¿Qué es la gota fría? Te contamos todo sobre este fenómeno

Cada año se produce el fenómeno meteorológico conocido como “agua fría” y que crea en la península ibérica condiciones climáticas adversas en diferentes zonas, especialmente en la costa mediterránea.

La gota fría tiene, en realidad, un nombre técnico que es el que utiliza la AEMET, y es “depresión asilada en niveles altos” (DANA). La expresión gota fría, según la AEMET, tan solo responde a la explicación de una parte de las situaciones meteorológicas que se producen y que resultan más llamativas por el impacto que tienen. La DANA hace referencia al proceso que origina el fenómeno y no solo, por tanto, a sus consecuencias.

La AEMET define así la DANA: “depresión cerrada en altura que se ha aislado y separado completamente de la circulación asociada al chorro, y que se mueve independientemente de tal flujo, llegando a veces, a ser estacionaria o incluso retrógrada”. En otras palabras, una masa de aire fría se separa de otra de mayor tamaño a una altura elevada. Desciende hasta que choque con un aire más templado, colisión que puede llegar a producir perturbaciones meteorológicas.

Dónde, cuándo y cómo se produce la gota fría

La DANA se produce esencialmente en otoño y, sobre todo, en la vertiente mediterránea de la península ibérica. Aquí es donde se produce ese choque de aire polar, que llega desde Europa Occidental, y el aire más cálido y húmedo del Mediterráneo.

Nace de las corrientes en chorro -masas de aire frío situadas en la troposfera y la estratosfera- que pueden moverse a lo largo de miles de kilómetros y presentar una anchura de varios cientos de kilómetros. Se mueven de oeste a este, pero en ocasiones varías de norte a sur y ocasiona que la masa de aire se doble y llegue a romperse. Al hacerlo, se crea una masa de aire independiente que sigue siendo fría, pero ahora se encuentra rodeada de aire templado. El resultado de esto es la DANA.

Cuando esta masa de aire frío se sobrepone a otra de aire templado, se crean fuertes lluvias, tormentas, granizo, fuertes vientos. Cuanto mayor es la diferencia entre la temperatura de la masa de aire fría y la del mar, los efectos de la gota fría serán más intensos.

La DANA no posee una duración fija. Y es que su ciclo termina cuando es masa aislada se vuelve a unir a una corriente de chorro. Otra opción es desaparecer tras mezclarse con el aire templado.

El caso de la Comunidad Valenciana

La gota fría genera efectos más dramáticos en el sureste de España. Particularmente a lo largo de la costa mediterránea española, especialmente en la Comunidad Valenciana.

El fenómeno de la gota fría está asociado con aguaceros y tormentas extremadamente violentas. Cuenta con velocidades de viento de 100 a 200 km/hora, pero no siempre acompañadas de lluvias importantes. Para ello es necesario que la alta inestabilidad atmosférica de lluvias torrenciales en las capas inferiores de aire se combine con una cantidad significativa de vapores de agua. Tal combinación hace que las masas de aire frío descarguen rápidamente hasta 500 litros por metro cuadrado en episodios de lluvia extremadamente rápidos. Este fenómeno suele durar muy poco tiempo, (desde unas pocas horas hasta un máximo de cuatro días) ya que agota sus reservas de agua sin recibir un nuevo suministro.

Las nubes se forman en el Océano Atlántico. Cuanto más extrema es la diferencia de temperatura, más agua se almacena en las nubes. La gota fría puede producir nieve o granizo. De esta forma, una gran masa de aire frío gira y flota como una gota sobre una zona cálida. La lluvia torrencial causada por la gota fría puede resultar en devastación causada por torrentes e inundaciones repentinas. Por ejemplo, la gran inundación de Valencia de 1957 fue el resultado de una gota fría de 3 días.