Energía hidráulica: electricidad basada en el movimiento del agua

La energía hidráulica es un tipo de energía renovable de alto rendimiento energético que aprovecha la energía cinética de la corriente del agua. Esto se traduce en que el coste de generación de electricidad es muy bajo. Pero su uso no está más extendido ya que solo se puede producir en lugares muy determinados.

La energía hidráulica es uno de los grandes avances en la producción energética que aprovechan los recursos naturales para generar electricidad. En este artículo te contamos qué es la energía hidráulica y cómo funciona el sistema que permite utilizar el movimiento del agua como fuente de energía, así como sus múltiples ventajas.

Qué es la energía hidráulica

En síntesis, la energía hidráulica permite generar electricidad a partir de la actividad cinegética del agua. Es decir, utiliza el agua en movimiento para generar electricidad.

La energía hidráulica es un tipo de energía totalmente ecológica ya que es limpia y no produce emisiones tóxicas. Los embalses no solo se construyen para almacenar agua para el consumo humano o para el riego. También se aprovechan para generar energía hidráulica.

El agua que utilizan las centrales de energía hidráulica proviene fundamentalmente de presas, que pueden construirse aprovechando desniveles geológicos, es decir, aprovechando saltos de agua. Pero hay otro elemento fundamental que debemos tener en cuenta cuando hablamos de las centrales de energía hidráulica. Éstas deben estar situadas en lugares donde haya lluvia, porque ésta resulta esencial en el proceso de generación de este tipo de energía limpia.

La lluvia crea y aumenta el caudal de ríos y arroyos. También éstos ven incrementado su caudal debido al deshielo que se produce en colinas o montañas con la llegada de las buenas temperaturas. El agua en movimiento de esas corrientes contiene una gran cantidad de energía.

La energía hidráulica utiliza el poder cinegético del agua para la generación de electricidad. Regular el caudal de los ríos es fundamental en la generación de este tipo de energía.

Cómo funciona una central de energía hidráulica

La corriente de agua de la que hablábamos puede ser modulada por las compuertas de una presa situada en un río. La cantidad de energía que produce puede ser regulada según la altura desde la que caiga el agua o el caudal de la misma. Al elevar las compuertas, el agua cae sobre las aspas de la turbina y la hace girar. A su vez, las turbinas están conectadas con un alternador o generador eléctrico que permite que se genere electricidad.

La energía hidroeléctrica es una de las más rentables. La inversión inicial de construcción es elevada. No obstante, los gastos de mantenimiento de este tipo de infraestructuras son bajos.

Ventajas de la energía hidráulica 

La energía generada por el movimiento del agua tiene un gran número de ventajas. Algunas de estas son:

  • Es energía limpia, es decir, no contamina y ayuda a reducir el impacto ambiental ya que se caracteriza por sus bajas emisiones en dióxido de carbono.
  • Tiene una gran capacidad eléctrica lo que supone que puede servir para dar energía eléctrica a gran tamaño.
  • Es una energía renovable ya que al venir de la lluvia, es un recurso prácticamente inagotable.
  • Es una energía eléctrica segura ya que no produce residuos tóxicos.
  • La energía hidráulica es una energía estable. Esto significa que no guarda dependencia con si hay más o menos lluvia ya que el agua embalsada sirve para generar este tipo de electricidad verde.

Sin embargo, a pesar de ser una energía totalmente respetuosa con el medio ambiente, también tiene alguna desventaja. Y es que las épocas de sequía, que debido al cambio climático son cada vez más frecuentes, aumenta la dificultad de encontrar este recurso para la producción de este tipo de energía renovable. Además, construir una central hidroélectrica requiere de grandes esfuerzos y coste económico.

Un poco de historia

El origen de la energía hidráulica tal y como se conoce en la actualidad tuvo lugar a comienzos de la Revolución Industrial. De hecho, la primera central hidroeléctrica moderna se construyó en 1880 en Gran Bretaña. A simple vista, puede parecer que esta fuente de energía renovable es una invención relativamente reciente. Pero no lo es. De hecho, las bases del funcionamiento de la energía hidráulica se asentaron en la antigüedad. Las primeras civilizaciones en utilizar este tipo de generación eléctrica fueron la griega y la china. Estas culturas usaban el agua para accionar sus molinos o en para fabricar de papel.

Volviendo al siglo XIX, después de la construcción de la primera central hidroeléctrica moderna en Northumberland, la hidroelectricidad comenzaría a utilizarse rápidamente para suplir la gran demanda de energía derivada del proceso de industrialización. Poco después de la apertura de la central inglesa, este tipo de energía empezaría a utilizarse en las cataratas del Niágara para alimentar el alumbrado público. A finales del siglo había más de 200 centrales hidroeléctricas en Estados Unidos y Canadá. Con el auge económico derivado de la Revolución Industrial se produjo la invención del generación eléctrico, uno de los avances tecnológicos más importantes en cuestiones de generación energética.

Debido a que la explotación de este recurso natural como fuente de energía estuvo inicialmente muy vinculado a los gobiernos, pronto aparecieron las primeras aplicaciones en la industria privada. Es el caso de las plantas transformadoras de aluminio en Escocia o Surinam.

qué es la energía hidráulica

Fotografía: Energía hidroeléctrica/ CCo Public Domain

 

Actualmente, la central hidroeléctrica china de las Tres Gargantas es la más grande del mundo. Tiene una potencia instalada de 22.500 MW. Está situada en Yichang, provincia de Hubei.

Situación de la energía hidroeléctrica en España 

En España, la energía hidráulica supone alrededor de un 14% del total de la energía que se utiliza. En cuanto a las comunidades donde más energía hidráulica se genera son: Castilla y León, Galicia, Aragón, Cataluña y Extremadura.

Las energías renovables ya suponen alrededor de un 50% de toda la energía que se genera en España. Dentro de las energías renovables que se explotan, la energía hidroeléctrica es la más consolidada.

Concretamente, en España, existen dos tipos de centrales: las centrales de agua fluyente, que captan una parte del caudal circulante por el río y lo conducen hacia la central para ser turbinado y posteriormente lo devuelven al río; y, por otro lado,  las centrales de pie de presa, que son aquellas que mediante la construcción de una presa o la utilización de una existente, pueden regular los caudales.