Indonesia frena las inundaciones con la “siembra de nubes”

Desde comienzos de año, Indonesia se enfrenta a las lluvias más extremas que ha vivido el país desde 1866, y que han provocado importantes inundaciones. Para evitar que estas lluvias llegasen a la capital, las autoridades recurrieron a la “siembra de nubes”.

Las inundaciones y los deslizamientos de tierra producidas en Yakarta (Indonesia) y en ciudades cercanas desde comienzos de 2020 han dejado alrededor de 67 personas fallecidas y más de 36.000 desplazados. Se trata de una situación de lluvias extremas que el país asiático no conocía desde 1866, si bien no se tienen datos anteriores a esa fecha.

Al analizar la situación, la Agencia Meteorológica, Climatológica y de Geofísica (BMKG) ha establecido que el cambio climático ha aumentado el riesgo de clima extremo en la zona, de ahí este episodio de lluvias extremas que podrían extenderse hasta febrero, de manera intermitente, pero con picos muy fuertes de manera puntual.

Para combatir esta situación, la agencia de tecnología de Indonesia BPPT y la fuerza aérea llevaron a cabo lo que se conoce como “siembra de nubes”, cuyo objetivo es romper las nubes antes de que lleguen a Yakarta. Un procedimiento que suelen usar en Indonesia para apagar incendios forestales durante las estaciones más secas.

De este modo, las autoridades llevaron a cabo diversas operaciones de “siembra de nubes” lanzando bengalas de sal a las nubes en el Mar de Java y en el Estrecho de Sonda, con lo que logran provocar la lluvia sobre las aguas antes de que llegue a las ciudades. Varios aviones en diferentes viajes lanzaron alrededor de 26.000 kilos de sal para inducir la lluvia.

Logramos desencadenar la lluvia en esas áreas, lo que se consiguió reducir las precipitaciones en el área metropolitana de Yakarta tanto en términos de duración como de intensidad”, ha explicado Hammam Riza, jefe de BPPT.

Aunque la operación ha sido un éxito, Indonesia se encuentra expuesta a constantes inundaciones debido al retraso en la construcción de infraestructuras para combatir las consecuencias de las lluvias intensas, las cuales provocan desbordamiento de ríos y desplazamientos de tierras.

Una situación que resulta más problemática por el cambio climático y que afecta especialmente a Yakarta, una ciudad sobrepoblada. De hecho, el gobierno indonesio anunció el traslado de la capital del país a la provincia de Kalimantan Oriental, en la isla de Borneo, con el fin de reducir ese exceso de población de Yakarta y debido a su hundimiento de varios centímetros cada año por la extracción de agua subterránea.