Día Mundial de la Energía, por un acceso universal y sostenible

El Día Mundial de la Energía se instituyó en 1949, con el objetivo de promover el uso de fuentes alternativas y disminuir el uso de las energías no renovables. Pero esta fecha también sirve para alertar de un problema que es ajeno para occidente: el acceso universal a la energía.

Lejos de ser un problema del pasado, el acceso universal a la energía sigue planteando una serie de retos en el presente. Por esta razón nace el Día Mundial de la Energía, que se celebra cada 14 de febrero para concienciar a la sociedad de la importancia de garantizar el acceso energético a nivel global. Este día mundial actúa también como recordatorio de que apostar por el uso sostenible de la energía es la única forma de crear un futuro para todos.

En el Día Mundial de la Energía, Fundación Aquae quiere crear conciencia en la sociedad de la importancia del uso racional de energía. Obtener electricidad utilizando las fuentes de energías limpias que la naturaleza ofrece –como el sol y el agua– se ha convertido en un imperativo global.

Por otra parte, según uno de los últimos informes anuales del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), más de un tercio de la población mundial no tiene acceso a las formas avanzadas de energía. Los 30 países más desarrollados del planeta, que representan un 15% de la población total, consumen más del 60% de estas formas modernas de energía.

¿Qué es el acceso universal a la energía?

En las sociedades occidentales avanzadas, el acceso a la electricidad es una constante las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Gran parte de la vida moderna se basa precisamente en la utilización de dispositivos que requieren una carga energética. Desde los hornos de cocina hasta los teléfonos móviles. En Occidente, el interés se centra en promover la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables.

Mientras tanto, se estima que 1.100 millones de personas en todo el mundo aún no tienen acceso a la energía básica. Particularmente en el África subsahariana. Por ello, el Día Mundial de la Energía representa una gran oportunidad para analizar qué es necesario hacer términos económicos, tecnológicos y políticos para convertir el acceso universal a la energía en una realidad.

Día Mundial de la Energía por las energías renovables

Se calcula que, aproximadamente, el 80% de la energía se produce a partir de combustibles fósiles, y un 36% de ésta proviene del petróleo. Solo un 2% proviene de energías renovables. Iniciativas como el Día Mundial de la Energía quieren cambiar esto.

La generación de energía por fuentes no renovables (petróleo, carbón y gas) hasta el momento ha provocado grandes impactos negativos al medio ambiente. Y se considera que es la causa de los principales problemas ambientales que aquejan al planeta. La generación de energía no es la única gran fuente de contaminación. Pero está directamente relacionada a la provocación de emisiones de gases o efecto invernadero (GEI) vinculados al Cambio Climático.

Descripción: Día Mundial de la Energía, una fecha para recordar su importancia y la necesidad de su consumo sostenible /CC0 Public Domain

Una iniciativa internacional

En el año 2009 la Unión Europea se marcó como objetivo que para 2020 un 20% de la energía usada fuera renovable. Posteriormente, en 2018, los líderes de la Unión acordaron incrementar este objetivo hasta alcanzar el 32 % para 2030. A pesar de que existen numerosas iniciativas de cara a 2050, la regulación del marco de actuación es aún incierto.

En muchos países europeos como Dinamarca o Suecia, se lo han tomado muy en serio. Estas naciones prefieren no depender de las fluctuaciones de los combustibles fósiles para su abastecimiento energético. En el Día Mundial de la Energía, ciudades como Copenhagen han de servir de inspiración internacional. Entre las razones que existen para ello, la ciudad danesa se ha marcado como objetivo ser neutral en carbono para 2025.

El Día Mundial de la Energía también nos lleva hasta América Latina, donde los datos indican un cambio de perspectiva de la energía que se produce. En estos países, un 65% proviene de energías renovables, según indica la WWF. Los países que lideran la producción de energía verde en el continente americano son Costa Rica y Chile.