El gato montés, un felino salvaje que se deja ver en invierno

El gato montés es distinto del gato doméstico, sobre todo por su ser salvaje, sus bigotes más gruesos y su cola roma. Conoce mejor a un felino muy similar al lince ibérico que cuenta con gran actividad a partir del momento en el que anochece y que puede destacar por su agresividad cuando está cazando o se siente amenazado.

El gato montés, o Felis Silvestris, es un felino muy similar al lince ibérico, hasta el punto de ser difícil su distinción. Posee un pelaje gris atigrado y una larga cola con punta redonda. Es una especie de felinos que se muestra muy activo tras la puesta de sol, desde el mismo instante en el que comienza a anochecer. Sin embargo, durante el invierno, se adapta a los horarios de sus presas convirtiéndose en un animal diurno.

Se puede confundir con un gato doméstico pero su robustez, tamaño y agresividad, especialmente cuando está cazando o se siente amenazado, marcan una clara diferencia. Sus patas son relativamente cortas, mientras que su cabeza es bastante voluminosa. En ella sobresalen los bigotes densos, pudiéndose destacar también su rostro plano y un hocico de color carne. Por otra parte, las orejas del gato montés son pequeñas y los ojos tienen una tonalidad verdosa.

¿Dónde vive el gato montés?

El gato montés habita en zonas forestales aislado de los núcleos urbanos y su presencia se extiende por toda la Península Ibérica, incluyendo las islas Baleares. Se trata de un felino salvaje típico del bosque mediterráneo. Sin embargo, el ecosistema más adecuado para el desarrollo de la especie lo conforma el matorral mediterráneo, siempre que se encuentre en buen estado (sur y centro peninsular).

La caza furtiva amenaza su existencia y, por ello, son una especie en peligro de extinción. Pero no es el único problema al que se enfrenta, pese a que sus poblaciones parecen estables. La pérdida de su hábitat ha provocado la pérdida de un amplio número de poblaciones de gatos monteses. También les afecta la disminución de las poblaciones de conejo e, incluso, la hibridación que puede darse con el gato doméstico.

Subespecie de gato montés

Aunque se ha señalado su distribución por la totalidad de la Península, conviene resaltar que se pueden diferenciar tres subespecie de gato montés en España. La primera es la Felis silvestris tartessia, situada en el sur de los ríos Ebro y Duero. La segunda es la Felis silvestris silvestris, que se puede encontrar en el norte peninsular. Y la última recibe el nombre de Felis lybica jordansi, siendo habitual en la isla de Mallorca.

¿Qué come este felino salvaje?

El gato montés se alimenta, sobre todo, a base de conejos. Aunque sí es cierto que en su alimentación también se incluyen los roedores y las pequeñas aves. En este sentido, sobresale su capacidad para ascender a los árboles con el claro objetivo de expoliar nidos y alimentarse de huevos y pollos. Por otra parte, las crías suelen ser capturadas por linces (su principal enemigo natural), lobos o aves de presa como las águilas.

Y pese a que es habitual que viva de manera solitaria, puede formar pareja para cazar. Como curiosidad, conviene señalar que es una especie muy territorial y nunca comparten el territorio con individuos del mismo sexo. Para lograrlo, orinan en lugares concretos y llegan a depositar excrementos en lugares situados a una altura considerable.