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¿Era Albert Einstein asperger?

El Síndrome de Asperger es un trastorno que no supone un problema intelectual, todo lo contrario: grandes nombres de la historia pudieron ser personas con Asperger.

Desde el año 2013, el síndrome de Asperger forma parte de la categoría diagnosticada como Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), aunque ya fue reconocido por la comunidad científica en 1994. Se trata de un trastorno del neurodesarrollo por el cual el cerebro que padece Asperger funciona de manera distinta a la habitual, básicamente en la comunicación e interacción social, y tiene complicaciones a la hora de enfrentarse a las exigencias cotidianas que para el resto suponen simples trámites. A pesar de esos problemas de comportamiento social, el lenguaje de una persona afectada de este síndrome posee una capacidad para comunicarse, para usar el lenguaje, totalmente fluida y su capacidad intelectual puede ser incluso superior a la media.

Por eso no es de extrañar que a lo largo de la historia grandes hombres y mujeres de todas las disciplinas hayan padecido el síndrome, muchos de ellos sobre todo antes de su descubrimiento como tal, sin saberlo. Algo que no evitó que pudieran destacar en sus campos de manera brillante, dado que no supone un trastorno intelectual, tan solo de cara a las relaciones sociales establecidas. Aunque se ha avanzado mucho en el terreno, todavía resulta complicado el detectar quién lo padece, algo que no sucede, por ejemplo, con el autismo. Teniendo en cuenta esto y su relativamente reciente descubrimiento, no es de extrañar que haya figuras históricas que se consideren que pudieron padecerlo, pero sin tener una certeza al respecto.

Hubo grandes científicos con Asperger y eso no evitó sus grandes aportaciones a la ciencia; es más, es posible que su alta capacidad intelectual derivada del síndrome ayudase a ello. Lo cual quiere decir que es un trastorno que debe ser tratado para que las personas que lo padecen no tengan problemas en su interacción social cotidiana, pero que no supone un problema para que puedan desarrollar una carrera profesional en cualquier ámbito.

Albert Einstein no habló hasta casi los cuatro años y, de manera fluida, hasta los nueve. Sus padres y profesores consideraban que tenía problemas serios y tuvo frecuentes problemas por inadaptación. Sin embargo, consiguió alzarse como uno de los grandes científicos de la historia con su formulación de “La teoría de la relatividad” y ganó el Premio Nobel de Física en 1921.

Isaac Newton, en su época, presentaba un comportamiento social que recogieron testimonios del momento y que en biografías posteriores se ha querido ver como posibles síntomas de Asperger. Al parecer, no tenía pasatiempos ni interés en interactuar con nadie, recibiendo escasas visitas y realizando por su cuenta muy pocas. Tan solo quería estudiar y todo lo que no fuese hacerlo era una pérdida de tiempo. A pesar de ello, es un reconocido físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático.

Charles Darwin posiblemente también lo padeció, aunque es una conjetura de estudiosos y biógrafos de su vida, pero lo cierto es que el padre de la teoría de la evolución parecía responder a algunas de las características del Asperger a pesar de haber mantenido una vida familiar más o menos normal. Pero era tendente a la soledad, a rehuir todo contacto social en la medida de lo posible y a tener más interés por estudiar las conchas o los insectos, por ejemplo, que a interrelacionarse con otras personas.

Nikola Tesla fue un inventor, ingeniero mecánico, electricista y físico de origen serbio, y reconocido como el promotor del nacimiento de la electricidad comercial. Entre finales del siglo XIX y comienzos del XX llevó a cabo invenciones revolucionarias en el campo del electromagnetismo. Del mismo modo, son conjeturas, porque al parecer también tenía trastorno obsesivo compulsivo, pero sus numerosas fobias y sus cambios de humor en público de manera repentina apuntan hacia el Asperger.

Aunque sin pruebas concluyentes debido al paso del tiempo, parece más o menos aceptado que estos cuatro científicos tuvieron Asperger, como también se cree sobre Thomas Edison, Alan Turing o Alexander Graham Bell, si bien en estos tres casos no hay tanta unanimidad al respecto. En cualquier caso, genios que lograron potenciar su inteligencia por encima del síndrome para conseguir grandes logros.