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¿Cumpliremos el Acuerdo de París?

Tenemos un 50% de posibilidades de superar el umbral de los 1,5 ºC en dos décadas. Esto supondría no alcanzar uno de los objetivos fijados en el Acuerdo de París. En esta infografía analizamos las metas establecidas en 2016 y la situación medioambiental en 2022.

¿Cumpliremos los objetivos climáticos marcados en el Acuerdo de París?

Los estragos del cambio climático ya son latentes en todo el planeta. Muestra de esto son los fenómenos meteorológicos extremos registrados en los últimos años en todo el mundo. Inundaciones, sequías, megaincendios y recurridas olas de calor son algunas de las señales que manifiestan el daño que estamos causando al planeta.

Son muchas las promesas de los líderes mundiales para afrontar la emergencia climática que nos acontece. Sin embargo, desde organizaciones como Naciones Unidas ya nos advierten que estamos muy cerca de lograr que el impacto de la crisis climática en la naturaleza y el medio ambiente sea irreversible.

¿Qué es el Acuerdo de París?

En 2015 se fraguó uno de los acuerdos climáticos más importantes. Fue en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) de París. Y es que, por primera vez, los líderes mundiales de más de 192 países llegaron a un acuerdo en la lucha contra el cambio climático: el conocido como Acuerdo de París.

Este acuerdo internacional materializaba el compromiso de los líderes mundiales para frenar la degradación ambiental. Este acuerdo internacional sustituyó al Protocolo de Kyoto, firmado en 2022, como principal régimen climático internacional. Además, este tratado vinculaba a cada uno de los firmantes a aunar esfuerzos para frenar, de una vez por todas, los efectos de la crisis climática que nos acontece.

El Acuerdo de París entró en vigor en noviembre de 2016 con el objetivo de reforzar la respuesta mundial ante el inminente aumento de la temperatura global y las emisiones de gases de efecto invernadero para la salud del planeta. De esta forma, se evidenciada la clara necesidad de avanzar hacia una sociedad basada en el desarrollo sostenible y más respetuosa con la naturaleza. Además, este acuerdo internacional establece que, cada cinco años, los países deberán informar del estado de los objetivos fijados con el fin de asegurar su cumplimiento por las partes vinculantes.

Entre los objetivos establecidos en el Acuerdo de París se encuentran:

  • Mantener la temperatura media global por debajo de los 2ºC con respecto a los niveles preindustriales y continuar con los esfuerzos de limitar este aumento en 1, 5º con el fin de reducir los riesgos y los efectos del cambio climático.
  • Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia climática.
  • Los países firmantes se comprometen a alcanzar cuanto antes el punto máximo de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para poner en marcha actuaciones que consigan alcanzar la neutralidad climática en 2050.
  • Examinar cada cinco años la contribución de los países en la reducción de las emisiones.
  • Ofrecer la financiación necesaria a los países en desarrollo para que puedan mitigar los efectos del cambio climático.

¿Cumpliremos los objetivos fijados en 2016?

Seis años después de la entrada en vigor del Acuerdo de París, las previsiones para su cumplimiento son poco esperanzadoras. Según el último informe sobre la Brecha de Emisiones 2021 del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los compromisos climáticos fijados para 2030 no son lo suficiente ambiciosos y sitúan ya el aumento de la temperatura global en al menos 2,7 ºC.

Este informe señala que hasta ahora el planeta se ha calentado alrededor de 1,2 grados y, de seguir este ritmo, alcanzaríamos los 3,2ºC para final de siglo. Es decir, una temperatura media global muy superior a la fijada en el Acuerdo de París.

Este calentamiento acelerado del planeta guarda relación con la cantidad de emisiones contaminantes procedentes de las actividades humanas. Estas emisiones de gases de efecto invernadero están camino a alcanzar las 56 gigatoneladas de dióxido de carbono para 2030, es decir, más del doble de lo que deberían ser.

Los esfuerzos de los países firmantes del acuerdo internacional de 2015 parecen no ser suficientes y los expertos advierten de la necesidad de adaptar los planes climático a las metas del acuerdo. Hasta tan solo 75 países han actualizado sus planes climáticos para lograr cumplir las metas del acuerdo.

Desde el PNUMA destacan que uno de los mayores desafíos es alcanzar la neutralidad de emisiones para 2030. De esta forma lograremos limitar el aumento de la temperatura global a 2,2ºC. Un medida que da esperanzas a prevenir los catastróficos impactos del cambio climático en el planeta. Porque, como señala la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, «el cambio climático ya no es un problema del futuro».

Medidas para frenar la crisis climática 

Uno de nuestros mayores objetivos es reducir en un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero. Para lograrlo necesitamos políticas y acciones que reduzcan las emisiones un 7,6% cada año hasta 2030. Desde Naciones Unidas señalan que para mitigar los efectos del cambio climático debemos:

  • Promover la acción climática a través de la ciencia.
  • Movilizar actuaciones encaminadas a lograr cero emisiones netas.
  • Impulsar la acción mundial para reducir las emisiones de metano.
  • Acelerar los esfuerzos mundiales en materia de eficiencia energética.