Recopilación Microrrelatos 2014

El Concurso Microrrelatos científicos 2014 recibió gran cantidad de relatos llegados de todas las partes del mundo. Aquí puedes leerlos:

De repente, Bernoulli

De repente, Bernoulli me sustenta en un mar de ingravidez. Desde aquí todo parece diferente. Mi velocidad no es la tuya. No es la de ellos. Momento lento. Intensificación del presente.

 

Perspectiva. Punto de vista.

 

A lo lejos, cada vez más próximas, se acercan en tropel la segunda y tercera ley de Newton. Me empujan, me embisten, me sacuden. Me aceleran. Pares o nones. Ellas ganan.

 

Desorden. Entropía.

 

La reacción queda en nada. Aturdido, resignado, caigo cual manzana, ganando velocidad, hacia la realidad más absoluta.

Gaia me fagocita.

KEPLER-186f

… los científicos acaban de descubrir el planeta Kepler-186f, algo mayor que la Tierra y a unos 500 años luz de distancia de ella, con grandes posibilidades de tener agua en su superficie, lo que indicaría que tal vez haya vida en él.

    Mientras tanto y al margen de elucubraciones lejanas, la vida continúa en Kepler-186f…

GRAVEDAD CERO

Durante 25 segundos y así hasta 8 veces estuvo Stephen Hawking en situación de ingravidez total. Tras pasar casi cuarenta años de su vida investigando desde una silla de ruedas, pudo poner en práctica sus teorías y experimentar en sus propias carnes la gravedad de Marte y la de La Luna. Dentro de un avión que describía parábolas, el científico aprovechó también para darse varias volteretas en el aire. Testigos presenciales afirman que a pesar del rictus contraído de su cara no paró de sonreír. Concluida la experiencia, regresó a su silla de ruedas y a sus teorías. Todavía sonreía.

FIBROMIALGIA

Fe tendrás en una cura, porque todavía hay muchas

            Ilusiones que realizar, además de proyectos

            Brillantes que reservados en la memoria están y

            Realizar los todos tu querrás, pero de dónde

            Obtendrás las fuerzas para continuar? Siempre hay

            Mil estilos de mantener tu energía

            Intacta,  compartir y acompañar con tu

            Alegría a tus seres queridos, porque ellos son

            Los que te reaniman y fortalecen día tras día.

            Gozando  juntos y olvidando e

            Ignorando los malestares que oprimen a tu

            Alma y a tu agudeza apasionada.

Nuclear

Es una cuestión científica el amor, cuerpo, calor, una ley de la física  -la primera ley de la termodinámica-, reaccionan los átomos del corazón enamorado por imanación, sentimiento molecular. Querer es una ciencia entre conjeturas, teorías, hipótesis, teoremas. Una ecuación de primer grado nos complica y somos incógnita, las variables están definidas, la relación es un elemento unitario, un anillo conmutativo la alianza del deseo. El amor es física, química, mecánica cuántica, la forma más real de la relatividad, nosotros partículas elementales y la vida el laboratorio. La solución siempre es la misma: amar sin miedo.

 

1er Génesis H2O: lOve is in the air

Lucia Aznar Pascual

O era un solitario átomo que flotaba despreocupadamente en la atmósfera, hasta que, curioso, se introdujo en una tormenta eléctrica.

Allí se encontró con los divertidos gemelos H y la atracción entre ellos fue inmediata. Rápidamente un rayo lleno de energía los alcanzó, creando una chispa entre ellos y provocando la explosión que finalmente los unió para siempre. Así, una pequeña gota de agua surgió, completamente pura y cristalina.

Sin embargo, Agua ya no pudo nunca más flotar en la atmósfera, por su peso cayó sobre la tierra donde al golpear creció y se multiplicó a través de los ciclos.

El Elefante

De niño mi padre me planteó un problema que condicionaría mi vida:

–    Hijo, ¿Cómo pasarías un elefante bajo la puerta?

–    No se puede. – contesté.

–    Sí; sí se puede. Sólo tienes que meterlo en un sobre – sonrió.

–    ¿Y cómo lo metes? – repliqué.

–    Ese problema has de resolverlo tú.

Hoy, treinta años después, he ido a casa de mis padres e introducido un sobre bajo la puerta.

Mi padre abrió sosteniéndolo sorprendido:

–    ¿Qué es?

–    Un mamut. – dije, mientras abría el sobre.

–    ¡Lo lograste!

–    Sí, papá. Por fin secuenciamos su genoma.

VALENTÍN

Después de veinte años en la élite de la invetigación científica nacional, de participar en miles de experimentos, de haber ensayado y errado hasta la saciedad, hoy me han jubilado. Sin ningún protocolo salvo un aséptico expediente administrativo y por expresa petición de mis jefes,quienes lo habían solicitado repetidas veces a sus superiores, he sido apartado del laboratorio donde he desarrollado toda mi vida profesional. Ahora, por lo que he oído, me trasladarán, donado, a un colegio donde podré jugar con los niños, lo cual no es mala vida para un tubo de ensayo jubilado.

CAMBIO

En mis días de Instituto las funciones más complejas discutían mucho entre sí, y de pasada sopapeaban sus colegas.

«¡A que te derivo!» o «¡Mira que te integro!», sus homónimas amenazas, eran nuestro pan de cada día.

El resto de funciones no levantaba cabeza hasta que una de ellas, la más humilde, plantó cara.

¡¡¿Quién eres para atreverte a desafiarnos, infeliz?!! —bramaron derivadas e integrales al unísono.

Soy  la función exponencial —respondió.

Se hizo el silencio y la nueva, inmune a sus competidoras, se hizo con el control del pizarrón.

En lo adelante solo se escuchó su voz.

 

 

 

 

Una hipótesis

Una hipótesis tiene como condición ser falsable. Quizás por eso la ciencia otorga cierta calma a nuestras mentes, por su irrefutabilidad. Porque todo lo demás, todo – incluso lo que la gente defiende con ardiente efusividad y creencia- es refutable. Que lo bueno sienta bien y lo malo mal, es refutable. Que por las noches nos vamos a dormir tranquilos cuando hacemos lo que nos dicta la razón, es refutable. Que todo a lo que damos nombre lo tiene y por tanto es comprensible, es refutable. Quizás por eso la ciencia otorga calma a nuestras mentes. Quizás por eso, los científicos que predicamos que a lo que seguimos es a la razón, lo que necesitemos sea calmar y apaciguar nuestra mente y nuestra razón. Durmiendo tranquilos sabiendo que hemos logrado la irrefutabilidad. Que de «ESTO» no cabe duda, porque sí cabe en todo lo demás. Porque a los que nos quita el sueño dudar, sabemos que encontrar una afirmación que pueda convertirse en una teoría científica, da paz a nuestro espíritu. Da paz a eso en lo que no creemos.

Mito y ciencia

Ambas nos ofrecen una explicación del orígen de todo lo existente. Son respuestas diferentes pero fascinantes. Una afirma que todo lo creado fue obra de un gran arquitecto, a quién conocemos por los distintos nombres que le otorgan quiénes en El creen. Fuimos creados para mitigar la soledad del gran alfarero. Es conmovedor reconocer una necesidad en un Dios. La ciencia sotiene que fue el azar quién hizo que aconteciéramos sin más, La evolución y la selección natural nos trajeron hasta aquí, a ser como somos. Así.

Perseverancia

¿Y cuántas vidas has salvado ya? ¿Cuándo decías que te daban el Nobel? Estás, entre otras impertinencias, son las que tengo que aguantar en ocasiones. No entienden qué hago o la importancia de ésta labor. Aislado, quizás sí, pero ¿y si algún día puedo responder con otra cosa que una mueca a sus preguntas? En ocasiones, tengo ganas de arrojar la toalla pero, si lo hiciera no sería investigador. ¿Hasta dónde llegaré? Dudo que alguien lo sepa.

El científico lo consiguió

El científico lo consiguió. Primero robó los tejidos de un ejemplar de hace cien años, conservados en etanol en el Museo Victoria de Melborune, después extrajo su ADN y, finalmente, tras largas investigaciones, consiguió fertilizar el útero de una loba. Lo había hecho él solo, en la clandestinidad, al margen de consideraciones éticas o jurídicas. Después de casi treinta años de extinción, había visto “renacer” al primer ejemplar de Tigre de Tasmania. Lo había criado con mayor esmero que a su propio hijo. Por eso, cuando la asociación de cazadores le concedió el primer premio, no pudo contener la emoción.

EUREKA

EUREKA: La solitaria playa parece el sitio ideal para huir del laboratorio y de los experimentos que no arrojan resultados. Surfea un rato y se echa en la arena, mientras la droga se disuelva en su boca y empieza a ver cosas sin sentido. Algunas alucinaciones se quedan flotando en su mente, y de repente todo encaja y tiene una idea genial. Se apresura a regresar al laboratorio, manejando por la carretera de la costa para poner a prueba su idea.  Pero el camión que aparece de repente al girar en una curva no le da tiempo de gritar eureka.

Dónde encontramos las respuestas

¿Dónde encontramos las respuestas a las grandes preguntas de la vida? Hay quienes las encuentran en la religión; yo no soy de esas, pero la ciencia… la ciencia sólo me genera más preguntas. El universo es tan grande y está tan abarrotado de cosas; lo más pequeño no existe porque siempre hay algo aun más pequeño y lo más grande tampoco existe porque siempre aparece algo aun más grande. Qué suerte tenemos de que el tiempo sea infinito. Vamos a necesitarlo todo para encontrar las respuestas que buscamos.

El Emperador Carlos V

El Emperador Carlos V se encuentra enviando mensajes con su smartphone a su amada Isabel de Portugal. Entretanto, observan reflejados en el agua bajante del río Genil a sus consejeros de palacio, éstos, muestran sonrisas de gozo al innovar y gestar maniobras de reconquista de la Alhambra de Granada. A su vez, en el Patio de los Leones, observábamos tú y yo el sigiloso andar del transeúnte poblacho moruno, que sin descanso, elevan cantos y rezos. Mientras, se puede observar entre los muros de color rojizo como se gestan tácticas de reconquista a la época de los sultanes granadinos.

Julieta en la Red

–    ¿Estás segura? ¿Vas a decirle que te gusta?

–    Absolutamente. Redirecciono cada link del blog a su red social. Incluyo temas de los que hablamos para que vea que me inspira. Comparto todo lo que escribe y me las he ingeniado para que le lleguen notificaciones a su correo de cada nuevo post de mi página.

–    ¿Por qué no se lo cuentas a la salida de clase?

–    Qué va, me da pereza.

 

Matices

–    Te veo mejor, Lucía, ¿cómo te encuentras?

–    No tengo pelo, vomito cinco veces diarias, estoy cansada, tengo úlceras en la boca, la comida me sabe a metal, convivo con las náuseas y paso días aislada.

–    No te preocupes, la ciencia ha avanzado mucho.

–    No me preocupo. El pelo me crecerá más fuerte, quería hacer dieta, duermo como un lirón, antes vomitaba hasta siete veces, me restringen las visitas de la pesada de Rocío y ya sé qué voy a estudiar cuando empecemos la Universidad.

Sinestesia

–    ¿Cómo estamos hoy? ¿más tranquila?

–    Hoy es miércoles. Me suena a amarillo. Pero no estridente, uno clarito que según pronuncias va oscureciéndose y al terminar de decirlo es casi ocre.

–    Ya veo.

–    El domingo fue más bien gris. De los oscuros. Empezó totalmente blanco y luego se fundió a negro justo después de comer.

–    Como todos los domingos desde aquello, ¿verdad?

–    La verdad es de un blanco luminoso. Te inunda los ojos con un resplandor que por un momento llega a cegar.

–    Marta, ¿vas a contarme qué pasó?

Ruido

Ringo no paraba de ladrar corriendo en círculo. Cállate, amigo, ¡estamos frente al Pacífico! Necesito despejarme y olvidar los sueños de anoche: nubes con formas extrañas que venían a por mí.

Todos los perros que había en la playa echaron a correr en la misma dirección, alejándose de la orilla. Los dueños, apenas seríamos diez en la zona, nos miramos desconcertados sin mediar palabra.

¿Solo lo escucho yo?  Zumbidos que se hacen más fuertes. Como un tren de carga que coge velocidad.

Los ojos de aquel hombre, azules. Como el mar que nos tragaba. Fue lo último que vi.

Ciclo del Amor

¿El amor es como un ciclo del agua?

Tan poderosa como la Biosfera,  la evaporación,  la condensación,  la precipitación,  la infiltración, la escorrentía para llegar a ser un ciclo, un movimiento.

El amor al igual que las gotas de agua se almacena durante un tiempo para ser vital para la vida.

Agua, amor, amor, agua, al fin y al cabo somos ambas.

De todos nosotros depende este ciclo y siga vivo para nuestra continuidad y para todas las especies que hay en el planeta.

¿La duración de una porción?

 Es diferente en donde se encuentre. Tiempo.

Son las siete,

Son las siete,

aquí donde el estrecho angulito astronómico determina la geometría de un atardecer.

De la fusión de dos átomos de hidrógeno,

allá en el sol,

cuestionándose si es onda o partícula,

sale despedido un fotón,

que a los ocho minutos acaba secuestrado por la clorofila de esa hoja devorada por aquella oruga despistada que no ve al verdugo ratón venir;

quien tras cazar es cazado

por el elegante halcón que alzado

protagoniza el cielo.

Atrás, nuestro astro apocopado,

candela moribunda,

motor de ese inmarcesible y hermoso entramado,

la vida, que es una complejísima reacción química,

incontestable,

magnífica,

perpetua.

A1806, Robot

Soy A1806 un robot de última generación. Tengo grandes habilidades, incluso me han enseñado a pensar por mí mismo, pero no tengo sentimientos, o eso es lo que me han dicho.

A veces sueño que soy un humano. Me gustaría sentir. Quisiera salir a la calle en una fría tarde de invierno, y con mis manos humanas sentir la lluvia resbalando por las yemas de mis dedos hasta llegar a mi palma. Sentir el frescor en mi cara, respirar profundamente  y oler la naturaleza.

Entonces reseteo y se me pasa.

Centro de Investigación Espacial

Centro de Investigación Espacial. El director, un físico nuclear de larga experiencia, escucha las confidencias de un joven meteorólogo, recientemente enamorado, que duda de la persistencia de los sentimientos a lo largo del tiempo. El acreditado científico le explica que dependerá de la fuerza de su amor, porque el tiempo es como el viento: apaga los fuegos pequeños y aviva los grandes.