados de sofisticación. Siguen siendo una fuente muy importante de agua potable en algunas áreas rurales en desarrollo donde se excavan y utilizan habitualmente en la actualidad. Su indispensabilidad ha producido una serie de referencias literarias, literales y figurativas, a ellos, incluida la referencia al incidente de Jesús encontrándose con una mujer en el pozo de Jacob en la Biblia y la canción de cuna “Ding Dong Bell” sobre un gato en un pozo.

Los pozos cavados a mano son excavaciones con diámetros lo suficientemente grandes como para acomodar a una o más personas con palas excavando hasta debajo del nivel freático. La excavación se arriostra horizontalmente para evitar deslizamientos de tierra o erosión que pongan en peligro a las personas que excavan. Pueden revestirse con piedras colocadas o ladrillo; extender este revestimiento hacia arriba por encima de la superficie del suelo para formar una pared alrededor del pozo sirve para reducir tanto la contaminación como las lesiones por caer en el pozo. Un método más moderno llamado cajones utiliza anillos de pozo prefabricados de concreto reforzado o concreto simple que se bajan en el pozo. Un equipo de excavación de pozos excava debajo de un anillo de corte y la columna del pozo se hunde lentamente en el acuífero, mientras protege al equipo del colapso del pozo.

Pozos conducidos

Los pozos conducidos pueden crearse de manera muy simple en material no consolidado con una estructura de pozo, que consiste en un punto de transmisión endurecido y una pantalla (tubería perforada). La punta simplemente se clava en el suelo, generalmente con un trípode y un controlador, con secciones de tubería agregadas según sea necesario. Un impulsor es una tubería con peso que se desliza sobre la tubería que se impulsa y se deja caer repetidamente sobre ella. Cuando se encuentra agua subterránea, el pozo se lava de sedimentos y se instala una bomba.

Pozos perforados

Los pozos perforados se crean típicamente utilizando máquinas perforadoras de herramientas de cable, rotativas de cabezal superior o rotativas de mesa, todas las cuales usan vástagos de perforación que se giran para crear una acción de corte en la formación, de ahí el término perforación.

Los pozos perforados se pueden excavar mediante métodos simples de perforación manual (barrena, lodos, inyección, conducción, percusión manual) o perforación mecánica (rotatoria, percusión, martillo de fondo). El método de perforación rotatoria Deeprock es el más común. Rotary se puede utilizar en el 90% de los tipos de formación. Pueden obtener agua de un nivel mucho más profundo que los pozos excavados, a menudo hasta varios cientos de metros.

Los pozos perforados con bombas eléctricas se utilizan en todo el mundo. Generalmente en áreas rurales o o con escasa población, aunque muchas áreas urbanas se abastecen en parte por pozos municipales. La mayoría de las perforadoras de pozos poco profundos se montan en camiones grandes, remolques o carros de vehículos con orugas. Los pozos de agua suelen tener una profundidad de 3 a 18 metros, pero en algunas áreas pueden llegar a más de 900 metros