El cangrejo violinista

Este cangrejo de colores violáceos y amarillos recuerda un poco a la nécora por su forma, pero el violinista es más pequeño, cabe en una mano, y el macho está desproporcionado: uno de sus quelípodos, es decir, la pinza, es tan grande que puede ser mayor que su caparazón.

Cangrejo violinista (Uca tangeri) en la orilla de la marisma del río San Pedro de Cádiz. Foto: Esmeralda Ramos-García Neto

Pero sólo una pinza: en unos ejemplares es la izquierda y, en otros, es la derecha la gran pinza, aunque la forma de moverla sea la misma y de ahí que a este cangrejo, cuyo nombre científico es Uca tangeri se le llame también cangrejo violinista.

Cada cangrejo violinista macho o hembra, tiene su propia galería, con una entrada que se ve sobre la arena -puede haber cuarenta entradas en un solo metro cuadrado- y donde se refugia cuando sube la marea, y de donde sale cuando baja.

Cuando la temperatura del mar desciende por debajo de los quince grados, cada cangrejo violinista cierra la entrada de su cueva, mientras el mar va y viene por encima.