¿Por qué los humedales son cruciales para la supervivencia de la humanidad?

Los humedales son uno de los entornos más ricos del planeta y cuya conservación resulta vital para la supervivencia del ser humano. En ellos se refugian miles de especies de animales y vegetales y ayudan a modular tanto las condiciones climáticas como el ciclo hidrológico.

Los humedales son indispensables para el ser humano y la biodiversidad, dado que ofrecen suministro de agua dulce y alimentos, recarga de aguas subterráneas y contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático. La red de humedales protegidos forman un conjunto de ecosistemas muy valiosos y de elevada riqueza natural. Te contamos en detalle las características de estos verdaderos patrimonios de la naturaleza.

¿Qué es un humedal y cuáles son sus características?

Los humedales son zonas de transición entre los ecosistemas terrestres y los ecosistemas acuáticos y poseen una baja profundidad. Lo normal es encontrarlos en llanuras inundadas que se encuentran próximas a los cursos del agua -ríos o lagos-. Algunos humedales, ocasionalmente, puede estar aislados, sin agua cercana; en este caso, son las aguas subterráneas las que proporcionan líquido a los humedales.

La Convención RAMSAR, un convenio internacional con el objetivo de asegurar la protección de los humedales, define qué es un humedal como una zona de la superficie terrestre que está temporal o permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan.

El ecosistema de los humedales, flora y fauna está controlado por el agua, su principal factor. Por tanto, el suelo debe permitir la saturación de agua estanca o corriente para que permanezca ahí durante un tiempo considerable para evitar que a lo largo del año el humedal pueda secarse. A lo largo de ese período, el agua proporciona las condiciones necesarias para el crecimiento de especies vegetales y conformar un espacio adecuado para el hábitat de su fauna.

Tipos de humedales

Los humedales dependen de las características particulares del terreno en el que se asientan, así como del clima, el relieve y la vegetación específica de cada región.

Según el RAMSAR, es posible identificar 6 tipos de humedales:

  • Marinos: Situados en las costas.
  • Estuarinos: Ubicados donde los ríos desembocan en el mar. Incluyen manglares, deltas y marismas de mareas, cuya salinidad es media.
  • Lacustres: Conectados con lagos.
  • Palustres: Aspecto pantanoso, como las marismas y las ciénagas.
  • Ribereños: Situados a los lados de ríos y arroyos.
  • Artificiales: Creados por el hombre con un propósito específico: servir como embalses, como criaderos de especies acuáticas comerciales, como canales, etcétera.

Entornos de gran diversidad biológica 

Otra de las características de los humedales es la gran variedad de flora y fauna que albergan. Un humedal tiene la capacidad para mantener vegetación acuática flotante o sumergida. De esta manera, presentan uno de los hábitats más ricos del planeta para las plantas y los animales, gracias a que en su área alberga una alta concentración de organismos que pueden ser pequeños invertebrados -como los camarones o grandes aves -como los flamencos-.

En general, un humedal alberga mamíferos (como los pumas), peces, aves, reptiles (como cocodrilos y caimanes), anfibios (como las ranas), insectos y muchos invertebrados. El tigre de Sumatra y el tigre malayo son dos de las especies de mamíferos más grandes que habitan humedales. Por este motivo, se han convertido en dos ecosistemas clave para la conservación de la vida de dichos felinos.

Por otra parte, la flora distintiva de los humedales está representada por pastos marinos, lirios acuáticos, ninfeáceas (Nymphaeaceae), lentejas de agua, mangle y árboles de arce y ciprés, entre otros.

Sin duda, esta gran variedad de flora y fauna presente en ellos es uno de los motivos que demuestran por qué los humedales son tan importantes para la vida humana.

¿Por qué son importantes los humedales?

Los humedales son indispensables, dado que ofrecen desde suministro de agua dulce, alimentos y materiales de construcción y biodiversidad hasta control de crecidas, recarga de aguas subterráneas y mitigación del cambio climático.

Los humedales nos proporcionan agua y actúan como barrera protectora frente a inundaciones, sequías y otros desastres naturales. Además, son capaces de almacenar más carbono que cualquier otro ecosistema. Todos estos servicios ecosistémicos los convierten en entornos clave para asegurar el desarrollo sostenible.

El reto de conservar y proteger los humedales

El valor de los humedales sigue siendo una tarea pendiente de gobiernos e instituciones. Se estima que desde 1700 se ha perdido hasta el 87% del recurso mundial de humedales. Según RAMSAR, esto supone que estamos perdiendo estos ecosistemas tres veces más rápido que los bosques naturales.

Las especies que dependen de estos entornos se encuentra gravemente en declive. Desde 1970, la disminución ha afectado al 81% de las poblaciones de especies de humedales continentales y al 36% de las especies costeras y marinas.

En conclusión, los humedales son uno de los mayores exponentes del patrimonio natural que existe en la Tierra. Este hecho nos hace comprender por qué los humedales son tan importantes para la supervivencia de la especie humana. Por este motivo, nuestro objetivo debe ser el de proteger estos ecosistemas para evitar que desaparezcan.

Cabe destacar que hasta la acción más pequeña puede contribuir a cuidar estos entornos naturales. Por ello, es fundamental que vayamos desarrollando hábitos respetuosos con el medio ambiente para asegurar la supervivencia de estos ricos entornos naturales. Gracias a celebraciones como el Día Mundial de los Humedales es posible concienciar a la sociedad de la relevancia de estos entornos naturales y hacer que cada vez más gente se sume a su protección.

El 2 de febrero tiene lugar esta conmemoración internacional, con el que recordamos lo vitales que son para la supervivencia humana. Se trata de uno de los entornos más productivos del mundo, ya que son cunas de diversidad biológica, fuentes de agua y productividad primaria de las que innumerables especies vegetales y animales dependen para subsistir.

La degradación y pérdida de los humedales acarrea graves impactos directos no solo en la calidad y acceso al agua, sino también en la seguridad alimentaria, la biodiversidad y secuestro de carbono. Mantener sanos estos ecosistemas es esencial para lograr el cumplimiento de las diferentes objetivos internacionales como los ODS, el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático y la Neutralidad en la Degradación de la Tierra.