Un acuerdo radical para un futuro sostenible

En la IV Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, el máximo órgano en la toma de decisiones en materia ambiental, se sentaron las bases para un nuevo modelo de desarrollo que pueda proteger los recursos cada vez más diezmados del planeta.

Durante la celebración de la IV Asamblea para el Medio Ambiente Nairobi de 2019, se sentaron las bases para proceder a un cambio radical que encamine el planeta hacia un futuro sostenible. Los ministros acordaron que la crisis ambiental se debe abordar a través de la innovación y el consumo y la producción sostenible.

Nuevo modelo de futuro sostenible

Tras cinco días de negociaciones, los ministros de más de 170 Estados Miembros de las Naciones Unidas elaboraron y presentaron un plan concreto. El objetivo es acelerar la marcha hacia un nuevo modelo de desarrollo. Y así respetar la visión establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030. Los ministros manifestaron su preocupación por las evidentes pruebas de una crisis ambiental. La contaminación del planeta, el calentamiento global y el agotamiento de los recursos avanzan a un ritmo vertiginoso.

Ante tal escenario de crisis ambiental declararon que “reafirmamos que la erradicación de la pobreza, el reemplazo de los patrones de producción y consumo insostenibles por sus alternativas sostenibles, y la protección y gestión de los recursos naturales que cimientan el desarrollo económico y social, son los objetivos generales y requisitos esenciales para el desarrollo sostenible. Mejoraremos las estrategias nacionales de gestión de recursos con enfoques y análisis completos de ciclo de vida para lograr economías de bajo consumo de carbono y eficientes en recursos”.

Resoluciones del acuerdo radical 

De entre los diferentes compromisos que surgieron para lograr un futuro sostenible, destacan; promover sistemas alimentarios sostenibles mediante prácticas agrícolas resilientes, combatir la pobreza a través de la gestión sostenible de los recursos naturales y promover el uso y el intercambio de datos ambientales. Junto a ellos, destacó especialmente el acuerdo por reducir de manera significativa los plásticos de un solo uso para 2030. “Abordaremos el daño a nuestros ecosistemas causado por el uso y la eliminación insostenibles de los productos plásticos. Lo haremos incluso mediante la reducción significativa de los productos plásticos de un solo uso para el año 2030. Trabajaremos con el sector privado para encontrar productos asequibles y respetuosos con el medio ambiente”.

Otra de las resoluciones para un futuro sostenible reconoce la necesidad de una economía global más circular para que los bienes se puedan reutilizar o destinarse a otros fines. Se mantendrán de esta manera más tiempo en circulación, lo cual puede contribuir de manera clara al consumo y a la producción sostenibles.

Siim Kiisler, presidente de esta IV Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y ministro de Medio Ambiente de Estonia también hizo declaraciones; “Hemos decidido hacer las cosas de manera diferente. Transformaremos la forma en que vivimos. Desde la reducción de nuestra dependencia de los plásticos de un solo uso hasta la ubicación de la sostenibilidad en el corazón de todo desarrollo futuro. Tenemos las soluciones innovadoras que necesitamos. Ahora debemos adoptar las políticas que nos permitan implementarlas”.

Proteger los océanos 

Otro aspecto importante destacado durante los días de la Asamblea fue la necesidad de proteger los océanos y los ecosistemas más frágiles. Dicha protección se hará a través de sus resoluciones sobre plástica marina y microplásticos. Se incluyen entre ellas el compromiso de establecer una plataforma compuesta por diferentes partes de la ONU Medio Ambiente. El fin es establecer, y poner en práctica, medidas inmediatas para la eliminación a largo plazo de la basura marina y los microplásticos”.

La directora ejecutiva interina de ONU Medio Ambiente, Joyce Msuya, declaró, a modo casi de resumen: “nuestro planeta ha alcanzado sus límites y tenemos que actuar ahora. Nos complace que el mundo haya respondido aquí en Nairobi con el firme compromiso de construir un futuro sostenible. Un futuro en el que la sostenibilidad sea el principal objetivo de todo lo que hacemos. En conclusión, si los países cumplen todo lo acordado aquí e implementan las resoluciones, podríamos dar un gran paso. Un nuevo futuro en el que ya no crezcamos a expensas de la naturaleza, sino que veamos a las personas y al planeta prosperar juntos”.