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La importancia del lavado de manos para la salud

Las utilizamos tan a diario que apenas podemos ver en ellas el riesgo que esconden. Pero lo cierto es que tu vida y la de los demás depende de qué hagas con ello. O, mejor dicho, de cuánto y cómo te las laves. ¿Intuyes a qué parte del cuerpo nos referimos? Hablamos, lógicamente, de las manos.

La emergencia sanitaria provocada por el coronavirus ha puesto de manifiesto uno de los principios de la higiene más importantes: lavarse las manos. Parece tan simple que puede pasar desapercibido. Pero realmente la importancia de un buen lavado de manos puede es tal que la OMS ha emitido un protocolo oficial para explicar cómo hay que realizar esta tarea. Para ello no vas a necesitar más que agua y jabón. Es una de las maneras más efectivas y económicas de prevenir las enfermedades diarréicas y de neumonía. Ambas son responsables de la mayoría de las muertes infantiles a escala mundial. También podrás, al lavarte las manos como indica la Organización Mundial de la Salud, prevenir el contagio de la Covid-19.

La importancia de un buen lavado de manos reside en su papel en la transmisión de enfermedades comunes como un resfriado hasta afecciones más graves, como la meningitis, la bronquiolitis, la gripe, la hepatitis A, y muchos tipos de diarrea. Esto ocurre porque los microbios pueden entrar al cuerpo por los ojos, la nariz y la boca. Son partes del cuerpo que nos tocamos con las manos muchas veces sin darnos cuenta. De la misma manera, cuando tocamos con nuestras manos objetos o personas, nos estamos convirtiendo en potenciales transmisores de enfermedades. Especialmente si nuestras manos no están limpias como deberían.

Así, lavarse las manos correctamente es tan importante como aprender cuándo hacerlo. Por ello, te presentamos los momentos en los que un lavado de manos adecuado es más importante.

Cuándo lavarse las manos

  • antes de comer y de cocinar
  • después de ir al baño
  • tras limpiar la casa
  • cada vez que te subas al transporte público
  • después de acariciar cualquier tipo de animal o mascota
  • tras interactuar otras personas, especialmente gente enferma
  • después de sonarse la nariz, toser o estornudar
  • al finalizar cualquier actividad fuera de casa
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