Los lugares Patrimonio de la Humanidad, amenazados

Un estudio publicado por la UNESCO el año pasado reveló que el cambio climático también puede afectar a gran parte del Patrimonio de la Humanidad si el calentamiento global sigue las previsiones, con la costa del Mediterráneo como posiblemente la más damnificada.

El estudio, de la Universidad de Kiel en Alemania, alertaba de los efectos irreversibles, si el aumento del nivel del mar sigue produciéndose como parecen apuntar las previsiones, contra algunos de los lugares Patrimonio de la Humanidad, en especial, en las zonas costeras mediterráneas. La temperatura de la Tierra aumenta derritiendo los polos y ocasionando que el nivel del mar vaya en aumento de manera progresiva, aunque lenta. Las consecuencias de este proceso son conocidas y enormes, y las zonas costeras sufrirán graves consecuencias para su ecosistema y su biodiversidad. Pero quizá se tiene menos en cuenta que, de seguir en aumento, también afectará a sus estructuras arquitectónicas cercanas a los mares, como sucede a lo largo del Mediterráneo.

Los lugares Patrimonio de la Humanidad, también en peligro

Muchas de las ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO se encuentran a orillas del mar y se enfrentan a problemas de inundaciones y erosión debido al aumento del nivel de las aguas marítimas, a lo que se debe añadir la falta de planes para protegerlos, en ocasiones por falta de presupuestos para ello, en otras por la falta de atención a la problemática. Muy pocos países, que poseen planes de adaptación ante el cambio climático, presentan en sus programas acciones concretas para enfrentar este problema.

Lena Reimann, investigadora al frente del estudio, ha declarado al respecto que «el riesgo principal serán las inundaciones costeras, ya que se verán niveles del mar más extremos, con edificios, iglesias, templos y estatuas claramente amenazadas. La erosión costera avanza más lentamente, pero podría afectar a determinadas estructuras, así como a las características de los paisajes culturales». En total, hasta 47 de los 49 lugares analizados podrían sufrir impactos negativos por inundaciones o erosión, o ambos.

Hay cuatro posibles escenarios ocasionados por el aumento del nivel de mar debido al cambio climático, a lo que se deben añadir otros elementos extremos, comparando cada escenario con la situación que cada zona presentaba en el año 2000. El peor de los escenarios apunta hacia una subida de hasta 1.46 metros el nivel del mar. Las inundaciones en la costa mediterránea se incrementasen en un 50% y la erosión hasta un 13%. Así, zonas del norte del mar Adriático quedarían devastadas, como el delta del Po o la catedral de San Jacobo en Sibenik, Croacia. La erosión afectaría de manera considerable a los restos arqueológicos de Tarragona, Líbano y Éfeso. Italia, Croacia, Grecia y Túnez son los países que más afectados se encontraría en estos escenarios en cuanto a la conservación de su patrimonio cultural.

Consecuencias de la crisis climática

Además del aumento del nivel del mar y de la temperatura global a causa del deshielo, os mostramos otras consecuencias de este grave cambio climático:

  • Acidificación y contaminación del agua gracias a la concentración de dióxido de carbono en el aire.
  • Devastadores fenómenos meteorológicos como los huracanes, ciclones, lluvias, sequías extremas o inundaciones.
  • Muerte, migración y extinción de diferentes especies de animales. En el caso del mar, son muchas las especies que son testigos de la destrucción de su hábitat. La presencia de plásticos y otros contaminantes en el mar, la pesca excesiva y otras prácticas de pesca destructivas contribuyen a su desaparición.
  • Alteración del ciclo del agua.
  • Aparición de enfermedades como el dengue y la malaria.
  • Agotamiento de recursos naturales necesarios para la vida humana.