Recopilación Microrrelatos 2014

El Concurso Microrrelatos científicos 2014 recibió gran cantidad de relatos llegados de todas las partes del mundo. Aquí puedes leerlos:

Pasado, presente y futuro.

El mundo debe avanzar, debe progresar. Ya no solo por comodidad sino por mejorar, por hacernos mejorar. Cada persona tiene un talento que debería hacer crecer, aumentar, aprender de él, enseñar, compartir con lo demás. Si aprendiésemos a utilizar cada parte de la ciencia con la misma facilidad con la que aprendemos a utilizar la tecnología, sabríamos valorar nuestra capacidad.

 La ciencia es algo presente en cada uno de nuestros días, desde el primer momento de nuestra aparición hasta el segundo del instante de ahora mismo. Estamos ligados a ella. Nos acompaña a través del tiempo.

Pierre Chiffre

El tiempo es un círculo.

Me ahoga.

Todos me dicen que es la adolescencia.

Estoy harto de sus palabras. Tantas palabras…¡y tantos números!

Es un acoso constante, irracional…

Sólo es eso. Que el tiempo es un círculo y los mismos números me persiguen siempre. Son infinitos y, a la vez, me limitan.

Tengo 15 años. Nací en el 92. Vivo en el 65 de la calle Euclides, un portal con 35 vecinos…

Me siento, no sé…truncado.

Hasta en mi nombre.

El despertador marca las 3.14. No puedo dormir.

Me llamo Pierre Chiffre.

Pero todos me llaman Pi.

Muchos , demasiados, se iban

Muchos , demasiados, se iban.

No le había resultado fácil. Tres años antes se acababa de casar. Dos años antes se convertía en padre de dos.

Pero cuando a veces se paraba a pensar, se daba cuenta de lo afortunado que era.

Ella era su verdadero motor.

Era ella la que pedaleaba todas las mañanas hacia el laboratorio. Ella sembraba las células con mano firme. Ella escribía las publicaciones. Ella mantenía las reuniones de presupuesto. También criaba, cuidaba, y amaba a sus hijos. 

Le empezó a sonar el móvil. “Amor, te has dejado el tupper ¿Te lo acercamos luego?”

 

La misión Rosetta-Philae

La misión Rosetta-Philae ha viajado a 510 millones de kilómetros, pero para ello ha tenido que cubrir una distancia mucho mayor: 6.550 millones de quilómetros y diez años, mediante tres aproximaciones a la Tierra y otra a Marte. El elegante juego de empujones gravitacionales planetarios ha permitido alcanzar la velocidad adecuada para “atrapar” el cometa 67/P con el mínimo consumo de combustible.

Es curioso, ¿verdad? Pero para llegar a un lugar no siempre la línea recta es el camino más corto; al menos en el espacio, donde la fuente de energía más barata y eficaz es… la fuerza de la gravedad.
 

Paciencia… madre de la ciencia

No hay más mundo que vivir que el que tú vives, necesites o sientas. Párate un instante para volver a la realidad, a tu realidad inspirada por ti mism@, sin ansias, sin prisas, sin preocupaciones en tener que tomar ahora mismo una decisión, simplemente, es hora de parar, de no sentirse arrastrad@ por la muchedumbre que corre demasiado. Es hora de sentir, de oler, de ver, de saborear, de escuchar. Es momento de poner nuestros cinco sentidos en funcionamiento, aquí y ahora, viviendo el presente sin que nos invadan los pensamientos del ayer o las ansias del mañana.

El sueño de Mendeléyev

Se alisaba la larga y deshilachada barba una y otra vez. Andaba buscando un patrón que, más que se intuía, se mascaba. Los elementos daban vueltas en su cabeza, alineándose como letras en un crucigrama y fragmentándose al instante, engullidos por un torbellino que las volvía a mezclar. Bajo una luz de quinqué, esbozaba febrilmente distintas ordenaciones, pero ninguna cuadraba. Rendido al cansancio, se durmió. Empezó a soñar con gases y metales, y de repente un orden apareció de entre la niebla y todo cuajó. Y se sintió feliz por haber podido recordar, precisamente, aquel sueño.

El físico cuántico

El físico cuántico no puede predecir el comportamiento de las partículas, como nadie predecir eventos históricos. Esos son causados por los elementos menores del planeta, los humanos, erráticos, comparables con sistemas cuánticos. Sus acciones obedecen a su ánimo. Alguien molesto realiza acciones destructivas, otro alegre, construye. Los de mayor fuerza influyen más en su ambiente, como las partículas de mayor magnitud, según su tipo de carga. Entonces, lo predecible en el experimento, es una tendencia a los “ánimos” dominantes. Así, el “gato en la caja”, estaba vivo o muerto antes de entrar en ella, según el ánimo que tenía.

Es imposible medir

Voz: Es imposible medir simultáneamente de forma precisa la posición y el momento lineal de una partícula…(Pequeño cortocircuito). Las áreas descritas por los radios vectoriales en tiempos iguales, son iguales. (Ojos en blanco, parpadeo rápido incontrolable). Voz: El gravitón, que es una partícula que mide la fuerza gravitacional (Líquido gelatinoso desciende por los orificios nasales).Voz: Constante de Coulomb…Constante de Coulomb… Constante de Coulomb… (Espasmo generalizado y colapso).

Hiroshi Ishiguro III desconectó lentamente su PDA de los cables que sobresalían de la magullada tapadera craneal y como era habitual en él, repitió su sagrada rutina. Dobló el mono cuidadosamente dejándolo sobre la mesa cercana al ventanal, se puso su abrigo polar empezando por el brazo izquierdo. Ajustó su gorra cerrando suavemente la puerta del taller y miró de frente al cartel de su negocio, “Reparamos Androides”.

-Malditos críos- murmuró- pueden pasar miles de años que nunca respetarán la figura del profesor.

Y bajo la fina lluvia que llevaba cayendo sin cesar desde hacía cuarenta días, se encaminó hacia la parada de la lanzadera que lo llevaría directamente de vuelta a casa.

Cuando el químico completó la fórmula

Cuando el químico completó la fórmula definitiva, liberó una descarga tan potente de adrenalina, que tuvo que contener la necesidad de gritar. Intensos estudios, minuciosos análisis, culminaron en una sorprendente combinación, un asombroso alivio para la depresión. Potasio, magnesio, fósforo, toques de fenilalanina y otras sustancias secretas que no revelaría hasta tener la fórmula registrada. Ascendería y se haría rico. Desafortunadamente para el científico, que ya había despilfarrado mentalmente su fortuna, recibió una carta de la oficina de patentes. Le comunicaba la imposibilidad de registrar la formula, aunque le felicitaba por «idear» el delicioso y sorprendente ajo.

La Réquiem

La Réquiem es ahora el último adalid de la supervivencia humana. En sus tripas mecánicas descansa latente la vida, con unas pocas personas criogenizadas; y en sus registros alberga todo lo que el ser humano fue. Sin descanso, su Inteligencia Artificial analiza cada sistema que halla a su paso en una incesante búsqueda por encontrar un planeta habitable. El consumo y uso de recursos naturales y tecnológicos irracional llevó a nuestra cuna planetaria a la hecatombe, ahora nuestra extinción pende de un hilo y la esperanza no reside en política, moral, fe, o ideología alguna. Tan sólo en la ciencia.

Pues no entiendo lo que falló

– Pues no entiendo lo que falló.
– ¿No?
– No. Los cálculos eran correctos. Cuando el vecino ruidoso llegase a casa, se activaría el sensor de movimiento, y se encenderían las cuatro sirenas, los tres potentes altavoces, y las minicatapultas ocultas entre los setos lanzarían globos llenos de barro justo en la dirección del sujeto. Pero, cuando vino a darme el puñetazo, traía la ropa limpia.
– ¿En tus cálculos incluíste la posibilidad de que tu otra vecina te viera esta mañana preparándolo todo y se lo contara?
– No. ¿Por qué la gente siempre arruina mis ecuaciones?

El amor llega a límites insospechados

«El amor llega a límites insospechados» piensa para sí neutrón, que es el único que ha visto y comprendido todo lo ocurrido. Los electrones se miran entre ellos con dolor, pero aun así, se van acercando cada uno a su protón. Porque no importa lo que ambos sientan, su unión depende de algo superior. Ellos intentaban acercarse, pero cuando mas cerca se encontraban mas rápido los separaba una fuerza más poderosa «Pobre electrones» repite en su mente neutrón «Por mucho que se amen siempre se repelan».

Un segundo

Un segundo, la partículas se separan, dos segundos, calor y fuego lo rodean, tres segundos, ya solo queda polvo y gas. Millones de años después, con su nuevo ojo, Galileo ve como una luz se extingue del firmamento. Él no lo comprende, es el último vestigio de una estrella que murió hace demasiado tiempo, despidiéndose para siempre de la Tierra.

Hoy mi hija de cuatro años

Hoy mi hija de cuatro años se ha despertado y mientras me daba el beso de buenos días me ha comunicado que ha encontrado la vacuna para erradicar el VIH. La he mirado estupefacta. Mira mamá, imagina que la leche de arroz que hay en este vaso somos todas las personas del planeta. Nosotros estamos bien. Pero ahora le tiramos Cola-Cao. El chocolate primero se queda ahí arriba pero después lo remueves y se va colando por toda la leche como una epidemia. Esto es lo que hace el virus. Si exterminamos el chocolate… ¿verdad mamá? ¿Te gusta?

Cuando despertó

Cuando despertó, Darwin yacía allí.

Skinner se levantó, ojeroso y pálido como el cadáver victoriano que asomaba a sus pies. Le tomó el pulso. Glacial. ¿Cuánto tiempo llevaría allí? Lo había hecho. Él. Y sus ratas. Sus genes mutados de forma permanente durante cinco generaciones, sometidos a agentes externos. Su apuesta personal disruptiva por la Epigenética.

Y sus cómplices. El picardías de Margulis, fetiche inspirador, le recordaba quién era la verdadera dama negra que había acabado con el abuelo. Asumida su condena, retiró el cadáver. Cerró de un portazo. La depresión entreabrió el armario. Lamarck pudo, finalmente, salir de él.

Padre

– Padre, ¿Dios nos creó a todos nosotros a su imagen y semejanza?

– No hijo, el mundo te ha creado a su imagen y semejanza, Dios solo prestó su nombre.

Cuando la tierra se creó

Cuando la tierra se creó no había dioses, ni humanos, a lo mejor tampoco seres vivos, a medida que fuimos evolucionando crecieron también las teorías de la creación. La pregunta ahora es, ¿el mundo nos has creado a nosotros?, ¿o nosotros hemos creado el mundo? 

La Bala

«Diez mil euros para aquel que atrape con la mano una bala disparada”. Convencí al director de RENFE, la publicidad compensaría las molestias. Me situaría en una plataforma cercana a la vía. El vehículo circularía a 340 m/s, cuando pasara por mi posición, un revolver pegado al lateral del tren, dispararía hacia atrás el mortífero proyectil. El proyectil obedeció a la cinemática, pero no pude prever que se desprendería el revólver al ser disparado. Su velocidad acabó con mi vida. La bala quedó plácidamente depositada en mi yerta mano. Mis herederos aún pleitean con los organizadores del concurso.

¡Más rápido!

La desilusión entristecía a mi hijito.
– ¿Cómo ha quedado Alonso?
– Ha vuelto a ganar Hamilton. El coche de Alonso es una tortuga. ¿Qué es lo que más corre?
– La luz, “corre” a 1.080.000.000 km/h.
– Eso no vale. Tiene que ser algo que pueda montar Alonso.
– Un cohete va a 28.000 km/h. Lento. Hay un vehículo mucho más rápido.
– ¿Cuál?
– Es tan bueno, que gira suavemente y no se nota la velocidad.
– ¿Cuál es?
Mi hijo veía a Alonso pilotando el velocísimo bólido.
– La Tierra. Viaja a 107.000 km/h.

Jacinto se sienta en su oficina

Jacinto se sienta en su oficina y mira hacia la montaña que ha sido su compañera por tantos años. Caracas es otra, sus problemas muy distintos a los que la agobiaban cuando él entró por primera vez en aquella oficina. A las calles ha llegado la tecnología, pero no el progreso. Y la salud del pueblo sigue siendo el reflejo de la misera y la ignorancia. Jacinto, que tanto ha luchado por encontrar vacunas, no sabe con qué ciencia vencer la mediocridad. Sólo la montaña entiende por qué llora en silencio cada tarde al quitarse la bata blanca.

Era cierto

Edwin Figueroa Acevedo

Era cierto, lo que decían de su corazón de piedra. Cuando el médico forense diseccionó el cadáver encontró un diamante en bruto incrustado en el pecho.

La solitaria playa

La solitaria playa parece el sitio ideal para huir del laboratorio y de los experimentos que no arrojan resultados. Surfea un rato y se echa en la arena, mientras la droga se disuelve en su boca y empieza a ver cosas sin sentido. Algunas alucinaciones se quedan flotando en su mente, y de repente todo encaja y tiene una idea genial. Se apresura a regresar al laboratorio, manejando por la carretera de la costa para poner a prueba su idea. Pero el camión que aparece de repente al girar en una curva no le da tiempo de gritar eureka.

Warning

Hay un pájaro de Nueva Caledonia que tiene la capacidad de inventar cosas. Dudo mucho que ese animal sea capaz de llegar a mi nivel. Este año me he superado a mí mismo. He inventado un robot que sabe distinguir las personas que no son imprescindibles para este país. Cuando lo hace, acaba con ellas; las elimina, como argumentaba un personaje de una película de Hitchcock. La diferencia está en que ese robot ha pasado de la teoría a la práctica, y te advierto que lo último que necesita este país son lectores como tú.

Fracaso y esfuerzo

De repente despertó, sudoroso, angustiado, la ecuación ha sido resuelta, sólo fue un sueño.