Cómo afecta al hombre la destrucción del medio ambiente

Según un informe de IPBES, la degeneración de la naturaleza puede poner en peligro la vida de millones de personas. Entre los problemas más graves que podría generar la destrucción del medio ambiente están la contaminación del agua, el aumento de las tormentas costeras y la inseguridad alimenticia.

El medio ambiente es importante y necesario para el ser humano. De él, las personas obtenemos elementos esenciales para la vida como el agua limpia o nuestra alimentación. Por ello, la destrucción de la naturaleza puede poner en peligro la supervivencia de millones de personas. Esta degeneración del medio natural tiene su origen en la actividad humana y agravó, sobre todo, con las diferentes revoluciones industriales. Hoy en día resulta científicamente indiscutible ver que muchos ecosistemas están amenazados por esta situación. Son conclusiones de un informe de la ‘Plataforma Intergubernamental de Políticas Científicas en Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES).

El estudio de IPBES se centra sobre los efectos de la destrucción del medio ambiente y fue publicado en la revista Science. Para llevarlo a cabo, se ha utilizado un sistema de alta resolución y de medición global. El objetivo es conocer a través de un modelo único qué ofrece la naturaleza a las personas y qué necesitan los seres humanos de ella. A partir de esos resultados, se estimó el número de personas podrían verse afectadas por los cambios climáticos del futuro.

En resumen, los investigadores identificaron 3 beneficios que la naturaleza aporta a los seres humanos. Ellos son la regulación de la calidad del agua, la protección contra los peligros costeros y la polinización de los cultivos.

 

Destrucción de la naturaleza amenaza al ser humano

 

Consecuencias de la destrucción del medio ambiente

En un estudio, IPBES menciona que en los lugares con más demanda de recursos, la capacidad de la naturaleza de hacer frente a dicha demanda es cada vez menor. Entre las consecuencias de la destrucción del medio ambiente –o de su sobreexplotación– encontramos la escasez de agua o los desastres medioambientales. En este sentido, se estima que en 2050, 5.000 millones de personas podrían estar en grave riesgo de enfrentarse a la contaminación del agua, tormentas costeras y cultivos poco polinizados.

Un impacto que está distribuido de manera desigual. Los países en desarrollo son quienes verán más las consecuencias de la destrucción de la naturaleza. Unai Pascual, copresidente de la IPBES y coautor del estudio, lo resume: “Los análisis sugieren que la gobernanza ambiental actual a nivel local, regional e internacional no está alentando a las regiones más vulnerables a invertir en ecosistemas”. El impacto del cambio climático sobre los alimentos, el agua y las infraestructuras es innegable. Si seguimos así, “los ecosistemas no podrán proporcionar una seguridad natural que necesitamos”, dice Pascual.

Mapa de los efectos de la degeneración natural

El estudio concluye que los habitantes de África y Asia meridional serán los más desfavorecidos. En definitiva, estas comunidades tendrán más problemas para hacer frente a las tormentas costeras, la contaminación del agua y la pérdida de cultivos.

Para poder mapear de manera global esta situación, se ha desarrollado una herramienta visual. Con ella podemos ver dónde habrá mayor inseguridad alimenticia en un futuro. La escasez de alimentos podemos relacionarla también con la destrucción del medio ambiente causa de las acciones del ser humano. Una reflexión interesante para ayudarnos a recordar lo importante que es el medio ambiente para la vida.