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¿Qué pasa al mezclar leche con limón?

Los agentes ácidos tienen la capacidad de desnaturalizar uno de los componentes básicos de los alimentos: las proteínas. Con este experimento podrás romper las proteínas de la leche fácilmente desde casa. Solo necesitarás un vaso, leche y limón.

La leche y el zumo de limón son dos líquidos muy comunes en la cocina. Pero posiblemente nunca se nos ocurriría mezclarlos. En este vídeo te mostramos cómo hacer este fácil experimento casero con el que podrás tocar uno de los componentes esenciales de la leche.

Son dos líquidos tan comunes, los utilizamos y consumimos a diario. Hablamos de la leche y el limón, pero ¿qué pasa si los mezclas? Te invitamos a que te sorprendas con este experimento.

Materiales

  • Leche
  • Jugo de limón
  • Un recipiente transparente. Puede ser un vaso, un cuenco de cristal o una jarra pequeña.

Pasos para mezclar leche con limón

  1. Vierte un poco de leche en un vaso. Y a continuación echa la misma cantidad de zumo de limón.
  2. Deja reposar la mezcla de leche con limón durante varias horas. Recomendamos un mínimo de dos.
  3. Verás que la leche se ha quedado en el fondo del vaso. En la parte superior hay un líquido totalmente transparente.

Explicación del experimento de la leche con limón

El resultado se debe a una reacción química. El ácido cítrico que contiene el limón ha reaccionado con la caseína, que es una proteína que contiene la leche. La caseína es una sustancia que, en un medio ácido como es el limón, se precipita al fondo, por ello en la parte superior quedará un líquido transparente y el resto se quedará en la parte de abajo. Este proceso de separación de la proteína de la leche (la caseína) se denomina acidificación. Al mezclar leche con limón, se produce la desnaturalización de la proteína de la leche. Es, esencialmente, el mismo proceso que realiza nuestro estómago al realizar la digestión: utilizar los jugos gástricos –ácidos en su naturaleza– para descomponer lo que ingerimos.

¿De qué está compuesta la leche? 

La leche se compone de varios compuestos, principalmente grasas, proteínas y azúcar. La proteína de la leche normalmente se suspende en una solución coloidal. Este hecho implica que las pequeñas moléculas de proteína flotarán libre y de manera independiente.

Estas moléculas de proteína flotantes refractan la luz y dan a la leche su apariencia blanca. Normalmente, estas moléculas de proteínas se repelen entre sí, lo que les permite flotar sin aglutinarse. De ahí que estén en estado líquido. Sin embargo, cuando el pH de su solución cambia, pueden atraerse repentinamente y formar grumos. Esto es exactamente lo que sucede cuando la leche se cuaja.

A medida que el pH baja y se vuelve más ácido, las moléculas de proteína (caseína) se atraen entre sí y se convierten en “cuajadas” que flotan en una solución de suero translúcido. Esta reacción de aglutinación ocurre más rápidamente a temperaturas más cálidas que a temperaturas frías.

No es raro que las recetas requieran que se agregue jugo de limón o vinagre a la leche. Se puede agregar zumo de limón (exprimido) y vinagre a la leche como sustituto del suero de leche en muchas recetas.

Entonces, ¿por qué esto no hace que la leche se cuaje? Como ocurre con muchas reacciones químicas, la temperatura controla la velocidad a la que ocurre la reacción. Al agregar el zumo de limón o vinagre a la leche caliente, se cuajará casi de inmediato. Sin embargo, si lo agregamos a la leche fría no producirá una reacción durante bastante tiempo.

Descubre otros experimentos

Si te ha gustado el vídeo puedes probar a realizar el mismo experimento casero con otros medios ácidos como la cola o el vinagre. Recuerda que puedes ampliar tu conocimiento científico de manera sencilla con objetos cotidianos. Sin duda, es una manera cómoda y divertida de descubrir todas las reacciones químicas y físicas que ocurren a nuestro alrededor a diario.