Entonces, esas dos moléculas comenzaron a interaccionar. Sus polos se aproximaron. Parecía que habría reacción. Y la hubo. Comenzaron a unirse, electrón a electrón, paso a paso.
La química hizo nuevamente de las suyas y unió dos moléculas a través de un enlace muy fuerte, prácticamente irrompible. La química dio paso al amor.
Es inferir, es primor, es sapiencia. No obstante, conciencia es el lema a desarrollar dentro del esquema, que conceda la mejor experiencia.
El agua, tema de ciencia cursado desde la inventada escritura, elemento principal explicado,
por Tales, con excelente finura. Es la ciencia un saber razonado: es cierta, es sensible, es cultura.
Cuando abrió el grifo y el agua comenzó a escurrirse entre sus manos, lavándolas por tercera vez esa mañana para deshacerse de aquel peligro tan invisible como los átomos, creyó haber resuelto el enigma. Químicos y filósofos estarían contentos. Aquel líquido era sustancialmente elemental.