Acueducto de Segovia: historia, descripción y construcción

El acueducto de Segovia es el mayor símbolo de la ciudad y uno de los monumentos más populares de España. Os contamos sus secretos.

El acueducto de Segovia se conserva excepcionalmente intacto y es un imprescindible de la historia del agua en España. Esta imponente construcción de doble arcada se inserta en el marco magnífico de la ciudad histórica, donde se pueden admirar otros soberbios monumentos como el Alcázar, cuya construcción se inició en el siglo XI, y la catedral gótica del siglo XVI.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Historia del Acueducto de Segovia

Como el acueducto carece de una inscripción legible, la fecha de construcción no se puede determinar definitivamente. La fecha general de la construcción del Acueducto fue un misterio durante mucho tiempo, aunque se pensó que había sido durante el siglo I d.C., durante los reinados de los emperadores Domiciano, Nerva y Trajano. A finales del siglo XX, Géza Alföldy descifró el texto de la placa de dedicación estudiando las anclas que sujetaban las letras de bronce ahora desaparecidas. Decidió que el emperador Domiciano (81-96 d. C.) ordenó su construcción y se propuso el año 98 d. C. como la fecha más probable de finalización.

Sin embargo, en 2016 se publicaron evidencias arqueológicas que apuntan a una fecha ligeramente posterior, después del 112 d.C., durante el gobierno de Traiano o en los inicios del gobierno del emperador Adriano, a partir del 117 d.C.

Los inicios de Segovia tampoco se conocen definitivamente. Se sabe que el pueblo Arevaci pobló la zona antes de que fuera conquistada por los romanos. Las tropas romanas enviadas para controlar la zona se quedaron para asentarse allí. El área estaba dentro de la jurisdicción de la corte provincial romana (latín conventus iuridici, español convento jurídico) ubicada en Clunia.

Descripción

El acueducto una vez transportó agua del río Frío, ubicado en las montañas a 17 km de la ciudad en la región de La Acebeda. Recorre 15 km antes de llegar a la ciudad.

La construcción del acueducto sigue los principios establecidos por Vitruvio en su De Architectura publicado a mediados del siglo I a.C.

El agua se recogió primero en un tanque conocido como El Caserón (o Casa Grande). Luego se condujo a través de un canal a una segunda torre conocida como Casa de Aguas (o Casa del Agua). Allí se decantó naturalmente y la arena se depositó antes de que el agua continuara su ruta. A continuación, el agua recorrió 728 m en una pendiente del uno por ciento hasta llegar a lo alto del Postigo. Este es un afloramiento rocoso en el que se asienta el centro de la ciudad amurallada con su Alcázar o castillo.

Para llegar a la ciudad vieja, el agua es conducida por su puente acueducto. En la Plaza de Díaz Sanz, la estructura hace un giro brusco y se dirige hacia la Plaza Azoguejo. Es allí donde el monumento comienza a mostrar todo su esplendor. En su punto más alto, el acueducto alcanza una altura de 28,5 m, incluidos casi 6 m de cimentación. Hay arcos simples y dobles sostenidos por pilares. Desde el punto que el acueducto ingresa a la ciudad hasta la Plaza de Díaz Sanz, incluye 75 arcos simples y 44 arcos dobles (u 88 arcos contados individualmente), seguidos de cuatro arcos simples, totalizando 167 arcos en total.

Dentro de la ciudad amurallada existía un sistema de distribución. Los detalles de este sistema no se conocen del todo, pero se ha establecido que el agua seguía una ruta subterránea, que recientemente se ha marcado en las aceras de la ciudad.

Construcción

El primer tramo del acueducto de Segovia contiene 36 arcos de medio punto, reconstruidos en el siglo XV para restaurar una parte destruida por los moros en 1072. La línea de arcos se organiza en dos niveles, decorados de forma sencilla, en los que simples moldes sujetan el marco y dar soporte a la estructura. En el nivel superior, los arcos tienen 5,1 metros de ancho.

Construido en dos niveles, los pilares superiores son más cortos y más estrechos que los del nivel inferior. La parte superior de la estructura contiene el canal por el que viaja el agua, a través de un hueco en forma de “U” de 0,55 de alto por 0,46 metros de diámetro. La parte superior de cada pilar tiene una sección transversal que mide 1,8 por 2,5 metros, mientras que la sección transversal de la base mide 2,4 por 3 metros.

El acueducto está construido con bloques de granito parecidos a ladrillos sin mortero. Durante la época romana, cada uno de los tres arcos más altos exhibía un letrero en letras de bronce, que indicaba el nombre de su constructor junto con la fecha de construcción. Hoy en día, todavía se pueden ver dos nichos, uno a cada lado del acueducto. Se sabe que uno de ellos tenía la imagen de Hércules, quien, según la leyenda, fue el fundador de la ciudad. Ese nicho ahora contiene una imagen de la Virgen. El otro solía contener una imagen de San Esteban, ahora perdido.