El agua de la Tierra, más antigua que el Sol

Alrededor del 70% de la superficie de la Tierra está compuesta de agua, y nuestro gran planeta azul está lleno de ríos, lagos, mares, arrojos y océanos cuyo origen se considera que procede de cometas y asteroides. Pero la pregunta es, ¿cuándo llegó el agua realmente a la Tierra por primera vez?

La teoría más aceptada y expandida por los científicos es que la Tierra obtuvo su agua de cometas y asteroides, los cuales contienen una amplia variedad de compuestos, materia orgánica y metales preciosos. Cuando estos objetos impactaron sobre la superficie terrestre, trajeron con ellos los elementos necesarios para crear el ciclo del agua. Natalie Starkey nos cuenta su teoría.

Pero ¿cuándo llegó el agua a la Tierra por primera vez?

Natalie Starkey, investigadora de la Open University en Milton Keynes, ha encontrado evidencias que sugieren que el agua de la Tierra podría ser es más antigua incluso que el Sol y que se remonta a mucho antes de lo que se creía previamente. Junto a su equipo, Natalie Starkey ha estudiado muestras de rocas antiguas situadas entre el manto y el núcleo terrestre.

Dentro de esas rocas se encuentran unas bolas de gas que Natalie Starkey ha denominado como “cápsulas de tiempo” dado que pueden arrojar luz sobre cómo era la atmósfera hace miles de millones de años.

Para la investigación, utilizaron espectrómetros de masas de gran precisión para poder separar y medir los isótopos de oxígeno en las rocas para poder averiguar con mayor precisión cuándo el agua llegó a la Tierra. Tras comprar rocas lunares y rocas del manto terrestre, concluyeron que tanto la Luna como la Tierra están formadas por los mismos componentes. Esto significa que la teoría de que una colisión puede ser correcta.

El 70% del agua terrestre, antes que la Luna existiera

También descubrieron que al menos el 70% del agua de la Tierra estaba presente antes de esa colisión e, incluso, antes de que la Luna se formase. Algo que, por otro lado, produce más preguntas que respuestas.

Si los cometas o asteroides que pudieron colisionar con la Tierra durante el Eón Hádico cuando era una masa caliente formada por material fundido, traían agua consigo, esta no habría sobrevivido a las altas temperaturas. Es decir, cualquier isótopo dentro de los cometas, por ejemplo, se habría descompuesto al llegar al sistema solar debido a las elevadas temperaturas. Esto, al menos, es lo que dicta la lógica. Sin embargo, Starkey sostiene que sobrevivieron, dado que es la única explicación plausible.

“Es una conclusión sorprendente, pero el agua de nuestro planeta no solo es más antigua que la Luna. Debe de haber venido del espacio interestelar, lo que significa que es más antigua que el Sol. Es difícil comprender cómo sobrevivió al sistema solar, pero una vez que has eliminado lo imposible, se llega a esta conclusión”, afirma Starkey.

La distribución del agua en la Tierra

Además de hablar del pasado, también volvemos al presente con algunas cifras y datos interesantes sobre la distribución del agua en el planeta.

  • La Tierra contiene unos 1.386 millones de kilómetros cúbicos de agua. Ni la cantidad ni la distribución del agua en la Tierra no han cambiado significativamente en los últimos dos mil millones de años.
  • El 97% del agua se encuentra en los océanos, y el 2% permanece congelada.
  • El 80% del agua que se encuentra en los continentes está en la superficie. El 20% restante se encuentra bajo tierra o en forma de vapor de agua atmosférico.
  • Sólo el 2.5% del agua que existe en la Tierra es agua dulce. De esa cantidad, el 0.5% se encuentra en depósitos subterráneos y el 0.01% en ríos y lagos.
  • A pesar de que el agua está distribuida por la Tierra, el 90% de los recursos disponibles de agua dulce del planeta están en la Antártida.
  • Estados Unidos consume más de 1300 millones de litros de agua por día. Los norteamericanos consumen cinco veces más agua que los europeos.
  • El 90% del agua usada en países en vía de desarrollo vuelve a los ríos sin ningún tipo de tratamiento.
  • Cada día, el Sol evapora más de un billón de toneladas de agua, que permanece en la atmósfera hasta que vuelve a la superficie en forma de precipitaciones.