Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Microrrelatos Científicos 2020
Relatos
Reglas y Premios
Subir Relato
Tus Relatos
Los más votados
Acceda a cuenta
Más recientes
Más antiguas
Más votada
Menos votos
Aleatorio
Historia del arte
Raliuga
Charlaban un matemático y un psicólogo sobre sus respectivas ciencias. El primero presumía de la exactitud de los descubrimientos de Pitágoras, Descartes, Newton o Gauss. El segundo, algo menos pretencioso, hablaba de la belleza de las teorías de Watson, Beck, Hayes o Seligman.
- ¿Qué sería de nuestras ciudades sin los números que permitieron erigirlas? – propuso el matemático.
- ¿Qué sería de nuestras sociedades sin teorías capaces de interpretar el pensamiento de cada miembro que las compone? – replicó el psicólogo.
Coincidieron en un punto, ambos velaban por el arte de hacer de este mundo un lugar menos complejo
0
Historia del arte
Raliuga
Charlaban un matemático y un psicólogo sobre sus respectivas ciencias. El primero presumía de la exactitud de los descubrimientos de Pitágoras, Descartes, Newton o Gauss. El segundo, algo menos pretencioso, hablaba de la belleza de las teorías de Watson, Beck, Hayes o Seligman.
- ¿Qué sería de nuestras ciudades sin los números que permitieron erigirlas? – propuso el matemático.
- ¿Qué sería de nuestras sociedades sin teorías capaces de interpretar el pensamiento de cada miembro que las compone? – replicó el psicólogo.
Coincidieron en un punto, ambos velaban por el arte de hacer de este mundo un lugar menos complejo
0
Historia del arte
Charlaban un matemático y un psicólogo sobre sus respectivas ciencias. El primero presumía de la exactitud de los descubrimientos de Pitágoras, Descartes, Newton o Gauss. El segundo, algo menos pretencioso, hablaba de la belleza de las teorías de Watson, Beck, Hayes o Seligman.
- ¿Qué sería de nuestras ciudades sin los números que permitieron erigirlas? – propuso el matemático.
- ¿Qué sería de nuestras sociedades sin teorías capaces de interpretar el pensamiento de cada miembro que las compone? – replicó el psicólogo.
Coincidieron en un punto, ambos velaban por el arte de hacer de este mundo un lugar menos complejo
Raliuga
0
En busca del sentido
Raliuga
Ayira Popoola alejó la vista del microscopio. No conseguía emitir palabra alguna, solo un balbuceo sordo. Al percatarse, su compañero se acercó y le preguntó el porqué de su estado. Ayira, aún fascinada, se limitó a señalar la placa de Petri que descansaba en la platina del microscopio. El joven, extrañado, se decidió a mirar por el ocular. Segundos después tuvo la misma reacción que su mentora.
- ¿Sabes lo que esto significa? - inquirió la famosa científica.
- ¡Hemos descubierto el sentido de la vida! – gritó exaltado su pupilo
- Ahora tenemos que encontrar dónde vivirla. – sentenc
0
En busca del sentido
Raliuga
Ayira Popoola alejó la vista del microscopio. No conseguía emitir palabra alguna, solo un balbuceo sordo. Al percatarse, su compañero se acercó y le preguntó el porqué de su estado. Ayira, aún fascinada, se limitó a señalar la placa de Petri que descansaba en la platina del microscopio. El joven, extrañado, se decidió a mirar por el ocular. Segundos después tuvo la misma reacción que su mentora.
- ¿Sabes lo que esto significa? - inquirió la famosa científica.
- ¡Hemos descubierto el sentido de la vida! – gritó exaltado su pupilo
- Ahora tenemos que encontrar dónde vivirla. – sentenc
0
En busca del sentido
Ayira Popoola alejó la vista del microscopio. No conseguía emitir palabra alguna, solo un balbuceo sordo. Al percatarse, su compañero se acercó y le preguntó el porqué de su estado. Ayira, aún fascinada, se limitó a señalar la placa de Petri que descansaba en la platina del microscopio. El joven, extrañado, se decidió a mirar por el ocular. Segundos después tuvo la misma reacción que su mentora.
- ¿Sabes lo que esto significa? - inquirió la famosa científica.
- ¡Hemos descubierto el sentido de la vida! – gritó exaltado su pupilo
- Ahora tenemos que encontrar dónde vivirla. – sentenc
Raliuga
0
LUNA POR MARTE
lunamarte
Salí rumbo a Marte, una noche ríspida de abril. Fui escogido entre miles para ese viaje. Una vez fuera de la órbita terrestre, una fuerza gravitacional desconocida cambió el rumbo de mi nave. Como pude, logré aterrizar en el planeta al que había llegado. Pero me equivocaba: estaba en la Luna. Quise despegar de inmediato para regresar a la Tierra, y la nave no respondió. Me asusté. Me desesperé. Entonces, me armé de valor y bajé de la nave y caminé sorprendido. Así, caminando, descubrí que había mucha agua cristalizada. El oxígeno se me acababa. ¿Cómo avisaba?
0
LUNA POR MARTE
lunamarte
Salí rumbo a Marte, una noche ríspida de abril. Fui escogido entre miles para ese viaje. Una vez fuera de la órbita terrestre, una fuerza gravitacional desconocida cambió el rumbo de mi nave. Como pude, logré aterrizar en el planeta al que había llegado. Pero me equivocaba: estaba en la Luna. Quise despegar de inmediato para regresar a la Tierra, y la nave no respondió. Me asusté. Me desesperé. Entonces, me armé de valor y bajé de la nave y caminé sorprendido. Así, caminando, descubrí que había mucha agua cristalizada. El oxígeno se me acababa. ¿Cómo avisaba?
0
LUNA POR MARTE
Salí rumbo a Marte, una noche ríspida de abril. Fui escogido entre miles para ese viaje. Una vez fuera de la órbita terrestre, una fuerza gravitacional desconocida cambió el rumbo de mi nave. Como pude, logré aterrizar en el planeta al que había llegado. Pero me equivocaba: estaba en la Luna. Quise despegar de inmediato para regresar a la Tierra, y la nave no respondió. Me asusté. Me desesperé. Entonces, me armé de valor y bajé de la nave y caminé sorprendido. Así, caminando, descubrí que había mucha agua cristalizada. El oxígeno se me acababa. ¿Cómo avisaba?
lunamarte
0
MUERTE
n_albarruci
Por fin la vacuna del malvado virus había sido descubierta, aparecía en todos los telediarios como símbolo de esperanza tras estos tiempos oscuros. En una cueva alejada de toda civilización, una reunión de robots maldecían a la traidora tecnología que había ayudado a la milagrosa médica que curaba a miles por segundo. El líder liberó al murciélago culpable de todo y se dirigió al resto de sus compañeros:
-Los humanos se han librado por esta vez, nuestro sabotaje no ha funcionado pero pronto su reinado habrá terminado.
Ellos respondieron con un grito de guerra en código binario: 01001101-01010101-01000101-01010010-01010100-01000101
0
MUERTE
n_albarruci
Por fin la vacuna del malvado virus había sido descubierta, aparecía en todos los telediarios como símbolo de esperanza tras estos tiempos oscuros. En una cueva alejada de toda civilización, una reunión de robots maldecían a la traidora tecnología que había ayudado a la milagrosa médica que curaba a miles por segundo. El líder liberó al murciélago culpable de todo y se dirigió al resto de sus compañeros:
-Los humanos se han librado por esta vez, nuestro sabotaje no ha funcionado pero pronto su reinado habrá terminado.
Ellos respondieron con un grito de guerra en código binario: 01001101-01010101-01000101-01010010-01010100-01000101
0
MUERTE
Por fin la vacuna del malvado virus había sido descubierta, aparecía en todos los telediarios como símbolo de esperanza tras estos tiempos oscuros. En una cueva alejada de toda civilización, una reunión de robots maldecían a la traidora tecnología que había ayudado a la milagrosa médica que curaba a miles por segundo. El líder liberó al murciélago culpable de todo y se dirigió al resto de sus compañeros:
-Los humanos se han librado por esta vez, nuestro sabotaje no ha funcionado pero pronto su reinado habrá terminado.
Ellos respondieron con un grito de guerra en código binario: 01001101-01010101-01000101-01010010-01010100-01000101
n_albarruci
0
Génesis
Jorge Accame
Sospechábamos que el virus atacaba a individuos con determinadas características, pero nadie se consideraba a salvo.
El planeta era un caos. Multitudes en desbande. Hordas saqueando las ciudades.
Una patrulla nos capturó en la calle mientras huíamos, para vendernos o devorarnos.
Esa noche, el guardia que nos vigilaba de pronto hizo una mueca, como si tuviese un estremecimiento áspero. Cambió su forma humana por la de un círculo y quedó transformado en un charco sobre el piso junto a su ametralladora.
El universo nos exterminaba, pero al menos nos concedía la dignidad de convertirnos en agua.
0
Génesis
Jorge Accame
Sospechábamos que el virus atacaba a individuos con determinadas características, pero nadie se consideraba a salvo.
El planeta era un caos. Multitudes en desbande. Hordas saqueando las ciudades.
Una patrulla nos capturó en la calle mientras huíamos, para vendernos o devorarnos.
Esa noche, el guardia que nos vigilaba de pronto hizo una mueca, como si tuviese un estremecimiento áspero. Cambió su forma humana por la de un círculo y quedó transformado en un charco sobre el piso junto a su ametralladora.
El universo nos exterminaba, pero al menos nos concedía la dignidad de convertirnos en agua.
0
Génesis
Sospechábamos que el virus atacaba a individuos con determinadas características, pero nadie se consideraba a salvo.
El planeta era un caos. Multitudes en desbande. Hordas saqueando las ciudades.
Una patrulla nos capturó en la calle mientras huíamos, para vendernos o devorarnos.
Esa noche, el guardia que nos vigilaba de pronto hizo una mueca, como si tuviese un estremecimiento áspero. Cambió su forma humana por la de un círculo y quedó transformado en un charco sobre el piso junto a su ametralladora.
El universo nos exterminaba, pero al menos nos concedía la dignidad de convertirnos en agua.
Jorge Accame
0
El sexto reino
Jorge Accame
El general entró al laboratorio con sus asesores y se dirigió hacia el doctor que lo esperaba junto al microscopio.
-¿Alguna novedad? –preguntó, marcial. –Tengo que informar al presidente.
-Solo puedo decirle que es un organismo vivo en estado de hibernación -respondió el doctor. -Hemos tomado muestras en diferentes partes de su estructura y aparece la misma información genética en todos los tejidos. Las células son solidarias entre sí y con su sistema.
-¿Debemos considerarlo peligroso para el gobierno?
-Peligroso en extremo, si activa sus funciones.
-¿Animal, planta…?
-Texto literario.
1
El sexto reino
Jorge Accame
El general entró al laboratorio con sus asesores y se dirigió hacia el doctor que lo esperaba junto al microscopio.
-¿Alguna novedad? –preguntó, marcial. –Tengo que informar al presidente.
-Solo puedo decirle que es un organismo vivo en estado de hibernación -respondió el doctor. -Hemos tomado muestras en diferentes partes de su estructura y aparece la misma información genética en todos los tejidos. Las células son solidarias entre sí y con su sistema.
-¿Debemos considerarlo peligroso para el gobierno?
-Peligroso en extremo, si activa sus funciones.
-¿Animal, planta…?
-Texto literario.
1
El sexto reino
El general entró al laboratorio con sus asesores y se dirigió hacia el doctor que lo esperaba junto al microscopio.
-¿Alguna novedad? –preguntó, marcial. –Tengo que informar al presidente.
-Solo puedo decirle que es un organismo vivo en estado de hibernación -respondió el doctor. -Hemos tomado muestras en diferentes partes de su estructura y aparece la misma información genética en todos los tejidos. Las células son solidarias entre sí y con su sistema.
-¿Debemos considerarlo peligroso para el gobierno?
-Peligroso en extremo, si activa sus funciones.
-¿Animal, planta…?
-Texto literario.
Jorge Accame
1
el pasillo.
stalin avila
no le podía negar el gusto a mi curiosidad, acepte las condiciones del loco sven y lo seguí a lo profundo de su mansión.
caminamos en silencio hasta que este se detuvo enfrente de un extraño objeto.
_¡este es mi ultimo proyecto¡._su voz ronca ,se tiño de orgullo.
me miro sonriente y digito' una clave. un largo pasillo quedo al descubierto. cientos de puertas marcadas con números romanos, me tentaban a seguir.
_cada puerta te llevaría a una época distinta de la historia.
la emoción me envolvió .ahora el sueño de conocer a los dinosaurios se haría realidad.
0
el pasillo.
stalin avila
no le podía negar el gusto a mi curiosidad, acepte las condiciones del loco sven y lo seguí a lo profundo de su mansión.
caminamos en silencio hasta que este se detuvo enfrente de un extraño objeto.
_¡este es mi ultimo proyecto¡._su voz ronca ,se tiño de orgullo.
me miro sonriente y digito' una clave. un largo pasillo quedo al descubierto. cientos de puertas marcadas con números romanos, me tentaban a seguir.
_cada puerta te llevaría a una época distinta de la historia.
la emoción me envolvió .ahora el sueño de conocer a los dinosaurios se haría realidad.
0
el pasillo.
no le podía negar el gusto a mi curiosidad, acepte las condiciones del loco sven y lo seguí a lo profundo de su mansión.
caminamos en silencio hasta que este se detuvo enfrente de un extraño objeto.
_¡este es mi ultimo proyecto¡._su voz ronca ,se tiño de orgullo.
me miro sonriente y digito' una clave. un largo pasillo quedo al descubierto. cientos de puertas marcadas con números romanos, me tentaban a seguir.
_cada puerta te llevaría a una época distinta de la historia.
la emoción me envolvió .ahora el sueño de conocer a los dinosaurios se haría realidad.
stalin avila
0
Arquímedes
Alvaro Cueli
Libertad de movimiento era lo único que deseaba y así lo expresó, sin pensamientos elaborados, incluso sin palabras, solo con gestos eléctricos de espaldas al camino. Todo por dejar atrás los efluvios rosados del jabón, por no sentir las idas y las vueltas de la nube amarillenta que pintaba de algodón su piel, por escapar del tacto a calamar sedoso de los dedos de su madre, por salvarse de la lluvia artificial que vendría después y de los enormes lamidos de la tela de secar. Mientras el peine dibujaba lo único que sabía, el niño solo quería volver a jugar.
0
Arquímedes
Alvaro Cueli
Libertad de movimiento era lo único que deseaba y así lo expresó, sin pensamientos elaborados, incluso sin palabras, solo con gestos eléctricos de espaldas al camino. Todo por dejar atrás los efluvios rosados del jabón, por no sentir las idas y las vueltas de la nube amarillenta que pintaba de algodón su piel, por escapar del tacto a calamar sedoso de los dedos de su madre, por salvarse de la lluvia artificial que vendría después y de los enormes lamidos de la tela de secar. Mientras el peine dibujaba lo único que sabía, el niño solo quería volver a jugar.
0
Arquímedes
Libertad de movimiento era lo único que deseaba y así lo expresó, sin pensamientos elaborados, incluso sin palabras, solo con gestos eléctricos de espaldas al camino. Todo por dejar atrás los efluvios rosados del jabón, por no sentir las idas y las vueltas de la nube amarillenta que pintaba de algodón su piel, por escapar del tacto a calamar sedoso de los dedos de su madre, por salvarse de la lluvia artificial que vendría después y de los enormes lamidos de la tela de secar. Mientras el peine dibujaba lo único que sabía, el niño solo quería volver a jugar.
Alvaro Cueli
0
Descubrimiento
jotade
DESCUBRIMIENTO
Construyó un laboratorio secreto en la bodega de reciclaje de su madre.
La niña de 10 años, que soñaba con ser astronauta, construía una nave espacial.
Al terminar la nave, se embarcó en ella y despegó rumbo a la luna, sin importarle el mal tiempo que hacía a fuera.
Cuando su madre entró a la bodega a revisar las goteras, encontró a su hija dormida en una nevera vieja, vestida con unos pantalones de costal y un casco cerrado de motocicleta.
Al tomarla en sus brazos, la niña despierta y grita asustada, ¡agua, agua!
0
Descubrimiento
jotade
DESCUBRIMIENTO
Construyó un laboratorio secreto en la bodega de reciclaje de su madre.
La niña de 10 años, que soñaba con ser astronauta, construía una nave espacial.
Al terminar la nave, se embarcó en ella y despegó rumbo a la luna, sin importarle el mal tiempo que hacía a fuera.
Cuando su madre entró a la bodega a revisar las goteras, encontró a su hija dormida en una nevera vieja, vestida con unos pantalones de costal y un casco cerrado de motocicleta.
Al tomarla en sus brazos, la niña despierta y grita asustada, ¡agua, agua!
0
Descubrimiento
DESCUBRIMIENTO
Construyó un laboratorio secreto en la bodega de reciclaje de su madre.
La niña de 10 años, que soñaba con ser astronauta, construía una nave espacial.
Al terminar la nave, se embarcó en ella y despegó rumbo a la luna, sin importarle el mal tiempo que hacía a fuera.
Cuando su madre entró a la bodega a revisar las goteras, encontró a su hija dormida en una nevera vieja, vestida con unos pantalones de costal y un casco cerrado de motocicleta.
Al tomarla en sus brazos, la niña despierta y grita asustada, ¡agua, agua!
jotade
0
6
7
8
9
10
Compartir: