Reserva Marina de las Islas Columbretes

Es una reserva emblemática, situada en el área de influencia de los aportes del río Ebro.

La Reserva Marina de las Islas Columbretes, con una extensión actualmente de 5.493 hectáreas, se sitúa en la plataforma marina frente a Castellón, a unas 30 millas de la costa, a medio camino entre las Islas Baleares y el litoral valenciano.

Las Islas Columbretes

Los islotes Columbrets o las Islas Columbretes (también conocidas simplemente como Islas Columbretes o las Columbretes) son un archipiélago que constituye una reserva natural del País Valenciano. Los islotes que lo conforman están situados a 50 km del cabo de Oropesa del Mar, a la costa de la Plana. Administrativamente, pertenecen al término municipal de Castelló de la Plana.

Está formado por una serie de islotes de origen volcánico reunidos en cuatro grupos, denominados la isla Gorda, la Herrera, la Foradada y el Gilipollas. Ocupa una superficie total de 19 hectáreas, 14 de las cuales en la isla Gorda. Todas estas presentan numerosos cráteres y chimeneas volcánicas.

Actualmente están deshabitados, con la excepción de la isla Gorda. Esta tiene un servicio de vigilancia de la reserva natural, a pesar de que desde mediados de siglo xix hasta el 1975 había sido habitada de manera permanente.

Historia

Islas Columbretes fueron conocidos por los griegos con el nombre de Ophiusa, por los romanos como Colubraria y durante muchos años durante la edad mediana y moderna como islas del monte Colobrer. Estas denominaciones respondían a la gran cantidad de serpientes que vivían. A finales del siglo xix, los pobladores las eliminaron totalmente. Incendiaron la isla para eliminar la gran cantidad de víboras que habitaban hasta entonces y desde tiempos muy antiguos.

Los islotes solo fueron visitados por pescadores, contrabandistas, y piratas hasta que, con la construcción del faro en la Isla Gorda entre 1856 y 1860, se pobló el archipiélago con los faroleros, que habitaron la isla de manera prácticamente ininterrumpida durante más de un siglo.

Durante el siglo xx, las actividades de los contrabandistas continuaron al archipiélago. Aprovechaban la orografía del islote de la Foradada, el agujero de la cual era un excelente refugio natural para sus barcos. Este escondrijo natural los ocultaba a los prismáticos de los servicios de vigilancia. Para evitar definitivamente el contrabando, las autoridades provocaron una explosión de rocas en la Foradada. Así, alteraron parcialmente el medio acuático próximo y transforon la orografía del islote.

La colonia de faroleros y sus familias abandonaron las islas finalmente el 1975, año en que se automatizó el faro. Las Columbretes sirvieron como campo de tiro militar del ejército español y americano desde este año hasta el 1982, cuando se prohibió por ley realizar maniobras militares en este paraje. En 1987, volvieron los pobladores en la Isla Gorda al instalarse personal del servicio de vigilancia de la Generalitat Valenciana, y en 1988 declararon las islas parque natural.

La Reserva Marina

Las Columbretes fueron declaradas parque natural por el Decreto 15/1988, de 25 de enero de la Generalitat Valenciana. También declararón la Reserva Marina de las Islas Columbretes de 4.400 hectáreas por Orden de 19 de abril de 1990. Recalificaron las islas como reserva natural por ley 11/1994, de 27 de diciembre, de la Generalitat Valenciana. Solo se permite la visita en la isla Gorda, a la cual se puede acceder en barco de manera particular o en visitas guiadas. Entre otras medidas de protección, no se pueden cosechar minerales, plantas ni animales.

En diciembre de 2013 salió a exposición pública un proyecto que ha iniciado los trámites para pedir poder realizar prospecciones al golf de València. Un área situada a 28 km de las islas Columbretes.

Los fondos de la Reserva Marina de las Islas Columbretes albergan gran variedad de especies, algunas ya raras en otras zonas del Mediterráneo. Cuenta con diversos ambientes; paredes y oquedades de menor iluminación con comunidades de coralígeno con diversidad de gorgonias, fondos detríticos de arenas y cascajo, fondos de maërl y praderas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa. También existen pequeños arrecifes y bancos del coral Cladocora caespitosa. Las emanaciones gaseosas de dióxido de carbono asociadas a Laminaria rodriguezii forman un enclave singular en esta zona de máxima protección del litoral valenciano.


Foto: Vista aérea de las Islas Columbretes, litoral valenciano (Silvia Revenga / MAGRAMA)