La crisis climática deja a la posidonia sin fotosíntesis

La posidonia es una planta acuática endémica del mar Mediterráneo que se encuentra en grave peligro debido a la crisis climática y a la actividad humana. Como toda planta, necesita hacer la fotosíntesis para crecer y reproducirse; sin embargo, la contaminación de las aguas no está permitiendo que le llegue la luz llegue.

Las aguas cristalinas de algunas partes del mar Mediterráneo se deben a que el sedimento del mar se acumula en el fondo marino,. Crean un suelo marítimo endémico, principalmente en las islas Baleares. En este fondo marítimo se encuentra la posidonia, hasta a cuarenta metros de profundidad. La posidonia puede realizar la fotosíntesis necesaria para crecer y reproducirse gracias al agua transparente. La transparencia del agua permite que los rayos de la luz solar lleguen hasta ella.

De este modo, la posidonia ayuda a que las aguas sean transparentes, a la vez que necesita que lo estén para poder desarrollarse. Gracias a este proceso, se extienden y conforman grandes praderas a modo de bosque sumergido. En él crecen muchas especies marinas y los peces, cuando son crías, encuentran refugio entre estas plantas. Por tanto, la posidonia es fundamental en el ecosistema marino del Mediterráneo.

¿Qué es la posidonia?

Posidonia oceanica, comúnmente conocida como hierba de Neptuno o tapeweed mediterráneo, es una especie de hierba marina que es endémica del mar Mediterráneo. Forma grandes praderas submarinas que son parte importante del ecosistema gracias a su fotosíntesis. El fruto flota libremente y se conoce en Italia como “la aceituna del mar” (l’oliva di mare). Bolas de material fibroso de su follaje, conocidas como egagropili o bolas de Neptuno, llegan a las costas cercanas.

El género Posidonia lleva el nombre de Poseidón, el dios griego de los mares, mientras que Oceanica se refiere a su antigua amplia distribución. Carl Linnaeus dio la primera descripción botánica de esta especie en Systema Naturae, aunque el género se llamó entonces Zostera. El sistema APG (1998) y el sistema APG II (2003) aceptan el género como único género en la familia Posidoniaceae. El sitio web de Angiosperm Phylogeny concluye que las tres familias Cymodoceaceae, Posidoniaceae y Ruppiaceae forman un grupo monofilético. Los sistemas anteriores clasificaron este género en la familia Potamogetonaceae o en la familia Posidoniaceae pero pertenecientes al orden Zosterales.

¿Qué sucede si no hacen la fotosíntesis?

¿Qué sucede si la posidonia no puede llevar a cabo la fotosíntesis tan necesaria para su crecimiento?

Estas praderas acuáticas están disminuyendo de manera drástica debido al cambio climático y a determinadas actividades humanas como las obras portuarias, la contaminación de aguas residuales, las anclas de embarcaciones, los plásticos depositados en el fondo… Según el Institut Mediterrani d’Estudis Avançats, en gran parte de las Baleares han desaparecido hasta el 40%. En el Mediterráneo occidental la población de posidonia se ha reducido en las últimas cinco décadas entre un 13% y un 38%.

Aunque está prohibido el fondeo sobre estos bosques de posidonia, en la práctica no se cumple, y sigue afectando considerablemente a esta población. Los vertidos de los barcos también producen su deterioro. Ambas circunstancias producen que el agua esté cada vez más sucia. Esto dificulta la entrada de luz solar hacia el fondo marino e impidiendo la fotosíntesis de la posidonia. Y, por tanto, su muerte.

Desaparición y migración

El cambio climático también está provocando la desaparición de un 6% de la superficie de posidonia cada año. Se trata de una especie que responde mal a la alteración de las propiedades del agua. Por eso el aumento de la temperatura de las aguas marinas aumenta su mortalidad por una falta de capacidad para adaptarse a temperaturas más altas.

Por otro lado, el calentamiento global ocasiona la migración de especies de unas aguas a otras. Así, desde el Mar Rojo han llegado a las aguas mediterráneas una serie de algas invasoras que se posicionan por encima de la posidonia. Han creado una capa opaca que impide la luz solar y, por tanto, la fotosíntesis.

Una situación muy compleja para esta especie endémica del mar Mediterráneo. Una especie que, además, no permite una sencilla repoblación debido a su lento crecimiento. Por todo esto se impone la necesidad de tomar medidas urgentes para revertir esta problemática medioambiental.