Consejos para evitar el coronavirus en playas y piscinas

Es necesario extremar las medidas de seguridad para evitar el contagio de coronavirus en playas, piscinas, balnearios o cualquier otro espacio acuático. Estos tres consejos te ayudarán a reducir el riesgo de contagio en los espacios públicos más frecuentados en verano. No te los pierdas.

Tras la cuarentena de varios meses ocasionada por el coronavirus y la subida de las temperaturas, ha llegado la hora de los bañistas. Su presencia, aunque menor que en años anteriores, ya se empieza a notar. ¿Se puede evitar el contagio de coronavirus en playas y piscinas? La respuesta es sí, siempre y cuando se sigan las recomendaciones de los expertos para minimizar el riesgo de contagio.

Huir de aglomeraciones

El ser humano sigue siendo el principal transportador y fuente de transmisión de la Covid-19. Mantener la distancia social y llevar mascarillas cuando esta no se puede cumplir, siguen siendo las mejores recomendaciones para evitar la propagación del coronavirus en playas o en cualquier espacio, tanto abierto como cerrado.

De hecho, en su “Informe sobre transmisión del SARS-CoV-2 en playas y piscinas”, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) destaca que la principal vía de transmisión del SARS-CoV-2 en playas, ríos, lagos y piscinas es a través de secreciones respiratorias que se generan con la tos y los estornudos y el contacto de persona a persona. Por lo tanto, son válidas en estos espacios las recomendaciones generales relativas a cualquier otro lugar.

La mejor manera de evitar el coronavirus en la playa: la distancia social

Para evitar el coronavirus en playas o piscinas, ya sea en la arena, la zona ajardinada o en el agua, lo mejor es mantener los 1,5 o 2 metros de seguridad recomendados. También es importante evitar actividades que puedan implicar la perdida de la necesaria distancia social, como los deportes o grupos de más de 15 personas.

 

como evitar coronavirus en playas

 

En el caso del mar, no existen datos fehacientes de la persistencia del SARS-CoV-2 en el agua. Todo apunta a que el efecto de dilución y la sal contribuyen a una disminución de la carga viral y a su inactivación. Así sucede con otros virus similares.

En piscinas, balnearios o spas, el uso de agentes desinfectantes está muy implantado, por lo que su presencia debería ser suficiente para la inactivación del virus. En algunos casos, las elevadas temperaturas ayudan a que la supervivencia del coronavirus sea mucho menor.

Limpieza y desinfección

En cuanto a la prevalencia del coronavirus en playas o riberas, se considera posible que la acción conjunta de la sal del agua de mar, la radiación ultravioleta solar y la alta temperatura que puede alcanzar la arena, favorezca la inactivación de los agentes patógenos.

Hay que desinfectar la arena de la playa, así como el mobiliario, las duchas, papeleras y las zonas comunes cuando los bañistas abandonen el espacio. Se recomienda que esta tarea se realice de forma respetuosa con el medio ambiente. Para ello, lo mejor es emplear productos diferentes a los que se utilizan en los espacios públicos urbanos, que son más agresivos.

La probabilidad de que arenas, tierras o superficies infectadas alcancen las manos y, posteriormente, boca, nariz u ojos de los bañistas es baja pero no inexistente. Debido a ello, es recomendable, también en la playa y en la piscina, lavarse las manos. Sobre todo después de haber practicado alguna actividad a través de la cual se haya mantenido contacto con algún tipo de superficie.

Con respecto al aire en la orilla del mar, los aerosoles que forman las olas y el viento son abundantes. Estas corrientes pueden ayudar a transportar el virus, ya que generan un flujo constante de partículas. Por ello, en el mar se recomienda mantener una distancia social superior a los 1,5 metros recomendados para la ciudad.