El Lago Poopó se seca a marchas forzadas

El lago Poopó, el segundo más grande de Bolivia después del Titicaca, se está secando. El caudal del río Desaguadero es tan bajo que ya no puede compensar las pérdidas masivas de agua debido a la evaporación de la superficie del lago Poopó.

Este lago de agua salada, ubicado en un altiplano en el departamento de Oruro, que colinda con Chile. El Lago Poopó tenía a principios de la década una extensión de 2.337 kilómetros cuadrados, pero ahora ha quedado reducidos a tres humedales de menos de un kilómetro cuadrado y escasos 30 centímetros de profundidad. El desastre ecológico se venía anunciando desde hace años y tiene un fuerte impacto ecológico, económico, social y político, puesto que implica la destrucción de todo un ecosistema, la pérdida de centenares de especies de fauna y flora, la desaparición de culturas por el éxodo de las comunidades que subsistían del lago y la falta de acciones efectivas para enfrentar la sequía.

El Lago Poopó

El lago Poopó es un gran lago salino en una depresión poco profunda en las montañas del Altiplano en el departamento de Oruro, Bolivia. Se sitúa a una altitud de aproximadamente 3.700 m. Debido a que el lago es largo y ancho (90 por 32 km), constituye la mitad oriental del departamento, conocida como región minera en el suroeste de Bolivia. La parte permanente del cuerpo del lago cubre aproximadamente 1.000 kilómetros cuadrados y era el segundo lago más grande del país. El lago recibía la mayor parte de su agua del río Desaguadero, que fluye desde el lago Titicaca en el extremo norte del Altiplano. El lago carece de una salida importante y tiene una profundidad media de menos de 3 m,. Por eso precisamente, el área de la superficie difiere mucho según la estación. 

En 2002, el Lago Poopó fue designado como sitio de conservación en virtud de la Convención de Ramsar. Aunque el lago se ha secado por completo dos veces en el pasado, no parece que se recupere de este último desastre ecológico. Las causas sugeridas de la disminución son el derretimiento de los glaciares de los Andes y la pérdida de sus aguas, debido a una sequía debido al cambio climático, así como el continuo desvío de agua para la minería y la agricultura.

Dónde antes navegaban los barcos, ahora circulan las bicicletas. Photo credit: Rocco Lucia via Foter.com / CC BY

Dónde antes navegaban los barcos, ahora circulan las bicicletas.
Photo credit: Rocco Lucia via Foter.com / CC BY

Consecuencias reales

Según expertos en conservación, unas 200 especies de aves, peces, mamíferos, reptiles, además de gran variedad de plantas, desaparecieron con la sequía del Lago Poopó.

Estos expertos aseguran que entre las aves que se vieron forzadas a abandonar el lugar había tres especies de flamencos en peligro de extinción. El lago era un punto de descanso de aves migratorias que se trasladaban de norte a sur.

También numerosos mamíferos, reptiles y anfibios quedaron sin hábitat y alimento con la transformación del lago en prácticamente un desierto. Pero la peor parte se la llevaron los peces que no pudieron migrar como los otros animales y murieron en el lugar.

El desastre también tiene un costo humano. Unas 350 familias, en su mayoría pesqueros del lago, se han visto afectadas. Con su forzado desplazamiento también se va la cultura de una comunidad que habitaba el propio lago Poopó con una economía lacustre de subsistencia.

Causas de este desastre ecológico

La cuenca del Lago Poopó había sido declarada en 2002 como un ecosistema de importancia internacional donde es agua es el principal factor que controla el ambiente, así como la vegetación y la fauna, pero, a pesar de ello, su degeneración ha sido rápida y progresiva.

Las razones de este fenómeno son complejas y van desde los efectos climatológicos y los malos manejos de los recursos acuíferos hasta la actividad humana, la contaminación y la falta de atención a un desastre que se veía venir.

Los análisis del gobierno boliviano apuntan como causas al fenómeno El Niño y al calentamiento global ocasionado por países industrializados. Pero también ha tenido mucho que ver la disponibilidad del agua. Los lagos Poopó y Titicaca dependen del aporte del río Desaguadero. Pero un plan regulador establecido en la década de los 90 resultó preferencial para los niveles del Titicaca. Actualmente ese plan impide el paso de agua hacia el Poopó.

Además, el propio río está afectado por la actividad humana que lo usa para sus cultivos, y sistemas industriales y mineros. Esta actividad, a su vez, causa contaminación. Oruro es un departamento minero y la extracción desde hace años se realiza de una forma “no responsable”.

Recientemente, el gobierno boliviano y el departamento de Oruro anunciaron un plan para la restauración del lago Poopó. También gestionarán una financiación internacional para el llamado Plan Director de la Cuenca del Poopó que requerirá 130 millones de dólares.