¿Cuántos árboles hacen falta para compensar el CO2 del transporte?

La consideración de los árboles como sumideros naturales de dióxido de carbono está generando un movimiento que promueve la plantación de árboles para compensar las emisiones de CO2 provocadas por el transporte. Esto puede ser clave en las ciudades, pero también fuera de ellas.

El dióxido de carbono cumple una función en las plantas que es esencial para su crecimiento y supervivencia. Esto nos puede llevar a inferir que plantar árboles puede ayudar a salvar el planeta de las consecuencias del cambio climático. En este artículo veremos cuántos árboles hacen falta para compensar el CO2 que se deriva del uso del transporte privado. Una de las actividades humanas que más agravan el problema.

La construcción de carreteras es frecuentemente necesaria. Pero a menudo es preciso realizar una labor de recuperación del paisaje para devolverle a la naturaleza su aspecto más auténtico. Lo que no se sabía es que plantar árboles a lo largo de las carreteras podía cumplir una función importante para salvar el planeta. Es el estudio del catedrático Manuel Enrique Figueroa, cuya investigación se centra precisamente en entender qué árboles absorben la mayor cantidad de dióxido de carbono.

Jesús Castillo Segura, un compañero de Manuel Enrique Figueroa de la Universidad de Sevilla, ha defendido la importancia de usar los árboles como sumideros naturales de CO2. La función del dióxido de carbono en las plantas es esencial para que éstas puedan realizar el proceso de fotosíntesis. Así, el estudio afirma que un solo árbol tiene la capacidad de absorber, de media, la cantidad de CO2 que emiten 100 coches en un día.

Plantar árboles para salvar el planeta

Para compensar el consumo de un coche que circula por ciudad, deberíamos plantar 1 árbol al año por coche y persona.

Por cada 100 km recorridos deberíamos plantar para compensar:

  • 3 árboles si viajamos en avión.
  • 2 árboles si viajamos en coche.
  • 1 árbol si viajamos en autobús.

Otro cálculo que podríamos hacer es plantar 2 árboles para compensar las emisiones de CO2 de un coche en un año o por cada 5.000 km recorridos. Sería la misma cantidad de CO2 que la que generarían 4 ó 5 ordenadores de oficina encendidos durante 5 días a la semana y 9 horas al día los 365 días de un año.

Las vastas superficies de bosques que se encuentran en la Tierra actúan como pulmones naturales para la Tierra.  Zonas como la Amazonía, con sus 5,5 millones de kilómetros cuadrados de superficie, cuenta con una inmensa cantidad de especies vegetales que se encargan de asegurar la aportación de oxígeno al planeta. De la misma manera, los bosques boreales de Canadá y Rusia contribuyen con sus especies vegetales a la producción de oxígeno para el planeta. Este hecho nos recuerda por qué hay que plantar árboles.

La actividad humana y el avance del cambio climático están poniendo en grave peligro el funcionamiento de estas maravillas de nuestro patrimonio natural. La sobre-explotación a través de la tala o la búsqueda de recursos naturales) le arrebatan a estos bosques la posibilidad de llevar a cabo su regeneración natural. En ese sentido, cada vez hay más expertos y expertas que alertan sobre los riesgos de esta práctica y cómo el futuro de la especie humana se verá afectado si no se pone freno a los abusos a la naturaleza.

Proteger los océanos, otros grandes productores de oxígeno

Aunque es un dato notoriamente desconocido, en la actualidad los océanos son los productores de un 50% del oxígeno que se desprende hacia la atmósfera. Estas vastas superficies de aguas, hogar para millones de especies de nuestra biodiversidad, apoyan a los bosques del mundo en la labor de generar oxígeno para la Tierra. En ese sentido, proteger los bosques, plantar árboles y cuidar los océanos (evitando tirar residuos, no usando nuestros váteres como papeleras) se consagran como las tres acciones a nuestro alcance para compensar la cantidad de CO2 que emitimos con actividades humanas tales como el transporte y el turismo.