El Parque La Marjal: una infraestructura pionera en España

Situado en Alicante, el Parque Inundable La Marjal constituye un ejemplo de infraestructura verde creado para cumplir una serie de funciones hídricas, sociales y ecosistémicas. Se trata de un espacio que logra combinar la resiliencia urbana al cambio climático con la conservación de la biodiversidad y el ocio sostenible.

La proliferación de fenómenos meteorológicos, cada vez más frecuentes e intensos, son uno de los efectos de la crisis climática que nos acontece. En concreto, la sequía y las inundaciones son algunos de los problemas a los que ya se enfrenta la región mediterránea, así lo afirman desde el Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante.

El Parque La Marjal

Ante esta situación, es importante encontrar soluciones sostenibles que logren ciudades más resilientes a la crisis climática y que, a su vez, contribuyan a la conservación de los ecosistemas costeros. En este sentido, uno de los ejemplos pioneros se encuentra en la ciudad de Alicante. Hablamos del Parque La Marjal, el primer parque urbano inundable de España.

Características del Parque La Marjal

El Parque Inundable La Marjal está ubicado a escasa distancia de la playa de San Juan, en el núcleo de una zona urbana. Este parque, desarrollado por Aguas de Alicante y el Ayuntamiento de la ciudad, constituye una infraestructura verde que tiene como principal objetivo amortiguar los efectos de las inundaciones y las sequías que afectan cada año a la ciudad levantina.

La Marjal es ya un ejemplo de solución basada en la naturaleza: no solo como una instalación vinculada a la regulación del ciclo integral del agua, sino que también este parque actúa como un ‘pulmón verde’ para la ciudad y un espacio de ocio sostenible para sus habitantes.

En 2013 se inició la construcción de este parque inundable. Esto se hizo sobre unos terrenos que, en tiempos pasados, formaban un marjal. Los marjales son zonas húmedas, próximas al mar y que conforman terrenos pantanosos cubiertos de vegetación. Representan uno de los enclaves naturales más identificativos del paisaje valenciano. Entre sus funciones destacan las de regular el ciclo hídrico, actuar como barrera a las inundaciones y crear entornos con una gran riqueza de flora y fauna.

El Parque La Marjal, un ejemplo de adaptación al cambio climático

Tomando como ejemplo el funcionamiento de estos sistemas naturales, el Parque La Marjal cuenta con dos colectores, ubicados en las avenidas con tendencia a inundarse, que recogen el agua procedente de las crecidas y la canalizan hasta los dos estanques del parque: uno principal que en tiempo seco mantiene un nivel de agua permanente de 6.674 m2 ; y otro de 340 m2 .

Este sistema convierte a La Marjal en un perfecto retenedor de aguas pluviales con el que mitigar los efectos de las lluvias torrenciales que afectan cada año a la provincia alicantina. El caudal recogido por los colectores de este parque urbano se deriva a la estación depuradora de aguas residuales de Monte Orgegia para su depuración, y parte de ella es reutilizada con fines de riego de zonas verdes.

La sostenibilidad, la resiliencia urbana, la biodiversidad y la multifuncionalidad son algunos de los puntos clave que convierten a este espacio emblemático de alto valor ecológico y ambiental.

Un parque urbano con tres funciones clave

Desde su inauguración y puesta en marcha en 2015, el Parque La Marjal se ha consolidado como una solución sostenible frente a los devastadores efectos de las inundaciones. Con el tiempo, a su principal función hidráulica, se han ido sumando otros fines que han convertido a este parque en todo ejemplo de adaptación al cambio climático. Estas son sus tres funciones:

  • Función hidráulica:

Es una de sus funciones esencial y por lo que fue concebido: proteger y mitigar los efectos de las inundaciones y la sequía. La Marjal tiene la capacidad de acumular un volumen de más 45.000 m3 de agua pluvial. A lo largo de la historia, los episodios de gota fría han sido uno de los grandes problemas que afectan cada año a la ciudad de Alicante.

Desde su inauguración en 2015 hasta el año 2020, La Marjal ha recogido más de 52.000 m3 de agua pluvial. De esta forma, ha quedado demostrado la elevada eficacia hidráulica de La Marjal y la consecuente reducción de los impactos que las lluvias torrenciales producían en esta zona de Alicante.

  • Función ecosistémica:

Sus características y su localización geográfica convierten al Parque Inundable La Marjal en un punto de descanso para multitud de especies de aves que migran hacia África. Además, y gracias a las acciones acometidas en la zona, La Marjal es ya un perfecto hábitat para las especies residentes. En este paraje urbano encuentran los recursos necesarios para su alimentación y refugio.

Crear este entorno único ha sido posible gracias a las medidas y actuaciones en favor de la protección de la biodiversidad que se llevan a cabo anualmente en este espacio. Entre estas acciones destacan la instalación de nidales para especies como el martín pescador o el avión común, labores de seguimiento de aves con el programa BiObserva y el desarrollo de un protocolo de actuación frene a especies exóticas invasoras.

  • Función social:

El Parque La Marjal se ha convertido en una zona de esparcimiento de gran atractivo para la ciudadanía. Al estar ubicado en un núcleo poblacional, sumado a la vegetación de la zona, han permitido que este parque sea un lugar en el que disfrutar de un ocio sostenible.

La Marjal se ha convertido en los últimos años en una instalación municipal esencial. En 2020, este parque urbano se incorporó a la Red de Senderos Urbanos, promovido desde la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alicante, con el objetivo de facilitar un ocio sostenible al alcance de la ciudadanía.

Reconocimientos

Gracias a todas estas funciones, el Parque La Marjal ha obtenido numerosos reconocimientos a lo largo de los años.

Por ejemplo, en 2018, ayudó a que la ciudad de Alicante obtuviese el premio “Ciudad Sostenible” de Ecomed-Forum Ambiental, en la categoría ciclo integral del agua, por su gestión sostenible.   Además, ha contribuido en múltiples ocasiones a la visibilidad de la ciudad de Alicante, siendo presentado en el Pabellón de España durante la COP25 en 2019.

Conjugar la digitalización, la naturaleza, la gestión eficiente, el bienestar social y los intereses ciudadanos son los vectores que permiten que este parque sigua siendo un referente de infraestructuras pensadas para el cuidado de la biodiversidad, el respeto al medio ambiente y el disfrute de la población.