Curiosidades sobre las salpas, protectoras de los fondos marinos

Se han convertido las salpas en grandes protectoras de los fondos marinos, al ser una de las pocas especies que se alimentan del enemigo de las praderas de Posidonia oceánica. A pesar de tratarse de una de las criaturas más desconocidas de nuestros océanos, esta especie inofensiva para los seres humanos contribuye activamente en el mantenimiento y cuidado del ecosistema.

Conocidos científicamente como Salpidae, las salpas son una familia de tunicados de la clase Thaliacea que se ha convertido en grandes protectores de los fondos marinos, al ser una de las pocas especies que se alimentan del enemigo de las praderas de posidonia oceánica, de gran valor en la dinámica sedimentaria y donde se calcula que habitan más de 1.400 especies entre vegetales y animales.

De hecho, con esa apariencia anodina, las salpas marinas son la única especie del Mediterráneo capaz de alimentarse de la Caulerpa taxifolia, esa alga exótica y tóxica conocida como “alga asesina” que está colonizando los fondos. Por otra parte, a los peces que viven sobre esa tierra sumergida que son los fondos marinos, siendo los arenales uno de los más importantes, se les llama demersales.

Nos encontramos ante una de las criaturas más desconocidas de nuestros océanos. Drena agua como en pequeños latidos (se desplaza por contracción) a través de su gelatinoso cuerpo para moverse. En algunos casos se pueden confundir por medusas por parte los bañistas e, incluso, por restos de plástico.

¿De qué se alimentan las salpas y dónde viven?

Entre nuestros peces de fondo se encuentran estas doradas salpas que nunca tuvieron valor comercial ya que su sabor es bastante malo al alimentarse de algas. Sin embargo, esto no ha sido inconveniente para que su valor siga en aumento.

Se alimentan, por tanto, del fitoplancton que filtra del agua. Este invertebrado hermafrodita tiene la capacidad de producir clones a gran velocidad. Pero no se quedan simplemente ahí, ya que estos crecen a una velocidad todavía mayor. Es lo que se conoce como alternancia generacional. Su cuerpo es transparente, a excepción de su aparato digestivo en el que se diferencia un tono anaranjado.

La distribución de las salpas marinas se produce en mares ecuatoriales, templados y fríos, y se cree que las mayores concentraciones se encuentran en el Antártico.

Más características y otras curiosidades

Como curiosidad, los marineros llaman “salema” a la salpa, que quiere decir soñadora. Y dicen que fuera del agua “es oro, color oro”. Pero la realidad es que se las puede considerar como oro por su fundamental ayuda a conservar las praderas de posidonia para que el mar Mediterráneo sea como era cuando éramos niños.

Los expertos consideran que las salpas, inofensivas para los seres humanos, pueden absorber en torno a 4.000 toneladas de CO2 al día para sedimentarlo en los fondos marinos. Contribuyen activamente al mantenimiento y al cuidado del ecosistema, más concretamente en el ciclo de carbono oceánico ya que atrapan el carbono en pelotas fecales que terminan en los fondos marinos.

Las salpas son arrastradas por las corrientes en forma de hileras y pueden ser vistas en la superficie. Está bien preguntarse qué son las salpas. No se trata de peces ni medusas y pese a que han sido muy poco estudiadas, sí se puede confirmar que, al menos estructuralmente, se parecen más a los vertebrados que a las propias medusas.