Fundación Aquae > El despertar de la bestia

El despertar de la bestia

Minutos antes de aterrizar aún no se percibía que allí hubiera un emplazamiento. Apenas se percibían los límites entre bosque y las estructuras de ligeras que habían levantado la noche anterior. Me pregunté: ¿cómo es posible?

Y es que el equilibrio, no ya solo energético sino puramente estético era en una cuestión de vida o muerte. Se vaticinaba el despertar de la bestia, y eso se traducía en un delicado cuidado en cada movimiento. La operación requería un grado máximo de coordinación.

Jose Ignacio Sánchez Sánchez