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Gilberto Esparza explora los sonidos de un río contaminado

28 de Mayo de 2015
Sonidos del río contaminado, obra de Gilberto Esparza
Casi olvidados por el imaginario geográfico colectivo, que los considera a menudo lugares contaminados, donde deshacerse de los desperdicios, más que entornos idílicos y placenteros, los ríos protagonizan una obra que transforma las propiedades químicas de sus aguas en música.

BioSoNot 1.2, de Gilberto Esparza

Como sugiere su nombre, BioSoNot 1.2 es un instrumento sonoro y biológico que genera música de forma autónoma, alimentado por los elementos contaminantes presentes en el agua. Concebido por el artista mexicano Gilberto Esparza en colaboración con el ingeniero de sonido Daniel Llermaly, BioSoNot 1.2 se exhibe en Cuba en el marco de la duodécima edición de la Bienal de La Habana, donde el instrumento funcionará gracias a las propiedades químicas de las aguas recolectadas en el Río Luyanó.

“En su recorrido el Río Luyanó recibe altas concentraciones de desechos fecales e industriales. Esto provoca un desequilibrio y genera la proliferación indiscriminada de bacterias anaeróbicas. Estas bacterias causan el colapso de varias especies y constituyen un foco de infección que afecta las zonas urbanas y los parques recreativos”, explica Gilberto Esparza. Las aguas contaminadas, además de ser las máximas responsables del impacto ecológico en la bahía de la Habana, abastecen también zonas de cultivos. Como consecuencia, la calidad de los alimentos disminuye.

BioSoNot 1.2, que se estrenó en la inauguración de la Bienal de La Habana con una acción sonora en vivo, seguirá funcionando por su cuenta hasta el final certamen como instalación, acompañado por un vídeo que ilustra el proceso de recolección de las aguas en distintos tramos del Río Luyanó. 

Anatomía de la obra 

Desde un punto de vista técnico, BioSoNot 1.2 genera sonidos gracias a la energía derivada de la actividad de las bacterias presentes en las aguas residuales. “Lo que hago es utilizar agua contaminada, rica en material orgánico y bacterias. El instrumento almacena el agua en las celdas de combustible microbianas, pequeños compartimentos donde las bacterias proliferan, hasta colonizar los terminales de las celdas.

En su proceso metabólico estas bacterias liberan energía eléctrica, alimentándose del material orgánico presente en el agua. Este flujo de electrones es conducido a una serie de circuitos que traducen las señales eléctricas. De esta forma, la contaminación del río se convierte en sonidos”, indica Gilberto Esparza. De esta manera se explica el proceso que permite al artista interpretar de manera sonora los niveles de contaminación hídrica.

La denuncia está es el ADN del arte

“Cada río es diferente y crea sonidos diferentes. Cada uno tiene su propia sonoridad dependiendo de los tipos de contaminantes y las características específicas del agua. Este instrumento es una especie de pretexto para proponer un mayor acercamiento al tema de la contaminación hídrica y a las comunidades afectadas”, añade Gilberto Esparza. El artista representa México en la edición 2015 de la Bienal de La Habana junto con Carlos Amorales y Dr. Lakra, entre otros.

Desde las investigaciones sostenibles de Arcángel Constantini y las reflexiones sobre la contaminación de la industria petrolera de Matt Kenyon, hasta la denuncia del degrado de los océanos de Daniel Canogar y las alternativas para la regeneración de los suelos contaminados de Cecilia Jonsson, pasando por la medición creativa de la calidad del aire de Madrid de Kepa Landa, en este espacio de la Fundación Aquae hemos puesto de manifiesto en varias ocasiones el interés de los artistas por la emergencia ecológica.

Un interés que sin duda demuestra un estrecho compromiso con el medioambiente utilizando la tecnología. Una muestra de que el proceso creativo también puede plantearse de una manera sostenible.

Gilberto Esparza eclipsó la Bienal de La Habana

Gilberto Esparza, pionero en este campo, ha desarrollado toda su trayectoria alrededor de la sostenibilidad. La denuncia de los desequilibrios y las inexorables repercusiones de la actividad humana sobre el medioambiente. Como vimos recientemente en Cultivos, la primera exposición monográfica de gran envergadura sobre el trabajo de Gilberto Esparza, organizada por la Fundación Telefónica de Lima (Perú).

Con sus investigaciones sobre energías alternativas el artista quiere demostrar que la tecnología debería ser un punto de partida. Gracias a ellas es posible el desarrollo de herramientas inéditas y de una industria que no sólo sea respetuosa con los ecosistemas. También servirá para aportar alternativas para generar energía limpia a partir de los contaminantes vertidos en el medioambiente.

Nota final o punto de partida

BioSoNot 1.2 es un proyecto surgido, como otras propuestas del artista mexicano, a partir de la reflexión sobre el posible empleo de las aguas residuales. En este caso, los sonidos del río han creado el espacio necesario para iniciar eta conversación.

Entre estas obras destacan las célebres y multipremiadas Plantas Nómadas y las más reciente Plantas autofotosintéticas, una instalación que se estrenó en Cultivos y que acaba de recibir el Golden Nica, el máximo galardón concedido en la categoría Hybrid Art de los prestigiosos Prix Ars Electronica, que reparte anualmente el homónimo centro de Linz en Austria. 

“Propuestas como la de Gilberto Esparza para la Bienal de La Habana se plantean desde una perspectiva multifocal. En ella se implica arte con la arquitectura, el diseño, la comunicación, las ciencias y las formas en que se construye el hábitat. El arte ha trascendido las limitaciones epistemológicas inherentes a otras disciplinas, su condición simbólica le permite determinadas licencias a la hora de combinar saberes.

Por eso, más que nombrar las prácticas, nos interesa acompañar procesos de creación transdisciplinarios y de intermediación. Al hacerlo podremos producir colaboraciones tanto investigativas como de carácter pedagógico”, concluye el equipo curatorial de la Bienal de La Habana.

ACERCA DEL AUTOR

Roberta Bosco y Stefano Caldana
Roberta es periodista especializada en arte contemporáneo y nuevos medios y Stefano en cultura digital. Son autores de El Arte en la Edad del Silicio, un espacio permanente dedicado al new media art en El País. Roberta es miembro habitual del jurado del Premio Diseña de Fundación Aquae.