El cambio climático reduce el tamaño de las aves

Las aves migratorias de Norteamérica parecen haberse vuelto más pequeñas y sus alas algo más largas durante las últimas cuatro décadas. Unos cambios morfológicos que, según un nuevo estudio de la Universidad de Michigan, podrían deberse al cambio climático.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan analizaron un amplio conjunto de datos de 70.716 aves migratorias a lo largo de las últimas cuatro décadas y concluyeron que sus cuerpos se hacen más pequeños a la vez que sus alas parecen hacerse más grandes.

40 años de datos

David E. Willard, ornitólogo y gerente emérito del Field Museum de Chicago, a lo largo de cuarenta años midió cada ejemplar de más de 70,000 aves que murieron al golpearse contra las ventanas de edificios. Cada año son miles y miles las aves que mueren al chocar contra las ventanas que creen que pueden traspasar. Una situación de gran gravedad para las aves que, sin embargo, ha ayudado a los científicos a la investigación, dado que muchos de esos cuerpos fueron recogidos para llevar a cabo las mediciones para el análisis.

El estudio de aves migratorias y silvestres suele ser complicado y su medición y conteo no siempre resulta accesible, por lo que se lleva a cabo con poca frecuencia. De ahí que Willard, junto con otros voluntarios, haya recuperado desde 1978 cuerpos de aves migratorias, en primavera y otoño, y realizado mediciones amplias de estos en busca de tendencias en cuanto al tamaño y su forma.

Alas más largas

Los datos del Field Museum cubrieron 52 especies migratorias, las cuales sufren un estrés físico drástico durante los viajes anuales. Al igual que hacen para la hibernación algunos animales o los salmones para desovar, las aves deben acumular suficiente masa corporal para un tiempo prolongado sin nutrientes regulares.

A medida que el clima se calienta, las aves pueden encogerse porque su temperatura corporal requiere menos regulación o aislamiento. Esto implica que su metabolismo debe trabajar más para impulsar sus alas, especialmente para las aves migratorias. Los investigadores de Michigan que analizaron los datos del Field Museum sugieren que las aves han desarrollado alas más largas para compensar esa situación.

«Presumimos que el aumento de la longitud del ala representa una adaptación compensatoria para mantener la migración, ya que las reducciones en el tamaño del cuerpo han aumentado el costo metabólico del vuelo«, aseguran los investigadores.

Menos tamaño por el cambio climático

El estudio también apunta a un aumento general en las temperaturas de verano donde las aves se reproducen. Dado el vínculo observado entre el tamaño del cuerpo y el aumento de la temperatura, los científicos sugieren atender a este fenómeno en cuanto a mecanismo para hacer frente al cambio climático. «La consistencia de la disminución del tamaño del cuerpo sugiere que tales cambios deberían agregarse a la lista de desafíos que enfrenta la vida silvestre en un mundo que se calienta rápidamente«, informan los investigadores.

La relación entre el aumento de las temperaturas y las disminuciones corporales parece clara para los investigadores, dado que han encontrado una sincronización entre las fluctuaciones de reducción de tamaño y la temperatura. Brian Weeks, profesor de la Escuela de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Michigan, lo explica de esta manera: «los períodos de calentamiento rápido son seguidos muy de cerca por los períodos de disminución del tamaño corporal, y viceversa«.

Los estudios sobre la respuesta de las plantas y los animales al cambio climático tienden a centrarse en los cambios en el rango geográfico de una especie o en el momento de eventos como la floración y la migración en primavera. Pero este nuevo estudio sugiere que habría que añadir un tercer elemento y se encuentra en el cambio climático y en el calentamiento global que produce, y que está provocando estos cambios morfológicos en las aves migratorias.

 


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