La metodología design thinking: definición y fases

El design thinking es una metodología para generar ideas innovadoras que centra su eficacia en entender y dar solución a las necesidades reales de los usuarios. Proviene de la forma en la que trabajan los diseñadores de producto y ha llegado a las empresas para quedarse.

La metodología Design Thinking

El Design Thinking es una metodología de trabajo dividida en diferentes fases que se ha convertido en una herramienta indispensable en las empresas. Su éxito se basa en un enfoque centrado en fomentar la innovación en las organizaciones de una forma eficaz y exitosa. Esto se debe a que, gracias a su aplicación, se generan importantes beneficios en el diseño de soluciones, permitiendo a las empresas obtener mejores resultados.

El Design Thinking se presenta como una metodología para desarrollar la innovación centrada en las personas, ofreciendo una lente a través de la cual se pueden observar los retos, detectar necesidades y, finalmente, solucionarlas. Se trata de dar un enfoque que se sirve de la sensibilidad del diseñador y su método de resolución de problemas. El objetivo: satisfacer las necesidades de las personas de una forma que sea tecnológicamente factible y comercialmente viable.

Si hay algo que pone en evidencia la metodología del Design Thinking, es que el ser humano ha nacido para crear.

Fases del proceso de trabajo

Descripción: El proceso del Design Thinking Autor: Paris-Est d.school at Ecole des Ponts CC BY-SA 4.0

A continuación detallamos las fases del proceso de Design Thinking:

Fase 1: tener empatía

Investigar las necesidades de tus usuarios. Se trata de entender empáticamente el problema que está tratando de resolver. Por lo tanto, esta fase suele comenzar por la investigación del usuario o consumidor.

Fase 2: definir

Identificar las necesidades y los problemas de sus usuarios. Es hora de poner sobre la mesa la información recopilada durante la primera etapa.  Se analizan todas las observaciones y se sintetizan para definir los problemas centrales que el equipo ha identificado.

Fase 3: idear:

En esta fase, se trata de generar cuantas ideas sea posible. Se trata de “pensar fuera de la caja”, buscar formas alternativas de ver el problema e identificar soluciones innovadoras para el planteamiento del problema.

Fase 4: prototipar

Construir soluciones. Inicialmente se identifica la mejor solución para cada problema encontrado. A continuación, el equipo tiene que construir versiones económicas y muy primitivas de lo que sería el producto final, aunque sea en papel.

Fase 5: probar

Probar los prototipos es la última de las fases del proceso de Design Thinking. Existe una figura –la de los evaluadores–, que se encarga de probar rigurosamente los prototipos. Aunque esta es la fase final, la metodología del design Design Thinking se basa en un modelo de trabajo iterativo. A raíz de los resultados obtenidos, los equipos a menudo utilizan ese como punto de partida. Por lo tanto, es posibles volver a las etapas anteriores para realizar más iteraciones, alteraciones y refinamientos.

Características del Design Thinking

La metodología del Design Thinking se desarrolla siguiendo un proceso en el que se ponen en valor estas 5 características diferenciales:

  • La generación de empatía. Hay que entender los problemas, necesidades y deseos de los usuarios implicados en la solución que estamos buscando. Independientemente de qué estemos desarrollando, siempre conllevará la interacción con personas. Satisfacerlas es la clave de un resultado exitoso.
  • El trabajo en equipo, ya que pone en valor la capacidad de los individuos de aportar singularidad.
  • La generación de prototipos, ya que defiende que toda idea debe ser validada antes de asumirse como correcta. La metodología del Design Thinking propicia la identificación de fallos, para que cuando demos con la solución deseada, éstos ya se hayan solventado.
  • Todo ello bajo una atmósfera en la que se promueve lo lúdico. En definitiva, se trata de disfrutar durante el proceso, y gracias a ello, llegar a un estado mental en el que demos rienda suelta a nuestro potencial.
  • Durante el proceso se desarrollan técnicas con un gran contenido visual y plástico. Porque trabajar de forma creativa y analítica da como resultado soluciones innovadores y a la vez factibles.