Los ecosistemas silvestre salvaguardan la vida

Cada 3 de marzo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre con el objetivo de que tomemos conciencia del valor de la fauna y flora. Mónica Fernández-Aceytuno, bióloga y escritora, destaca la importancia de conservar los ecosistemas silvestres como forma de salvaguardar la vida en el planeta.

El Día Mundial de la Vida Silvestre conmemora la aprobación de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES). En esta Convención participaron un total de 183 países que se encargan de velar por la protección y conservación de todas las especies de flora y fauna que se encuentran en peligro de extinción.

El principal objetivo de este día es reclamar la necesidad de acabar con todos aquellos delitos contra la naturaleza que hacen peligrar la vida en la Tierra. Además, gracias a este día, se busca crear conciencia acerca de la multitud de beneficios que los ecosistemas silvestres tienen sobre el ser humano.

El lema de este 2022 es “Recuperar a las especies clave para la restauración de ecosistemas«. Este tipo de especies son esenciales para la conservación de nuestro medio natural y poder garantizar así, la salud de nuestro planeta. Y es que, en la actualidad, hay más de 8.400 especies de fauna y flora se encuentran en peligro crítico de extinción, según datos de Naciones Unidas. Muchas de ellas están consideradas como ‘especie clave’, es decir, su desaparición o abundancia determinan la supervivencia no solo de su propia especie, sino también de la estructura y equilibrio de su entorno.

“Necesitamos que los ecosistemas silvestres estén correctamente conservados porque nuestra propia existencia depende de ello” declara Fernández-Aceytuno. Ahora más que nunca, debemos comprender la importancia que tiene la naturaleza y el medio ambiente para nuestra propia vida.

Las amenazas de la vida silvestre

La vida silvestre hace referencia al conjunto de organismos vegetales y animales que forman parte de cualquier ecosistema en el que no existe la intervención humana. Estos ecosistemas silvestres son medios fundamentales para la subsistencia y el bienestar.

Las principales amenazas que sufren nuestros ecosistemas tienen como principal culpable al ser humano. La pérdida del hábitat debido a la deforestación, los efectos del cambio climático provocados por la contaminación y la caza furtiva son solo algunos de los desafíos más alarmantes que están poniendo en peligro la existencia de las especies.

Un ejemplo de ello es el caso de la mariposa aricia. Y es que esta especie, a pesar de no estar en peligro de extinción, se trata de uno de los tipos de mariposas que más protección necesita ya que la crisis climática está afectando de forma negativa a la fragmentación y pérdida de su hábitat.

Esto mismo ocurre con la Lavandera Cascadeña. Esta especie de ave necesita de entornos que cuenten con espacios acuáticos. La falta de lluvias, el calentamiento global y la sequía está provocando que su adaptación y conservación resulte, cada vez más, compleja.

La pérdida de bosques está directamente relacionada con la desaparición de otra ave que suele habitar en zonas boscosas. Se trata del Papamoscas cerrojillo que la gestión inadecuada de zonas forestales junto con la fragmentación del hábitat está mermando la existencia de este peculiar ave.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 15 hace referencia a la necesidad de detener la pérdida de la biodiversidad. Por todo esto, con la celebración del Día Mundial de la Vida Silvestre trata de dar luz al importante vinculo entre la naturaleza y el ser humano, así como valorar la vida silvestre y sus importantes contribuciones a la humanidad.