Termas romanas: los antiguos “spa”

Las termas romanas son recintos públicos destinados a baños típicos de la civilización romana. En las antiguas villas romanas los baños se llamaban Balmes o balneum y si eran públicos thermae o therma. Aquí te contamos todos los detalles de este tipo de infraestructuras que en muchos casos aún podemos disfrutar a día de hoy.

Durante la civilización romana el papel del agua fue capital para su desarrollo social y económico. Una de las infraestructuras relacionadas con el agua más populares eran las termas romanas, baños públicos que incluían estancias reservadas para actividades gimnásticas y lúdicas. También eran consideradas lugares de reunión y a ellos acudía la gente que no podía permitirse tener uno en su casa, como los plebeyos o los esclavos. A veces los emperadores o los patricios concedían baños gratis para el resto de la población. En este caso eran creadas por el hombre, ya que también existen las termas naturales.

Historia de las termas romanas

A finales del siglo V a.c. las antiguas estancias de baño se perfeccionaron y crecieron, convirtiéndose en lugares independientes destinadas sólo al baño. Las termas romanas ofrecían baños de vapor y piscinas frías, templadas y calientes.

El uso de las termas se generalizó en el mundo romano a partir del siglo I adC después de que se descubriera un sistema que permitía calentar y distribuir el aire caliente gracias al ingeniero Sergio Orata. Su uso se difundió por el Imperio romano a toda Europa.

La toponimia señala, en ocasiones, los lugares donde la actividad termal ha tenido relevancia durante la historia. Ya en época romana, el topónimo Aquae, con sus variantes Aquis y Ad Aquas (estos dos últimos utilizados en los itinerarios antiguos para indicar la presencia de un desvío que conducía a unas termas romanas abastecidas con aguas mineromedicinales termales), del que se conocen un centenar en todo el Imperio romano, era utilizado únicamente para señalar los asentamientos provistos de una explotación romana de sus aguas termales.

Termas en la actualidad

Muchas de las explotaciones termales que fundaron los romanos están todavía hoy en actividad. Normalmente este tipo de explotaciones termales estaban basados en manantiales de aguas termales que en muchos casos tenían componentes medicinales. Un ejemplo de ello serían las termas de Caldes de Montbui en Cataluña, el Balneario de Alange en Badajoz, Arnedillo en La Rioja o Las Burgas de Orense en Galicia, todos ellos en España.

Termas romanas: los antiguos `spa´

Foto: Frigidarium o natatio de las Termas romanas de Caesaraugusta Autor: Millars, CC BY-SA 4.0

Estancias de las termas romanas 

  • Palestra

    Patio central al que se abrían todas las demás estancias y se podía practicar ejercicios físicos.

  • Tabernae

    Se trata de tiendas adosadas a las salas de baños donde los visitantes podían adquirir diferentes tipos de bebidas y comida, que los vendedores pregonaban a grandes voces entre los bañistas.

  • Caldarium

    Baño de agua caliente, el alveus. Era la habitación más luminosa y adornada. En las grandes termas había incluso piscinas donde se podía nadar. En las más pequeñas, el baño se tomaba en bañera o depósitos de agua caliente llamados labra.

  • Frigidarium

    Sala de las termas romanas destinada a los baños de agua fría. En las grandes termas el frigidarium estaba descubierto e incluía entre sus instalaciones una gran piscina donde poder practicar la natación (Natatio).

  • Tepidarium

    Habitación de temperatura tibia que preparaba al bañista para la de agua caliente.

  • Apodyterium

    Vestuarios. Habitación próxima al pórtico de la entrada donde los bañistas dejaban sus ropas. Había un banco corrido y en la pared unas hornacinas sin puertas, donde se depositaban las ropas y los objetos personales, que quedaban vigilados por un esclavo.

  • Laconicum

    Baño de vapor.

 



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