Los ecosistemas silvestre salvaguardan la vida

Cada 3 de marzo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre con el objetivo de que tomemos conciencia del valor de la fauna y flora. Mónica Fernández-Aceytuno, bióloga y escritora, destaca la importancia de conservar los ecosistemas silvestres como forma de salvaguardar la vida en el planeta.

El Día Mundial de la Vida Silvestre conmemora la aprobación de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES). En esta Convención participaron un total de 183 países que se encargan de velar por acabar con el comercio ilegal de especies asilvestradas que se encuentran en peligro de extinción.

El principal objetivo de este día es reclamar la necesidad de acabar con todos aquellos delitos contra la naturaleza que hacen peligrar la vida en la Tierra. Además, gracias a este día, se pretende crear conciencia acerca de la multitud de beneficios que los ecosistemas silvestres tienen sobre el ser humano.

El lema de este 2021 es “Los Bosques y los medios de subsistencia: sustentar a las personas y preservar el planeta”.  Y es que una tercera parte de la superficie terrestre está formada por bosques o terrenos boscosos.

“Necesitamos que los ecosistemas silvestres estén correctamente conservados porque nuestra propia existencia depende de ello” declara Fernández-Aceytuno. Ahora más que nunca, y debido a la pandemia mundial de la Covid-19, hemos logrado comprender la importancia que tiene la naturaleza y el medio ambiente para nuestra propia vida.

Las amenazas de la vida silvestre

La vis silvestre hace referencia al conjunto de organismos vegetales y animales que forman parte de cualquier ecosistema en el que no existe la intervención humana. Estos ecosistemas silvestres son medios fundamentales para la subsistencia y el bienestar.

La pérdida del hábitat, cambio climático y la caza furtiva forman parte de los desafíos más alarmantes que enfrentan las especies silvestres hoy en día. La caza furtiva y el tráfico de especies silvestres son actualmente las amenazas más inmediatas para muchas especies, ya sean carismáticas o no.

Un ejemplo de ello es el caso de la mariposa aricia. A pesar de no estar en peligro de extinción, se trata de una especie de mariposas que debe estar protegida ya que la crisis climática está afectando de forma negativa a la fragmentación y pérdida de su hábitat.

En términos globales la población de mariposa aricia no ha experimentado un descenso importante, pero sí se han puesto esfuerzos de conservación en aquellas zonas en las que esta se ha reducido de forma considerable

Esto mismo ocurre con la Lavandera Cascadeña. Esta ave necesita de hábitat que posean cursos de agua próximos. Por ello, debido a las alteraciones en las precipitaciones y la contaminación del agua, su adaptación y conservación resulta cada vez más compleja.

La pérdida de bosques está directamente relacionada con la desaparición de otra ave que suele habitar en zonas boscosas. Se trata del Papamoscas cerrojillo que la gestión inadecuada de zonas forestales junto con la fragmentación del hábitat está mermando la existencia de este peculiar ave.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 15 hace referencia a la necesidad de detener la pérdida de la biodiversidad. Por todo esto, con la celebración del Día Mundial de la Vida Silvestre trata de dar luz al importante vinculo entre la naturaleza y el ser humano, así como valorar la vida silvestre y sus importantes contribuciones a la humanidad.