Los polos se funden a gran velocidad

Muestra de ello es la fotografía tomada por Steffen Olsen en el fiordo Inglefield Bredning en junio de 2019 para el Centro del Océano y el Hielo perteneciente al Instituto Meteorológico de Dinamarca.

En ella se puede ver un trineo tirado por unos perros que parecen estar caminando sobre el agua, bajo la cual hay una capa de hielo de 1,2 metros.

Fiordo de Inglefield Bredning, Groenlandia. Autor: Steffen M. Olsen

Debido al calentamiento global, el deshielo de los polos es cada vez más rápido, lo cual presenta un peligro inusual para los equipos de investigación que deben recuperar sus amarres oceanográficos y el equipo perteneciente a las estaciones meteorológicas.

En el Océano Ártico, durante esta época del año, presenta niveles mínimos de hielo, convertido en agua. Olsen, tras publicar la imagen en sus redes sociales, ha declarado a este respecto que “las comunidades de Groenlandia dependen del hielo marino para tareas de transporte, caza y pesca. Fenómenos extremos, como esta inundación del hielo debido a que la superficie se ha derretido, requieren una capacidad todavía mayor de predicción“.

El deshielo de los polos, una preocupación mundial

En las últimas décadas las temperaturas en Groenlandia han subido considerablemente, provocando que se funda gran parte de los hielos de los mares y de las superficies de la isla, una situación alarmante, aunque no novedosa. La estación meteorológica DMI, situada cerca del aeropuerto de Qaanaaq, registró un máximo de 17.3ºC el miércoles pasado y 15ºC el jueves pasado, que es alto para el norte de Groenlandia, incluso en verano.

En otras zonas el agua de deshielo se drena a través de las fracturas en el hielo y llegan hasta las rocas que se encuentran por debajo, evitando que el agua quede estanca en la superficie. Pero debido a que el hielo en la región es espeso y no presenta fracturas, el agua se acumula sobre el hielo, como se puede apreciar en la imagen de Olsen.

Una fusión que antes solían producirse a finales de junio o durante julio, sin embargo, en esta ocasión se ha adelantado, y todo apunta, a falta de confirmación, al efecto del calentamiento global debido al cambio climático.

Cada otoño, el Ártico bate récords en cuanto al deshielo de los polos. Estudios recientes afirman que lo que pasa con la capa helada del hemisferio norte afecta de forma paralela a la Antártida. Y es que lo que une a ambos polos es el aumento del nivel del mar, una de las consecuencias más evidentes de la crisis climática debido al aumento de las temperaturas.

Sin embargo, el deshielo de los polos no solo afecta a la subida del nivel del mar, también al cambio de la salinidad del agua. El hielo polar no contiene estos niveles. Al deshacerse en el mar, el agua dulce queda presenta en la superficie alterando, por tanto, las corrientes marinas. Es decir, el deshielo de los polos afecta gravemente a los ecosistemas marinos, sino también en el clima.

En definitiva, el deshielo de los polos no solo acelera el aumento del nivel del mar, sino que sus efectos van mucho más allá. Todo el equilibro del planeta se ve afectado por las consecuencias de la crisis climática que desestabiliza la vida de miles de ecosistemas haciendo peligrar su existencia. Además, estos efectos del cambio climático también afectan a la salud de las personas que habitamos en la Tierra.

El desequilibrio de los ecosistemas, la sobreexplotación de recursos y las acciones contaminantes provocan la aparición, cada vez más frecuente, de enfermedades zoonóticas o desastres naturales mucho más severos. Cambiar nuestros hábitos y tomar medidas sostenibles es ya una prioridad que debemos poner en marcha por el futuro de nuestro planeta.