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El cambio climático desplaza a los osos polares en busca de alimento

Los osos polares están produciendo un proceso migratorio que no se había anteriormente, dado que se han desplazado en busca de alimento entre la basura de una remota a aldea del Ártico ruso. Una migración ocasionada por el cambio climático que está descongelando las zonas heladas.
07/03/2019
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Todo comenzó el año pasado cuando alrededor de cincuenta osos polares llegaron a la aldea de Beluchia Guba, situada en el archipiélago norte de Novaya Zembla, en la zona ártica rusa, en donde apenas viven tres mil personas. Diez de ellos, además, se internaron en las calles de la ciudad e, incluso, ingresaron en edificios y se registraron puntuales ataques a personas. Desde diciembre de 2018, lo que comenzó con visitas esporádicas, se ha convertido en una presencia constante. De esta manera, desde Novaya Zembla se ha declarado el estado de emergencia y en redes sociales se han podido ver tanto fotos como vídeos de osos transitando las calles de la localidad con total naturalidad o internándose en edificios.

Esta invasión es una consecuencia, una más, de los cambios de ecosistemas que está produciendo el calentamiento global, producido por el cambio climático, y que ha ocasionado que los suelos helados se derritan, provocando que los osos deban desplazarse en busca de alimentos, dado que sus hábitos de caza se han visto alterados. Lo que han encontrado: desperdicios.



La presencia constante de alrededor de diez de los osos polares en la ciudad rusa está produciendo pánico entre la población, con habitantes que no quieren abandonar sus hogares ni salir a la calle. Las autoridades han puesto en marchas medidas como la colocación de vallas para evitar su tránsito, la emisión de sonidos que resultan molestos para los osos o la creación de patrullas especiales para poder reconducir, en caso de ser necesario, a los grupos de los osos. No obstante, con el paso de las semanas, se han acostumbrado a ciertas medidas y han perdido el miedo a las personas. Es decir, comienzan a adaptarse a su nuevo hábitat.

La Agencia Federal de Recursos Ambientales, a pesar de las peticiones de las autoridades locales, se ha negado a la concesión de licencias para disparar a los osos más agresivos debido a que los osos polares están considerados especies en peligro de extinción, y está prohibido su caza en Rusia. Como mucho se dispara al aire para ahuyentarlos, algo que en un primer momento resultaba efectivo pero que ha dejado de serlo con el paso de los días.

WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) considera que la supervivencia y la protección del hábitat del oso polar son problemas urgentes de necesario tratamiento: “la pérdida del hábitat del hielo marino debido al cambio climático es la mayor amenaza para la supervivencia de los osos polares. Otras amenazas clave incluyen los conflictos entre osos polares, la caza insostenible y los impactos industriales”.

 

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