Día Mundial del Retrete

Cada 19 de noviembre, el mundo entero celebra el Día Mundial del Retrete. Una efeméride que aún hoy nos recuerda que alrededor de 2.500 millones de personas no tienen acceso a instalaciones de saneamiento adecuadas, como retretes o letrinas. Esto conlleva unas consecuencias indeseables para la salud, la dignidad y la seguridad humanas, así como para el medio ambiente y el desarrollo social y económico.

18/11/2014
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Recientemente, UNICEF (http://www.fundacionaquae.org/blog/ciencia-por-la-paz-y-el-desarrollo) daba a conocer una cifra que no nos puede dejar indiferente: más de mil niños de menos de 5 años mueren cada día por enfermedades diarreicas debidas al saneamiento deficiente, la falta de higiene o el agua no potable. Los países del África Subsahariana y Asia Meridional concentran esas terribles cifras.

Igualdad y Dignidad


«Igualdad y Dignidad» es el lema de celebración del Día Mundial del Retrete en el año en curso. El objetivo es mostrar la amenaza de violencia sexual a la que se enfrentan las mujeres y las niñas debido a la falta de intimidad, y también las desigualdades existentes en el acceso al saneamiento. Por lo general, los retretes siguen sin adecuarse a las necesidades específicas de ciertos grupos de población, como las personas con discapacidad, los ancianos y las mujeres y niñas, que requieren instalaciones para atender su higiene durante la menstruación. Esta efeméride quiere llamar a la acción y resaltar la imperiosa necesidad de abandonar la práctica de la defecación al aire libre, especialmente en el caso de mujeres y niñas, que son particularmente vulnerables.

Romper el silencio sobre la defecación al aire libre


Bajo el liderazgo de la ONU, se han logrado avances considerables hacia la consecución de los ODM y se ha reducido el número de personas que viven en extrema pobreza. Sin embargo, un tercio de la población mundial —2.500 millones de personas— continúa sin acceso a un saneamiento adecuado, como retretes o letrinas, lo que conlleva unas consecuencias dramáticas para la salud, la dignidad y la seguridad de estas personas, así como para el medio ambiente y el desarrollo social y económico.

El saneamiento es la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que menos ha avanzado. Mil millones de personas no tienen más opción que defecar al aire libre, en el suelo y a la vista de los demás, esta es una de las manifestaciones más claras de la pobreza extrema.

El objetivo de Naciones Unidas en su campaña de 2014 es romper el silencio sobre la defecación al aire libre, para que la ciudadanía global sean conscientes de la extrema desigualdad en la que tienen que vivir alrededor de mil millones de personas.

 

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