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El principio de Arquímedes

En algún momento todos hemos oír el enunciado de este famoso principio científico, básico en el estudio de la hidráulica: "Un cuerpo total o parcialmente sumergido en un fluido en reposo, recibe un empuje de abajo hacia arriba igual al peso del volumen del fluido que desaloja".

Ahora ya sabemos que el agua ejerce esa presión en todas direcciones y no sólo de abajo arriba, por eso cuando estamos en el agua, además de sentirnos más ingrávidos, también notamos que nos cuesta más movernos, tenemos que vencer esa fuerza que el agua nos transmite.

Arquímedes fue un físico, ingeniero, inventor, astrónomo y matemático griego, que vivió en Siracusa, Sicilia, entre los años 287 y 212 adc, y es considerado uno de los más importantes científicos de la Antigüedad clásica. Es famoso no sólo por sus numerosos inventos sino por su ingenio, capaz de resolver problemas de todo tipo. Sólo experimentos modernos han podido demostrar que las historias que se han contado sobre sus logros militares, por ejemplo, no eran sólo leyendas, como que diseñó diseñar máquinas capaces de sacar barcos enemigos del agua o que mandó alinear espejos para prender fuego a los barcos enemigos.


Foto: Arquímedes / Domenico Fetti [Public domain], via Wikimedia Commons

"Sobre los cuerpos flotantes" es el título del tratado, en dos volúmenes, en el que Arquímedes describe su famoso principio, que afortunadamente ha llegado hasta nuestros días. Y no en ése sino en otro libro, el "De arquitectura" del romano Vitrubio, aparece la anécdota, también famosa, de cómo Arquímedes cae en la cuenta de este sencillo principio que le sirve para resolver un problema.

Ver también:
Experimento: ‘Ni una gota de agua’
Experimento: La salinidad en el agua
Experimento: la densidad del agua

Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo.
Dadme el mundo y moveré la montaña.
Dadme la montaña y moveré el sol
Dadme el sol y moveré la luna.
Dadme la luna y moveré las estrellas.
Dadme las estrellas y nunca olvidaré que la que más brilla eres tú.