Poblaciones antiguas fueron pioneras en la economía circular

La economía circular es una alternativa imprescindible para la sostenibilidad. Se trata de un pensamiento económico basado en la reducción tanto del consumo de los materiales como en la producción de desechos vírgenes, cerrando los “bucles” o flujos económicos y ecológicos de los recursos. Una estrategia que ya se encontraba en algunas poblaciones antiguas, pioneras en el reciclaje de residuos.

Frente a la economía lineal más extendida y basada en un derroche consumista que afecta a las materias primas con las que se hacen los productos, y a estos una vez se desechan, surge la economía circular: una alternativa sostenible que arrancó durante la década de 1980 basándose en la reparación, el reciclaje, la restauración o la reutilización. Actividades que buscan que los materiales tengan una mayor vida y uso.

Pero estas prácticas que relacionamos con nuestra contemporaneidad quizá no sean tan novedosas como pensamos. Al menos así lo ha expuesto Maikel Kuijpers, profesor asistente en el Max Planck Institute for the History of Science, para quien la reutilización de objetos y materiales puede ser tan antigua como la herramienta en sí misma.

Por ejemplo, durante el Paleolítico se reutilizaban hachas de manos para fabricar herramientas más pequeñas, y en el Neolítico se reciclaba la cerámica: al estar hecha de arcilla, se fundía de nuevo para volver a usarse. En la Edad del Bronce, las piedras de gran tamaño se reutilizaban constantemente cambiándolas de sitio cuando en el primer lugar que ocupaban habían completado su función. Para Kuijpers, la economía lineal puede ser un fenómeno que supone una anomalía en términos de años históricos en cuanto al uso de los recursos naturales.

Este comportamiento nacía no tanto de una conciencia ante el medio ambiente como por motivos de necesidad. De hecho, toda civilización ha ocasionado graves perjuicios a su entorno, desde contaminación por la minería pasando por incendios de bosques hasta la creación de desechos. Sin embargo, durante muchos períodos, la carencia de recursos ocasionaba esa necesidad de reutilizar y reciclar.

La aparición del bronce

Kuijpers propone que, en vez de usar el término “reutilización” para estas prácticas, se hable de economía circular abiertamente. Del mismo modo, propone que se use, a la hora de abordar el pasado antiguo de la civilización, el concepto “reciclaje” de manera más amplia. Así, el reciclaje, entendido como una práctica en la que los desechos (objetos usados) se reconvierten por completo para poder ser materia prima de nuevos productos, era una práctica de transformación que podía ser central en la economía y sociedad de civilizaciones como la de la Edad del Bronce.

La aparición del bronce, producto de la fusión de cobre y estaño, obligó a que se pensara de otra manera debido a que su proceso de producción era muy diferente a épocas anteriores, basadas en madera o en piedra. Este se centra en una tecnología transformadora: la materia prima se funde y se deposita en un molde que permite la reproducción idéntica de objetos a cierta escala.

Poblaciones antiguas fueron pioneras en la economía circular

Pero lo relevante era que, en caso de romperse un objeto de bronce, se podía volver a fundir reutilizando la materia prima y, gracias a los moldes, crear de nuevo el mismo objeto. Se trata de una forma tanto de reutilización como de reciclaje, como muestran muchos restos arqueológicos que se han conservado.

Por tanto, según Kuijpers la economía circular puede parecer un término presente, pero las prácticas que forman parte de ella han sido parte de la existencia humana desde hace miles de años. De esto se deriva que se pueda pensar en ella como un valor histórico, unido al pasado del ser humano, y buscar ahí la inspiración para seguir progresando en la economía circular, una práctica más sostenible.

 



configDate =
cookieDate =

Usamos cookies analíticas, de personalización y publicitarias (propias y de terceros) para hacer perfiles basados en hábitos de navegación y mostrarte contenido útil. Siempre podrás cambiar tu configuración, desde la página de Política de cookies.

Este es el configurador avanzado de cookies propias y de terceros. Aquí puedes modificar parámetros que afectarán directamente a tu experiencia de navegación en esta web.

Cookies técnicas (necesarias)

Estas cookies son importantes para darte acceso seguro a zonas con información personal o para reconocerte cuando inicias sesión.

Permiten medir, de forma anónima, el número de visitas o la actividad. Gracias a ellas podemos mejorar constantemente tu experiencia de navegación.

Dispones de una mejora continua en la experiencia de navegación.

Permiten que la publicidad que te mostramos sea personalizada y relevante para ti. Gracias a estas cookies no verás anuncios que no te interesen.

Dispones de una publicidad adaptada a ti y a tus preferencias.

También puedes continuar rechazando todas las cookies opcionales: