La salina, un gran recurso natural

La salina es el lugar de la Tierra donde se evapora el mar. Todo es riqueza natural en las artificiales salinas. En sus orillas florece la salicórnea, la cual también suda y recolecta hoy el tesoro más apreciado del desierto: la sal.

Las salinas naturales o salares son extensiones planas de tierra cubiertas de sal y otros minerales, que generalmente brillan de color blanco bajo el sol. Se encuentran en los desiertos y son formaciones naturales (a diferencia de los estanques de evaporación de sal, que son artificiales). Una salina  se forma por evaporación de una piscina de agua, como un lago, un mar o estanque. Esto sucede en climas donde la tasa de evaporación del agua excede la tasa de precipitación, es decir, en un desierto.

Si el agua no puede drenar en el suelo, permanece en la superficie hasta que se evapora, dejando los minerales precipitados de los iones de sal disueltos en el agua. Durante miles de años, los minerales (generalmente sales) se acumulan en la superficie. Estos minerales reflejan los rayos del sol (a través de la radiación) y a menudo aparecen como áreas blancas. Las salinas pueden ser peligrosas. La costra de sal puede ocultar un lodazal que puede envolver un camión.

La depresión de Qattara en el este del desierto del Sahara contiene muchas de esas trampas que sirvieron como barreras estratégicas durante la Segunda Guerra Mundial.

Ejemplos en el mundo

Las salinas de Bonneville en Utah, en el Parque Nacional de Etosha en Namibia, es otro ejemplo destacado de salina. El Salar de Uyuni en Bolivia es el salar más grande del mundo. Contiene del 50% al 70% de las reservas de litio conocidas del mundo. La gran superficie, los cielos despejados y la excepcional planitud de la superficie hacen del Salar un objeto ideal para calibrar los altímetros de los satélites de observación de la Tierra. Partes de Rann de Kutch (India / Pakistán) son las marismas en verano y las salinas en invierno.

Salinas artificiales

Un estanque de evaporación de sal es una salina artificial poco profunda diseñada para extraer sales del agua de mar u otras salmueras. Las salinas naturales son formaciones geológicas que también son creadas por el agua que se evapora y deja sales. Algunos estanques de evaporación de sal solo se modifican ligeramente de su versión natural, como los estanques de Great Inagua en las Bahamas, o los estanques de Jasiira, a pocos kilómetros al sur de Mogadishu, donde el agua de mar queda atrapada y se deja evaporar al sol.

El agua de mar o salmuera se introduce en grandes estanques y el agua se extrae mediante evaporación natural, lo que permite la posterior recolección de la sal. Los estanques también proporcionan un terreno de descanso y alimentación productivo para muchas especies de aves acuáticas, que pueden incluir especies en peligro de extinción. Estos estanques suelen estar separados por diques. Los estanques de evaporación de sal también se pueden llamar salinas, salinas o salinas.

Foto: Wikipedia

Biodiversidad de una salina

Debido a las concentraciones variables de algas, se crean colores vivos (desde verde pálido hasta rojo brillante) en los estanques de evaporación. El color indica la salinidad de los estanques. Los microorganismos cambian de tonalidad a medida que aumenta la salinidad del estanque. En estanques de salinidad baja a media, predominan las algas verdes como Dunaliella salina, aunque estas algas también pueden adquirir una tonalidad anaranjada. En estanques de salinidad media a alta, las Halobacterias, que en realidad son un grupo de Archaea halófila cambian el color a rosa, rojo y naranja. Otras bacterias como Stichococcus también aportan tintes.

Es la salina un medio artificial y el mejor ejemplo de cómo el hombre no acaba con la Naturaleza sino que es profundamente selector de especies. En las salinas, sólo vive el que aguanta la sal: las bacterias rosas que colorean el agua, los diminutos microcrustáceos, y las aves que tiñen sus alas de rosa. Siete mil flamencos volaban ayer por las salinas y, en sus lagunas, viven mújoles, lenguados, lubinas que llegaron en forma de huevo con el bombeo del agua desde el mar, y que ahora nadan por encima del nivel de ese mismo mar.

Esta palabra pertenece al diccionario de la naturaleza de Mónica Fernández-Aceytuno, patrocinado por Fundación Aquae.