La degradación de la tierra y la migración

El 18 de junio es el Día Mundial de Lucha contra la desertificación y la sequía. La desertificación es la degradación de la tierra en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas.

yLa degradación de la tierra, la desertificación y la sequía están causada fundamentalmente por la actividad humana y las variaciones climáticas. La degradación medioambiental, la inseguridad alimentaria y la pobreza son causas de la migración y de las dificultades para el desarrollo. En tan solo 15 años, de 2000 a 2015, el número de migrantes en el mundo ha aumentado de 173 a 244 millones.

Qué es la degradación de la tierra

La degradación de la tierra es un proceso en el que el valor del medio ambiente biofísico se deteriorado. Este se ve afectado por una combinación de procesos inducidos por el hombre que actúan sobre la tierra. Se considera como cualquier cambio o alteración de la tierra que se percibe como perjudicial o indeseable.

Los peligros naturales se excluyen como causa; sin embargo, las actividades humanas pueden afectar indirectamente fenómenos como inundaciones e incendios forestales. Este se considera un tema importante del siglo XXI debido a las implicaciones que tiene sobre; la productividad agrícola, el medio ambiente y sus efectos en la seguridad alimentaria. Se estima que hasta el 40% de las tierras agrícolas del mundo están gravemente degradadas.

Según el Informe especial sobre el cambio climático y la tierra del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático; “Aproximadamente una cuarta parte de la superficie terrestre sin hielo de la Tierra está sujeta a degradación inducida por el hombre (nivel de confianza medio). La erosión del suelo de los campos agrícolas es actualmente de 10 a 20 veces más alta que la tasa de formación del suelo”. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 de las Naciones Unidas tiene como objetivo restaurar la tierra y el suelo degradados. Y de esta manera lograr un mundo neutral en la degradación de la tierra para 2030.

Causas

La tala excesiva de vegetación se produce cuando la gente tala tierras boscosas y matorrales a un ritmo que excede la tasa de regeneración natural. Esto es frecuente en entornos semiáridos, donde la escasez de leña suele ser grave.

El sobrepastoreo es el pastoreo de pastos naturales a intensidades de carga superiores a la capacidad de carga del ganado; la consiguiente disminución de la cubierta vegetal es una de las principales causas de la erosión eólica e hídrica. Es un factor significativo en Afganistán.

La creciente presión demográfica, durante 1980-1990, ha provocado disminuciones en las ya pequeñas áreas de tierras agrícolas por persona en seis de ocho países (14% para India y 21% para Pakistán). La presión demográfica también opera a través de otros mecanismos. Las prácticas agrícolas inadecuadas, por ejemplo, ocurren solo bajo restricciones tales como la saturación de buenas tierras bajo la presión de la población. Esto lleva a los colonos a cultivar suelos demasiado poco profundos o demasiado empinados. O los lleva a arar tierras en barbecho antes de que recuperen su fertilidad. O a intentar obtener múltiples cultivos irrigación de suelos inadecuados.

La alta densidad de población no siempre está relacionada con la degradación de la tierra. Más bien, son las prácticas de la población humana las que pueden provocar la degradación de un paisaje. Las poblaciones pueden ser un beneficio para la tierra y hacerla más productiva de lo que es en su estado natural. La degradación de la tierra es un factor importante de desplazamiento interno en muchos países africanos y asiáticos.

Objetivos ahora

El objetivo es fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a las múltiples dificultades del desarrollo mediante la gestión sostenible de la tierra. Este día nos debe recordar a todos la importancia del suelo en la producción de alimentos y generación de empleo. También debemos tener presente su contribución a la sostenibilidad, estabilidad y seguridad de las zonas afectadas.

Foto: Pixabay

La desertificación y la sequía se debe a la vulnerabilidad de los ecosistemas de zonas secas. Zonas que cubren un tercio de la superficie del planeta, a sobrexplotación y el uso inadecuado de la tierra. La pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo y malas prácticas de riego afectan negativamente a la productividad del suelo. Los efectos de la desertificación los sufren directamente unos 250 millones de personas. Unas 1000 millones de personas se encuentran en zonas de riesgo repartidas en más de cien países. Entre ellos se encuentran las personas más pobres, marginadas y sin representación política.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible afirma que «estamos decididos a proteger el planeta contra la la desertificación y la sequía. Incluso mediante el consumo y la producción sostenibles, la gestión sostenible de sus recursos naturales y medidas urgentes para hacer frente al cambio climático. De esta manera podremos satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras». Específicamente, el Objetivo 15 recoge la determinación a detener y revertir la degradación de la tierra.